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Sastrería, camiseta NFL y un apellido: así se construyó el look de Zara para Bad Bunny en el Super Bowl

Bad Bunny llevó un look diseñado por Zara para el medio tiempo del Super Bowl; un jersey de color crema que marcó la conversación.

Sastrería, camiseta NFL y un apellido: así se construyó el look de Zara para Bad Bunny en el Super Bowl [Imagen impulsada por IA]

La colaboración entre Zara y Bad Bunny llegó al mayor escenario del entretenimiento deportivo con la misión de que el vestuario no funcionara como vitrina de marca, sino sirviera a la actuación. El resultado fue un conjunto en crema con piezas de sastrería y una capa deportiva que concentró la conversación. La camiseta estilo fútbol americano llevó el dorsal 64 al frente y “Ocasio” en la espalda.

El look integró pantalón, camisa, corbata y guantes en el mismo tono. Bad Bunny sumó una chaqueta de doble botonadura después. En los pies, usó unas Adidas diseñadas para la ocasión, llamadas BadBo 1.0.

La construcción del outfit partió de una camiseta de fútbol americano, un elemento reconocible para el público del Super Bowl. El diseño evitó logotipos y señales visibles de marca. La paleta se mantuvo en tonos neutros para no asociarse con un equipo.

El 64 que abrió lecturas

El número 64 se volvió un símbolo abierto. Fans propusieron varias lecturas. Una apunta al año de nacimiento de su madre, Lysaurie Ocasio.

Otra versión menciona a un tío del cantante que usó ese número como jugador de fútbol americano. También circuló una lectura ligada a los Grammy. En 2023, Un Verano Sin Ti fue el primer disco totalmente en español nominado a Álbum del Año en la edición número 64.

La inscripción “Ocasio” sí tuvo confirmación como gesto personal hacia su apellido.

Sastrería sobre deporte

La silueta combinó códigos de uniforme con piezas formales. La corbata apareció junto a la camiseta. Los pantalones se cortaron para una silueta cropped.

El diseño incluyó hombreras como referencia al fútbol americano. El enfoque buscó sostener una imagen deportiva, sin abandonar la estructura de la sastrería. El resultado se alineó con el lenguaje estético que Bad Bunny ha mostrado en su etapa reciente.

La referencia visual se conectó con su álbum DeBÍ TiRAR MáS FOToS y con su residencia en Puerto Rico. Esa etapa definió proporciones, cuellos barco y piezas recortadas. La idea se trasladó al show con un lenguaje común para su equipo, su banda y su orquesta.

Un proyecto de escena, no de tienda

El vestuario se diseñó para el momento en vivo. La colaboración priorizó funcionalidad física y coherencia visual en un show con muchos cuerpos en escena. Zara trabajó con Bad Bunny y con su director creativo, Janthony Oliveras.

El estilismo se mantuvo en manos de sus colaboradores habituales, Storm Pablo y Marvin Douglas Linares. La marca también vistió a bailarines, banda y orquesta. La meta fue sostener una narrativa visual en toda la actuación.

Zara enmarcó la colaboración como un trabajo para completar la visión del artista. “El equipo trabajó estrechamente con Bad Bunny y su director creativo, Janthony Oliveras”, señaló la firma. “Nunca ha estado previsto poner a la venta este outfit, sino servir a la visión artística”, agregó.

Una actuación con señales públicas

La presentación llegó cargada de simbolismo para el público en Estados Unidos. Bad Bunny fue el primer artista en cantar en español en el medio tiempo del evento. La elección de una marca española para ese momento sumó otra lectura cultural, ligada a alcance y masividad.

Días antes, el cantante había usado su discurso al recibir el Grammy para expresar rechazo a la política migratoria del gobierno de Donald Trump. “Antes de dar las gracias a Dios, voy a decir fuera ICE. No somos salvajes, no somos animales, no somos extranjeros. Somos humanos y somos estadounidenses”, dijo.

Tras el show, parte del equipo de Zara en Arteixo recibió una camiseta idéntica a la del escenario, con un mensaje firmado por el artista. “Gracias por el tiempo, el talento y el corazón que pusieron en esto. Gracias por hacerlo real. Este show también fue de ustedes. Espero que lo disfruten. ¡Nos vemos pronto! Benito”.

La colaboración dejó un registro puntual y cerrado: una pieza de vestuario pensada para un instante global. Lo que siguió fue la conversación pública, sostenida por un número sin explicación, un apellido como tributo y un look construido para un show que dura minutos, pero se revisita durante días.

Author

  • Emma Sifuentes

    Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Valle de México, cuenta con más de 20 años de experiencia en la comunicación, tanto en el sector público, como en el privado. Como editora, busca contribuir a la conversación sobre cómo moldear un futuro que valore la humanidad, la justicia y la igualdad.

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Sobre el autor

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Valle de México, cuenta con más de 20 años de experiencia en la comunicación, tanto en el sector público, como en el privado. Como editora, busca contribuir a la conversación sobre cómo moldear un futuro que valore la humanidad, la justicia y la igualdad.