Consumo de agua en consultas en ChatGPT. Foto: Shutterstock/Gemini
Entre las plataformas de Inteligencia Artificial (IA) que existen actualmente, ChatGPT es una de las más populares en el mundo y que, hasta inicios de marzo de 2026, registró 900 millones de usuarios activos semanales, según una publicación de Nick Turley, vicepresidente y líder de la plataforma de IA, hecha en su cuenta oficial de LinkedIn. Y aunque su aparición y accesibilidad nos ha beneficiado, su uso a gran escala tiene un costo, uno que involucra un recurso esencial para la vida: agua.
ChatGPT bebe agua
¿Sabes cuánta agua consume ChatGPT o Gemini en cada consulta o respuesta? Posiblemente sí, o quizá no, el hecho es que cada pregunta que hacemos implica la operación de procesadores, centro de datos y servidores que requieren electricidad para funcionar y, en consecuencia, de ese recurso natural.
El artículo “Haciendo que la IA sea menos sedienta“, revela que, solo en México, una consulta realizada en ChatGPT utiliza 23.966b mililitros de agua. Y es que lo que sucede tras bambalinas al hacer una pregunta en una plataforma de IA involucra procesos complejos. “Cada vez que un modelo opera, genera calor y obliga a enfriar. Cuando el enfriamiento es ineficiente, el centro de datos gasta más agua para mantener los equipos estables; y conforme crece la demanda de IA, esa demanda hídrica se dispara, suben los costos y aumenta el riesgo de fallas”, afirma Lucas Barrionuevo, cofundador de PURA, empresa especializada en purificación de agua.
La sed de la IA
Para que un modelo de inteligencia artificial como Gemini o ChatGPT funcionen de manera correcta y te den la respuesta que buscas, es necesario un sistema de enfriamiento de alta presión, uno que consta de un circuito cerrado donde el agua absorbe el calor de los chips mediante un intercambio de placas metálicas que transfieren energía, sin que el agua caliente y fría se mezclen, proceso basado en cuatro pilares:
- Pretratamiento: elimina arena y sedimentos que podrían afectar placas o bloquear
el flujo. - Purificación: controla pH y minerales para evitar sarro, que actúa como aislante
térmico y obliga a usar más energía. - Desinfección: previene bacterias y biopelículas que degradan la infraestructura.
- Regeneración: recupera el agua tras la evaporación, lo que reduce la huella hídrica
operativa.
¿Tu pregunta seca el planeta?
El impacto hídrico inicia desde el momento en que haces una consulta en ChatGPT o Gemini. La información viaja a servidores en distintas ubicaciones. Ahí, miles de chips procesan tu consulta, hacen un cruce de datos y arrojan una respuesta, algo que, además, sucede en cuestión de segundos. No obstante, el calor que se produce es constante, por lo que un sistema de enfriamiento es vital.
Y aun cuando el uso de estas plataformas IA parece intangible, su impacto sí se ve y tiene consecuencias. No se trata de frenar la innovación tecnológica, sino de asumir que su evolución tiene un costo que se mide en metros cúbicos. De ahí su importancia para gestionar responsablemente su consumo de agua en el corto, mediano y largo plazo.
![[Imagen: Freepi]](https://fc-bucket-100.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/03143107/menos-color-entorno-Fast-Company-Mexico-Freepik.jpg)
![[Foto: Apple]](https://fc-bucket-100.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/04233810/p-1-91502567-macbook-neo.webp)
![[Foto: Szabo Viktor /Unsplash]](https://fc-bucket-100.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/04114520/p-1-91501870-quick-hit-burger-king-shades-mcdonalds-with-tiktok-of-its-ceo-taking-a-bigger-bite-of-a-burger.webp)