Si bien el tema ya no aparece tanto en las noticias, muchas abejas autóctonas siguen en peligro de extinción. Además, las abejas melíferas comerciales mueren a un ritmo que dificulta la actividad apícola.
La culpa la tienen los inviernos más cálidos: cuando las flores no duran tanto, se marchitan a medida que florecen otras nuevas, dejando a los cerezos con un aspecto “algo desaliñado”.
El plástico derivado del petróleo todavía domina el mercado del envasado. Pero los restos de la poda de olivo podrían ayudar a la transición de envases amigables con el ambiente.
El fenómeno refleja barreras estructurales: alto gasto de bolsillo, baja inversión en prevención y un sistema que empuja a resolver la salud fuera de lo institucional.