Los líderes baby boomers quieren el control, establecen políticas excluyentes de la era analógica y recurren a modelos de liderazgo obsoletos, este es el momento perfecto para que los líderes millennials tomen la iniciativa.
Ya sea que estés negociando un aumento, buscando una alianza o presentando una idea, existe una forma de transformar ese rechazo en un resultado positivo.