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5 maneras para influir de forma positiva en el trabajo sin cambiar de puesto

Se trata de que hacer el mejor trabajo y conseguir los recursos, las oportunidades y el reconocimiento que mereces.

5 maneras para influir de forma positiva en el trabajo sin cambiar de puesto [Fuente Foto: Freepik ]

¿La política de oficina te frustra, tu jefe te microgestiona o sientes que ignoran tus ideas? Esto es parte del día a día laboral. Sin embargo, hay formas de tomar de influir de manera positiva en tu trabajo y tomar el control de tu carrera profesional sin depender de promociones o cambios de liderazgo.

Melody Wilding, profesora de comportamiento humano en Hunter College y autora de Trust Yourself, explica en su libro Managing Up: How to Get What You Need from the People in Charge que la clave no es “quedar bien” con los jefes, sino aprender a influir en ellos de manera estratégica. A través de investigaciones y experiencias reales, Wilding desglosa cómo la gestión hacia arriba puede ayudar a cualquier profesional a ganar autonomía, establecer límites y obtener el reconocimiento que merece.

Aquí te compartimos cinco ideas clave de su enfoque:

1. Gestionar no es hacerle la vida más fácil a tu jefe, sino tomar control de tu experiencia laboral

Por mucho tiempo, se creyó que la clave del éxito era complacer al jefe: aceptar todas sus ideas sin objeciones, anticipar sus necesidades y evitar conflictos. Pero en un entorno laboral donde los equipos híbridos, la comunicación instantánea y las estructuras menos jerárquicas dominan, este enfoque quedó obsoleto.

Los gerentes desorganizados, evasivos o con poca retroalimentación siempre existirán, pero la verdadera clave está en desarrollar la capacidad de influir en sus decisiones y diseñar las condiciones para hacer mejor tu trabajo. En lugar de preguntarte “¿Cómo puedo hacer feliz a mi jefe?”, cambia el enfoque a “¿Cómo podemos colaborar para alcanzar mis objetivos y los de la empresa?”.

2. La gestión progresiva requiere estrategia

“¡Sé proactivo!”, “¡Gánate la confianza del liderazgo!” o “¡Ofrece soluciones, no problemas!” son frases que escuchamos constantemente. Sin embargo, estos consejos vagos no bastan cuando la dinámica laboral se complica.

En su libro, Wilding propone un marco basado en 10 conversaciones clave que cualquier persona puede tener con su jefe para construir influencia. Algunas de las más importantes son:

  • Alineación: identificar las prioridades del equipo y la empresa.
  • Estilos de trabajo: adaptarte a la personalidad y ritmo de tu jefe.
  • Defensa de ideas: presentar propuestas sin parecer desafiante.
  • Límites: saber decir no a tareas adicionales sin afectar tu imagen.
  • Retroalimentación: comunicar inquietudes y críticas de forma efectiva.

Dominar estas conversaciones permite fortalecer la relación con la gerencia y, al mismo tiempo, mejorar la percepción que los líderes tienen de ti.

3. La psicología es tu mejor aliada en el trabajo

Todos hemos tenido jefes que tardan demasiado en tomar decisiones, descartan ideas valiosas o retrasan ascensos a pesar del esfuerzo demostrado. Ante esto, es fácil rendirse y etiquetarlos como “difíciles”.

Pero Wilding señala que “difícil” suele significar “diferente”. Muchas veces, los líderes tienen estilos de pensamiento distintos, enfrentan presiones que desconocemos o priorizan aspectos del negocio que no están a la vista del equipo.

Aquí es donde la psicología se convierte en una ventaja:

  • Si tu jefe solo se enfoca en la visión general y evita los detalles, inicia la conversación con el panorama amplio.
  • Si es reacio al riesgo, plantea las objeciones antes de que las mencione.
  • Si es una persona orientada a la acción y rechaza ideas rápidamente, empieza con el resultado final.

Comprender estas diferencias y ajustar tu comunicación puede hacer una gran diferencia en cómo se reciben tus ideas.

4. No se trata solo de tu jefe inmediato

Muchos profesionales creen que tener una buena relación con su jefe es suficiente para avanzar en su carrera, pero en la mayoría de los casos, las oportunidades, los recursos y los ascensos dependen de una red más amplia de tomadores de decisiones.

Para construir influencia dentro de una empresa, Wilding sugiere enfocarse en tres grupos clave:

  1. Ejecutivos con poder de decisión (quienes aprueban presupuestos y promociones).
  2. Líderes emergentes (personas que pronto ocuparán roles clave).
  3. Operadores estratégicos (como asistentes ejecutivos, equipo de RH y TI, quienes pueden facilitar procesos).

La estrategia de “preguntar antes de pedir” es una forma efectiva de acercarse a estas personas. En lugar de solicitar un favor de inmediato, primero busca su opinión o consejo. Consultar sobre mejores prácticas o procesos internos genera confianza y abre la puerta a colaboraciones futuras.

5. Enseñar a los demás cómo tratarte en el trabajo es una habilidad clave

Sentirse sin control en el trabajo es una de las principales razones de estrés laboral. Un estudio reciente señala que 40% de los trabajadores experimenta esta sensación en su día a día.

Sin embargo, cada interacción es una oportunidad para moldear la forma en que los demás te tratan. Por ejemplo:

  • Si tu jefe te asigna un proyecto de última hora, en lugar de aceptarlo sin más, responde: “Puedo encargarme de esto, pero implicará retrasar la planificación del segundo trimestre. ¿Cuál es la prioridad?”. Así, demuestras pensamiento estratégico y evitas sobrecargarte.
  • Si un ejecutivo critica tu trabajo en público, en lugar de reaccionar de inmediato, proponle una conversación privada: “¿Podemos hablar más a fondo sobre tu retroalimentación? Me gustaría entender cómo mejorar”.

Saber establecer estos límites con asertividad y confianza cambia la dinámica laboral y refuerza tu influencia dentro de la organización.


Este artículo apareció originalmente en  la revista Next Big Idea Club  y se reimprimió con permiso.

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