
Amazon Web Services (AWS) anunció el jueves Ocelot, su chip de computación cuántica de primera generación, mientras entra en la carrera junto a otras grandes tecnológicas para aprovechar esta tecnología experimental.
Desarrollado por el AWS Center for Quantum Computing en el Instituto de Tecnología de California (Caltech), el nuevo chip puede reducir los costos de la implementación de la corrección de errores cuánticos hasta en un 90%, según la compañía.
A diferencia de las computadoras convencionales, que usan bits que representan valores de 1 o 0, las computadoras cuánticas emplean bits cuánticos, o “qubits”, que pueden existir en varios estados simultáneamente, lo que potencialmente permite resolver problemas complejos de manera exponencialmente más rápida que las computadoras tradicionales.
Un sector clave para el futuro
La investigación cuántica se considera un campo emergente crítico, y tanto Estados Unidos como China han estado invirtiendo fuertemente en el área, mientras que Washington también impone restricciones a las exportaciones de esta tecnología sensible.
La semana pasada, Microsoft presentó su propio chip cuántico que, según la compañía, podría transformar todo, desde la lucha contra la contaminación hasta el desarrollo de nuevos medicamentos, argumentando que la promesa de la computación cuántica está cada vez más cerca de hacerse realidad.
En diciembre, Google dio a conocer su chip cuántico Willow, del que afirmó haber reducido drásticamente los errores de computación y haber realizado en minutos un cálculo complejo que le habría tomado millones de años a una supercomputadora tradicional.
“Creemos que, si vamos a fabricar computadoras cuánticas prácticas, la corrección de errores cuánticos debe ser la prioridad. Eso es lo que hemos hecho con Ocelot”, dijo Oskar Painter, jefe de hardware cuántico de AWS.
Los desafíos en la carrera cuántica
Uno de los mayores desafíos en la computación cuántica es la sensibilidad de los qubits a perturbaciones ambientales, como vibraciones, calor e interferencia electromagnética, las cuales pueden provocar errores de cálculo.
El chip Ocelot aborda este problema con un diseño innovador que, según AWS, podría reducir de cinco a diez veces los recursos necesarios para la corrección de errores cuánticos en comparación con los enfoques convencionales.
Los científicos de AWS han publicado sus hallazgos en la revista Nature.
“En este momento, estamos como en la era de los tubos de vacío en lo que respecta a la computación cuántica: construyendo estas máquinas enormes e intentando averiguar cómo obtener componentes mejores, más pequeños y que aprovechen mejor los recursos para escalarlos de manera más efectiva”, explicó Painter.
Si bien sigue siendo un prototipo de laboratorio, AWS considera que Ocelot representa un paso importante hacia computadoras cuánticas capaces de resolver problemas que están fuera del alcance de cualquier computadora típica.
La compañía afirma que continuará refinando su enfoque a través de la investigación y el desarrollo continuos.