Los productos lácteos y la carne no tienen por qué generar culpa, ni contribuir al cambio climático, ya que la agricultura está a punto de transformarse.
Cada año se producen en el mundo 400 millones de residuos plásticos, que en su gran parte provienen de objetos desechables, utilizados apenas unos minutos.
El abandono de 60% de las chinampas en el lago de Xochimilco no solo implica riesgos ecológicos, sino de la pérdida de técnicas de agricultura milenarias.