| Design

Con el Mundial en casa, 2026 será el año que definirá el futuro de la hospitalidad en México

La velocidad de ejecución será el factor que defina qué hoteles capturan la nueva demanda y cuáles perderán margen estructural durante la próxima década.

Con el Mundial en casa, 2026 será el año que definirá el futuro de la hospitalidad en México [Foto: Cityhostel/Pixabay]

La industria de la hospitalidad mexicana entró en fase de reconfiguración. Impulsada por la Copa Mundial, el nearshoring y la digitalización, esta transformación avanza con una ventana competitiva de 18 a 24 semanas que se cerrará en verano de 2026.

De acuerdo con el informe “Tendencias de hospitalidad moderna 2026”, preparado por Vingcard | ASSA ABLOY, la velocidad de ejecución será el factor que defina qué hoteles capturan la nueva demanda y cuáles perderán margen estructural durante la próxima década.

El estudio también presenta insights para la industria en temas de tecnología, timing y sostenibilidad.

Tres fuerzas que reordenan la industria de la hospitalidad

El punto de inflexión se explica por tres factores simultáneos:

  1. Tecnología madura y lista para escalar,
  2. Demanda estructural derivada de la relocalización industrial
  3. Un evento global sin precedentes.

La Copa Mundial FIFA 2026 traerá 5.5 millones de visitantes internacionales. Solo Monterrey necesitará 500 mil nuevas unidades residenciales entre 2025 y 2035.

El mercado mexicano alcanzará los 77.8 mil millones de dólares en 2030. A nivel global, la industria de hospitalidad superará los 2.99 billones de dólares en 2032. Además, 89% de los hoteleros ya estará operando con inteligencia artificial para ese momento.

En este nuevo tablero, la tecnología inteligente ya no es un lujo, es un requisito. Cerraduras digitales, plataformas integradas y sistemas energéticos automatizados serán condiciones mínimas. Y es que 26% de los huéspedes ya exige llaves digitales, mientras que 35% espera pagos sin contacto.

En 2026, 51% de los hoteles planea cambiar su infraestructura tecnológica. No hacerlo puede significar una mayor dependencia de intermediarios de reserva y una penalizaciones de hasta 25 puntos en su Net Promoter Score. Este es una métrica clave de fidelización de clientes que mide la probabilidad de que los clientes recomienden una empresa, producto o servicio, basándose en una única pregunta: “¿Qué probabilidad hay de que nos recomiende en una escala de 0 a 10?”

Los hoteles tradicionales requieren entre 24 y 36 meses para implementar nuevas tecnologías. Los establecimientos con enfoque tecnológico lo hacen en menos de 12 meses. Esta diferencia será irrecuperable para quienes no actúen ahora.

Sebastián Barrionuevo, VP de Vingcard | ASSA ABLOY, advierte que México tiene una ventaja táctica. “Los que actúen ahora no solo elevarán su eficiencia y la satisfacción del huésped, al mismo tiempo establecerán estándares en conectividad, automatización y sostenibilidad”.

Personalización: la brecha más rentable en hospitalidad

La mayor reserva de ingresos no viene de nuevas habitaciones, sino de cerrar una brecha de 57 puntos entre la demanda y la oferta de personalización. El 80% de los viajeros la espera, pero solo el 23% la recibe.

Los huéspedes están dispuestos a pagar 22 dólares adicionales por noche por experiencias personalizadas. En un hotel promedio de 200 habitaciones, esto representa 1.12 millones de dólares al año. En México, el potencial supera los 5,000 millones de dólares anuales.

El segmento de estancias extendidas crece a una tasa de 9.5% anual. Su base operativa es más estable: 70% de los huéspedes permanece más de una semana y 50% más de un mes. Esto permite ingresos predecibles y menores costos de adquisición.

Por otro lado, el nearshoring y el trabajo remoto dispararon esta demanda. Los huéspedes ejecutivos relocalizados tienen un valor de vida útil hasta cinco veces superior al del turismo tradicional.

Por otro lado, el modelo Build-to-Rent (BTR) institucional representa solo 0.1% del mercado mexicano. En Estados Unidos, la cifra es entre 8 y 9%.

BTR es un modelo inmobiliario donde las propiedades residenciales se construyen específicamente para alquiler a largo plazo, no para la venta, y son administradas profesionalmente por una sola entidad. Y es que México enfrenta un déficit de nueve millones de viviendas, mientras que Monterrey y CDMX muestran una demanda estructural sin atender.

Por otro lado, las Normas de Información de Sostenibilidad ya están en vigor. Para 2030, los hoteles deberán reducir en 66% sus emisiones por habitación. Tecnologías de gestión energética ya permiten ahorros operativos de hasta 50%, con retorno de inversión inferior a 18 meses.

Durante la estancia, los huéspedes solo ocupan físicamente la habitación 30% del tiempo. El 70% restante puede optimizarse con sensores y automatización.

No se trata de presupuesto, sino de timing

El mercado no castigará a quien no tenga presupuesto. Castigará a quien llegue tarde. La Copa Mundial 2026 cerrará la ventana. Después de eso, la personalización, las soluciones sin contacto y la automatización pasarán de ser ventajas a condiciones mínimas de operación.

Los establecimientos que ejecuten en los próximos seis meses capturarán la próxima década. Los demás, solo alcanzarán la paridad a un costo mayor.

Author

  • Emma Sifuentes

    Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Valle de México, cuenta con más de 20 años de experiencia en la comunicación, tanto en el sector público, como en el privado. Como editora, busca contribuir a la conversación sobre cómo moldear un futuro que valore la humanidad, la justicia y la igualdad.

    View all posts

Author

  • Emma Sifuentes

    Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Valle de México, cuenta con más de 20 años de experiencia en la comunicación, tanto en el sector público, como en el privado. Como editora, busca contribuir a la conversación sobre cómo moldear un futuro que valore la humanidad, la justicia y la igualdad.

    View all posts

Sobre el autor

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Valle de México, cuenta con más de 20 años de experiencia en la comunicación, tanto en el sector público, como en el privado. Como editora, busca contribuir a la conversación sobre cómo moldear un futuro que valore la humanidad, la justicia y la igualdad.