Después de los recortes de personal, las empresas enfrentan un desafío que va más allá de disminuir costos: recuperar la confianza de sus empleados y fortalecer el trabajo después de los cambios administrativos.
A menudo se presenta a las mujeres como reacias a adoptar la IA. Sin embargo, los datos sugieren lo contrario: están más atentas a los factores que determinarán el éxito de la IA.