A diferencia de los gigantes con los que interactuamos para casi todo, los SLM son más pequeños, afinados y entrenados para casos muy específicos: salud, finanzas, conocimiento interno de empresas, cadenas de suministro… lo que se te ocurra.
Los hechizos, para todo, desde rachas de béisbol hasta el sol del día de la boda o maleficios políticos, están pasando de ser algo marginal a algo común.