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3 trucos de improvisación respaldados por investigaciones para ayudar a controlar el estrés

Así es como las prácticas inspiradas en la improvisación pueden ayudarte a regular tu sistema nervioso, acallar tu crítico interno y afrontar el caos con curiosidad.

3 trucos de improvisación respaldados por investigaciones para ayudar a controlar el estrés [Foto: Peter Dazeley/Getty Images]

El estrés no es solo un visitante ocasional en nuestras vidas; es más bien el invitado que nunca tuvo la intención de irse. Entre la incertidumbre económica, la inestabilidad laboral, los despidos y la deliciosa imprevisibilidad de la vida diaria —¿a alguien se le antoja pasar un rato en el tráfico?—, la mayoría vivimos en un estado casi constante de pánico moderado.

Pero hay algo que la mayoría de la gente no comprende: la resiliencia —la capacidad de mantener la calma, la flexibilidad y la creatividad ante el estrés— no es solo un rasgo innato. Es una habilidad que se puede aprender, practicar y fortalecer. Y algunas de las herramientas más efectivas para lograrlo provienen no solo del mundo de los negocios o la psicología, sino también de la comedia improvisada.

Descubrí esta conexión hace más de una década. Durante el día, trabajaba con startups y líderes; después, practicaba y realizaba improvisaciones. Con el tiempo, me di cuenta de la coincidencia: las mismas herramientas que ayudan a los comediantes de improvisación a prosperar en el escenario pueden ayudar a cualquiera a navegar por las realidades improvisadas, a menudo absurdas, del trabajo y la vida modernos.

Y la investigación lo respalda. Un estudio que realicé en colaboración con el neurocientífico Dr. Ori Amir descubrió que las actividades de improvisación mejoran la creatividad, la confianza e incluso el sueño, elementos clave de la resiliencia. 

Aquí les presento tres prácticas específicas inspiradas en la improvisación que utilizo personalmente y comparto con líderes, equipos y personas que se enfrentan al cambio y la incertidumbre, y que desean una nueva manera de afrontar los factores estresantes de la vida. Son engañosamente sencillas, pero sorprendentemente efectivas, precisamente porque trabajan con la respuesta cerebral al estrés, no contra ella.

La mentalidad del “Sí, y”: de la resistencia al ingenio

Todos hemos pasado por eso: El alcance del proyecto cambia en el último minuto. El cliente cancela meses de trabajo. El mercado se desploma de la noche a la mañana. ¿La reacción instintiva? Resistencia. Frustración. Paralización. No es solo emocional, es neurológico. Cuando nuestro cerebro percibe una amenaza —incluso una invitación del calendario con el título “urgente”—, el cuerpo entra en modo de lucha, huida o congelación, lo que nos inunda de cortisol y limita nuestra atención a la supervivencia.

En la improvisación, la regla fundamental es “Sí, y”. Significa aceptar lo que sucede —incluso cuando no es lo que querías— y construir a partir de ello. No se trata de un acuerdo a ciegas; se trata de reconocer la realidad para poder avanzar en lugar de estancarse. Desde la perspectiva del sistema nervioso, “Sí, y” imita la aceptación emocional y actúa como una herramienta reguladora: envía señales de seguridad al cerebro al reducir la resistencia, lo que ayuda a salir del modo de supervivencia y a entrar en un estado más flexible y orientado a las soluciones.

Consideremos este ejemplo real: cuando llegó la pandemia, muchos dueños de restaurantes se enfrentaron a la ruina. Algunos que prosperaron, como los que se pasaron a mercados temporales o kits de comida, practicaban eficazmente el “Sí, y”. Reconocieron la realidad y avanzaron.

La próxima vez que te asalte el estrés, intenta esto: literalmente, dite a ti mismo: “Sí, esto está pasando. Y hay algo que puedo hacer”. Incluso identificar una pequeña acción ayuda a romper la parálisis del agobio.

Despide a tu juez interior: Cómo calmar la voz crítica que bloquea la acción

Algo que mantiene a la gente estancada en el estrés es una crítica interna hiperactiva. En la improvisación, no hay tiempo para la voz interior que dice: “Esa es una idea estúpida” o “Lo vas a arruinar”. Tienes que actuar antes de pensar demasiado.

En cada taller que imparto, incluyendo uno para un equipo de una empresa Fortune 500 que lidia con despidos, lo primero que pido a todos es “despedir al juez”. Cada uno imagina a su crítico interior y, juntos, a la cuenta de tres, decimos lo que sea necesario para dejar de juzgar las actividades que estamos a punto de realizar, de juzgarnos unos a otros y de juzgarnos a nosotros mismos.

