
Nos dijeron que “innovación” es tener ideas disruptivas, agregar ingredientes diferentes a la mezcla y generar conceptos ideales, que sean subjetivos, pero que también se distingan. Parece un concepto muy confuso, idealista y demasiado creativo para algunos. Y sí, suena a que tiene muchas expectativas (y es verdad), pero podemos simplificarlo: innovar es implementar una idea que entrega valor, algo que sirve para mejorar la experiencia de tus clientes, tus procesos internos o tu modelo de negocio.
Aunque suene urgente, sobre todo en tiempos donde “creas o mueres”, no todas las empresas necesitan innovar en todo tiempo. La clave está en identificar cuándo la innovación agrega valor real y cuándo es más importante consolidar lo que ya funciona.
Así, deja de ser un concepto muy idealista y se convierte en una herramienta práctica y estratégica que cualquier empresa puede aplicar, según sus necesidades y objetivos.
Un enfoque diferente
En otras palabras, innovar no significa hacer cambios enormes en todo tiempo, ni buscar la disrupción por la disrupción. “Lo definimos como una idea que implementas y que entrega valor, que sirve para algo”, dice Sergio Caetano, director de Innovación en RedBox, consultoría para soluciones creativas.
“Cuando pensamos en valor, es este conjunto de razones por las cuales te escogen a ti, tu nota o tu medio, en lugar de la competencia. ¿Qué te estoy dando? ¿Cómo lo estamos transformando? ¿Qué cosas nuevas estoy poniendo allá afuera? Cómo te estoy sirviendo y ayudando”, añade.
De acuerdo con Caetano, existen tres estrategias para innovar:
1. Do Better (innovaciones incrementales)
La gran mayoría de las innovaciones son ajustes o mejoras de lo que ya existe: optimizar procesos, resolver problemas concretos de clientes o hacer que un producto funcione mejor. Son cambios pequeños pero consistentes y medibles, dentro de nuestras posibilidades. “Básicamente es apretar tuerca según el ojo, o sea, ajustar lo que hoy tenemos, cómo lo hacemos más eficiente, cómo lo hacemos más rápido, cómo lo hacemos de mayor impacto”, expresó.
2. Do Different (innovaciones radicales)
Este enfoque busca crear algo completamente nuevo o distinto, capaz de transformar la industria. “Es importantes tenerlas, pero incluso las compañías más grandes no lanzan todos sus procesos, productos o servicios de manera disruptiva; la mayoría de sus cambios son mejoras incrementales y solo unos pocos son verdaderamente revolucionarios”, agregó.
3. Creatividad como impulso
Es un proceso para que la innovación funcione. “Se trata de generar una gran cantidad de posibilidades alrededor de un objetivo o un reto. En ese sentido, no es más creativo el que se le ocurre la idea más loca, es más creativo el que se le ocurren más formas de resolver una cosa”, señaló. Caetano también explica que “de las 80 o 100 ideas que tengas, solo 10% será factible; y de esas, solo 10% serán conceptos sólidos importantes. Ahí encontraremos nuestra innovación”, dijo.
¿Tu empresa necesita innovación?
La respuesta es “puede ser”. La necesidad de innovación surge por dos razones, de acuerdo Roberto Ramírez, CEO y fundador de Redbox. “Por pánico, ‘ya voy tarde y debo adaptarme para no quedarme atrás’, y por propósito, más como por vocación: ‘¿qué puedo hacer diferente?’”.
Las empresas que sí requieren innovación son aquellas que enfrentan un reto puntual de crecimiento: su negocio está estancado, compiten con nuevos actores o aparecen variables tecnológicas que no saben cómo aprovechar. “En cambio, para las empresas que están naciendo y creciendo aceleradamente, la innovación no es necesaria, porque en ese momento los esfuerzos están en consolidar modelos de negocio, por ejemplo, las startups grandes”, reiteró.
Además, subrayó que innovar debe ser un acto consciente para abrir caminos inesperados. “La gente que quiere entrarle a esto es porque tiene verdaderamente la vocación de llevar a sus empresas al siguiente nivel”, dijo. “Porque si no, entonces siguen defendiéndose con herramientas muy tradicionales como eficiencia. Entonces pues bajo precios, despido gente, cuido juego con márgenes y así se mantienen hasta que entonces el mercado los saca”.