A menudo se presenta a las mujeres como reacias a adoptar la IA. Sin embargo, los datos sugieren lo contrario: están más atentas a los factores que determinarán el éxito de la IA.
Se sabe que las imágenes de playas abarrotadas o de gente nadando en piscinas hacen que los fenómenos meteorológicos extremos parezcan menos peligrosos.