Desde las AI PC hasta la robótica avanzada, estos nuevos chips de Intel buscan redefinir el alcance del cómputo impulsado por IA, habilitando nuevas capacidades tanto para consumidores como para empresas e industrias.
Como el espacio RAM es limitado, los centros de datos se consideran la prioridad y los fabricantes de smartphones y laptops podrían aumentar los precios para competir.