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Cómo los líderes pueden hacerse amigos de su crítico interior para avanzar en el trabajo

Obedecerlo sin cuestionarlo no es saludable. Pero ignorarlo por completo tampoco es la solución.

Cómo los líderes pueden hacerse amigos de su crítico interior para avanzar en el trabajo

Todos tenemos un crítico interior en la cabeza. Conoces su voz: es la que te regaña cuando cometes un error, la que mira por encima de tu hombro y juzga tu trabajo con severidad, o la que te dice que no sirves para nada cuando las cosas no salen como planeabas.

El crítico interior florece en los entornos laborales, especialmente en los de ritmo acelerado donde hay poco margen para el error, o donde tienes personas a tu cargo.

La pregunta es cómo interactúas y te relacionas con él. Obedecerlo sin cuestionarlo no es sostenible ni saludable. Pero silenciarlo o ignorarlo por completo tampoco se recomienda, ya que eso puede derivar fácilmente en comportamientos imprudentes o incluso narcisistas.

Por suerte, existe una tercera vía: hacerte amigo de tu crítico interior. Se trata de tratar esa voz interna como un consejero ruidoso y sin filtros. Escúchalo, aprende de él, trátalo como un dato más, pero, sobre todo, no le des el volante.

Dominar esa relación no siempre es fácil, pero los resultados valen el proceso. Genera claridad bajo presión. Te permite tomar mejores decisiones, recuperarte más rápido de los reveses y asumir riesgos con más inteligencia, todo lo cual te ayudará a convertirte en un mejor manager o líder.

Hay muchas formas de conocer y hacerte amigo de tu crítico interior para que te ayude a avanzar en el trabajo. A continuación, cinco que son poderosas y efectivas.

Usa el fracaso para reentrenarlo

El fracaso es el escenario favorito del crítico interior. “Te lo dije” puede resonar durante días en tu cabeza cuando las cosas no salen como esperabas.

La verdadera prueba está en cómo manejas las consecuencias de esos momentos dolorosos. Puedes dejar que te vuelvan más adverso al riesgo, o puedes extraer el aprendizaje y seguir adelante. Lo segundo construye resiliencia y mejor criterio, que puedes aplicar cuando situaciones similares aparezcan en el futuro.

Así que en lugar de ceder ante los juicios negativos de tu crítico interior, usa los tropiezos para reentrenarlo. Bien aprovechado, se convierte en un motor de crecimiento.

Explora terreno nuevo

Tu crítico interior funciona con guiones: supuestos sobre identidad, éxito y riesgo. Pero cuando las rutinas y las identidades profesionales desaparecen, el crítico pierde el piso y, con él, su poder.

Por ejemplo, hacer mochilero, viajar y trabajar en distintas culturas alrededor del mundo trastocó el mío. Pero cualquier entorno nuevo puede lograr lo mismo: ver el mundo de otra manera te obliga a cuestionar supuestos que nunca habías examinado, a desaprender y reaprender formas de ser, pensar y hacer, y, sobre todo, a abrazar lo desconocido.

Cuando tus visiones del mundo precondicionadas son cuestionadas, tu autoconcepto se expande y el autojuicio disminuye, lo que significa que el guión del que lee tu crítico interior es reescrito.

Descubre tu artista interior

Los artistas son un gran ejemplo de cómo construir una relación exitosa y productiva con el crítico interior. Su voz interna suele decirles que su trabajo creativo no merece ser compartido con el mundo (el mío me lo decía cuando escribía mi libro), pero en lugar de dejar que eso les impida escribir, pintar o crear, los artistas usan a su crítico interior como un editor especializado que hace su trabajo mejor y más preciso.

El objetivo de esta técnica, sin importar en qué etapa de tu carrera estés, no es eliminar la autocrítica, sino elegir el momento adecuado para escucharla, de modo que pueda llevar tu trabajo al siguiente nivel.

Descubre las raíces de tu crítico interior

Una pregunta importante que debes hacerte es qué está alimentando a tu crítico interior. ¿Hay patrones de comportamiento, procesos de pensamiento o rasgos de personalidad que le dan fuerza?

Usar herramientas de autoconocimiento como el Eneagrama puede ayudar a descubrir patrones inconscientes, lo que incrementa la autoconciencia. Mayor autoconciencia crea espacio, y el espacio crea elección. Todo eso te sirve en cualquier situación laboral.

Date cuenta de que tú no eres tu crítico interior

El cambio más profundo en mi relación con el crítico interior llegó a través de la meditación. Si es algo que quieres explorar, implica dos pasos esenciales.

El primero es la observación simple en quietud. Los pensamientos y las emociones surgen y se van, como nubes en el cielo. El crítico pierde su poder en el momento en que lo ves como un patrón pasajero en lugar de una verdad inamovible.

El segundo paso, que ocurre fuera de la meditación, es detectar la llegada de tu crítico interior y verlo por lo que es: una voz que, aunque frecuentemente fuerte, también es temporal. Ese reconocimiento crea una pausa, y en ese momento nacen la sabiduría y la claridad.

Con estas cinco prácticas, verás que siempre hay espacio para una pausa entre la voz de tu crítico interior y tu respuesta. En esos momentos pequeños pero decisivos debes elegir si actúas desde el miedo o desde el valor. Y, aunque puede ser una guía amistosa, tu crítico interior ya no tiene el poder de decidir. Ese poder es tuyo.

Author

  • Johan Depraetere

    es el autor de Pick Your Gummy Bear (Whitefox Publishing). Es experto en liderazgo y asesor empresarial con cargos directivos en McKinsey, Samsung, Morgan Stanley, Goldman Sachs y Procter & Gamble, y cuenta con títulos de Harvard Business School e INSEAD.

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Sobre el autor

es el autor de Pick Your Gummy Bear (Whitefox Publishing). Es experto en liderazgo y asesor empresarial con cargos directivos en McKinsey, Samsung, Morgan Stanley, Goldman Sachs y Procter & Gamble, y cuenta con títulos de Harvard Business School e INSEAD.