En la Planta García de Clarios, en Nuevo León, se reciclan 19 millones de baterías automotrices cada año para recuperar plomo, plástico y sulfato de sodio.
Los hoteles participantes tuvieron ahorros de más de 335 millones de litros, suficiente para abastecer de agua a una colonia de 6 mil personas durante un año.