Pintura “adaptativa al clima” y “supermaderas”: estos inventos materiales tienen un enorme potencial para hacer que nuestro entorno sea más sostenible.
El uso problemático se relaciona menos con los minutos invertidos y más con patrones que hacen que el desplazamiento se vuelva compulsivo o difícil de detener.
La planta de energía de Google está diseñada para capturar cerca de 90% de sus emisiones de dióxido de carbono y almacenarlas permanentemente bajo tierra en un acuífero salino profundo.
La pérdida y degradación forestal continúa, a un ritmo promedio de 25 millones de hectáreas al año durante la última década, según Global Forest Watch.