¿El efecto? La mayoría de las personas afirman sentirse más ligeras y lúcidas, porque han superado el filtro interno que suele alimentar el estrés y la indecisión.

Esto no es solo teatral. Es neurológico. Las investigaciones demuestran que la autocrítica se asocia con mayor ansiedad, mientras que reducirla mediante la autocompasión mejora la regulación emocional y la flexibilidad cognitiva. Suavizar el juicio crea las condiciones para un pensamiento más claro y una acción más eficaz.

Si se siente extraño, hazlo: Cómo usar acciones inusuales para fundamentar y replantear

Una de las maneras más rápidas de interrumpir una espiral de estrés es hacer algo que parezca un poco ridículo.

En la improvisación, la magia surge en lo extraño. La acción inesperada, como caminar hacia atrás mientras se da un discurso o brindar sin sentido, nos saca del piloto automático y nos lleva al presente. Rompe el pensamiento habitual y crea espacio para una nueva respuesta.

Cuando hacemos algo “raro”, funciona de dos maneras: primero, nos conecta con la realidad. El movimiento o el gesto ayudan a regular nuestras emociones y el sistema nervioso. Segundo, prepara el cerebro para la posibilidad. Involucrarse en un comportamiento inesperado nos hace perder temporalmente el control sobre “cómo son las cosas”, lo que da espacio para “cómo podrían ser”. Es como un botón de reinicio para el cerebro.

Aquí tienes un ejercicio “raro” de tres minutos para probar. Empieza a señalar objetos a tu alrededor y a nombrarlos en voz alta. Señala una mesa y di “mesa”, una planta y di “planta”. Hazlo durante 30 segundos. Ahora, cambia: señala objetos y etiquétalos con cualquier cosa que no sean. Señala una silla y di “jirafa”, una computadora portátil y di “pastel de cumpleaños”.

Parece una tontería, y ese es el punto. Las investigaciones demuestran que simplemente nombrar lo que vemos o sentimos puede calmar el sistema nervioso al dirigir la atención al momento presente. Al combinarlo con la interrupción deliberada del pensamiento automático —incluso al decir la palabra “incorrecta”—, relajamos la rigidez cognitiva y abrimos la puerta a una resolución de problemas más creativa.

He liderado este mismo ejercicio con equipos ejecutivos que lidian con la presión, y siempre, abre el espacio. La gente se ríe. Los hombros se encogen. Las ideas empiezan a fluir. Funciona de manera extraña.

Estas herramientas no te convierten en comediante. Se trata de desarrollar un sistema nervioso más receptivo y resiliente, capaz de afrontar el caos con curiosidad en lugar de desmoronarse. El estrés puede ser el invitado que nunca se va, pero la improvisación te permite aprender a vivir con él, reírte con él y quizás incluso bailar con él. Prueba una de estas prácticas la próxima vez que te asalte el estrés y quizá te sorprendas.

Author

  • Mary Lemmer

    Mary Lemmer es autora del próximo libro "How to Handle Anything" (Bloomsbury, 2026) y fundadora de Improve, una consultora que ayuda a líderes y equipos a navegar e innovar a través del cambio. Presentó la charla TED "Cómo la improvisación puede mejorar tu liderazgo y tu vida" y aporta una combinación única de comedia improvisada, sentimiento y estrategia práctica a escenarios globales, empoderando a las personas para liderar con mayor creatividad, claridad y serenidad.

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    Mary Lemmer es autora del próximo libro "How to Handle Anything" (Bloomsbury, 2026) y fundadora de Improve, una consultora que ayuda a líderes y equipos a navegar e innovar a través del cambio. Presentó la charla TED "Cómo la improvisación puede mejorar tu liderazgo y tu vida" y aporta una combinación única de comedia improvisada, sentimiento y estrategia práctica a escenarios globales, empoderando a las personas para liderar con mayor creatividad, claridad y serenidad.

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Sobre el autor

Mary Lemmer es autora del próximo libro "How to Handle Anything" (Bloomsbury, 2026) y fundadora de Improve, una consultora que ayuda a líderes y equipos a navegar e innovar a través del cambio. Presentó la charla TED "Cómo la improvisación puede mejorar tu liderazgo y tu vida" y aporta una combinación única de comedia improvisada, sentimiento y estrategia práctica a escenarios globales, empoderando a las personas para liderar con mayor creatividad, claridad y serenidad.