Ya sea reestructurando tu flujo de trabajo, apoyándote en tu equipo o dándote espacio para el autocuidado, estas cinco ideas ofrecen un camino hacia el equilibrio cuando surge una crisis personal.
Al fomentar la comunicación abierta, comprender el ancho de banda del equipo y planificar con anticipación, los líderes pueden hacer del cuarto trimestre un momento de logros en lugar de ansiedad.
Lo más probable es que ese idiota del trabajo sufra de un estrés que desconoces. Vale la pena dedicar un poco de energía a tratar de entender por qué está actuando de esa manera.