El objetivo de una excelente gestión del tiempo no debería ser alcanzar la máxima productividad y perfección. Ese enfoque es una receta para una satisfacción fugaz en medio de la ansiedad.
El agotamiento en el trabajo puede hacer que las tareas y metas se conviertan en un desastre. Aquí te decimos cómo detectar las señales y qué hacer al respecto.