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AI Slop: el océano de contenido que amenaza con hundir a los negocios

Esta avalancha digital ha desbordado los algoritmos de Instagram, TikTok y Youtube.

AI Slop: el océano de contenido que amenaza con hundir a los negocios [Imagen: envato]

¿Qué relación tienen Tung Tung Sahur o Ballerina Capuchina con el mundo de los negocios? Es mucho más de lo que muchos negocios están dispuestos a admitir. Si estos nombres aún no te suenan, eres de los pocos afortunados que no han sido arrastrados por la marea del AI Slop.

Así se llama al contenido multimedia producido en masa, sin una decisión creativa o estratégica clara detrás. El resultado es una ola interminable de información borrosa y sin sustancia.

Esta avalancha digital ha desbordado los algoritmos de Instagram, TikTok y Youtube. Los videos auténticos pelean por sobrevivir entre rarezas: personajes de “brainrot” –que se traduce literalmente como cerebro podrido– y extraños híbridos de celebridades con animales.

Este fenómeno ha obligado a los equipos de marketing a replantear su estrategia. Antes buscaban crear contenido ágil y claro; ahora la verdadera batalla es lograr que el mensaje emerja entre el ruido del AI Slop.

La economía del AI Slop 

La llegada de la IA generativa sacudió el mundo del contenido multimedia. Antes, crear un video requería horas de planeación, grabación y edición, además de una inversión considerable. 

Ahora, con herramientas como Sora, Runway o Pictory, los costos y el tiempo de producción se han reducido drásticamente, lo que ha resultado en más de 162 millones de suscriptores en canales exclusivamente de contenido de AI Slop en Youtube – una escala que habría sido inconcebible bajo los modelos de producción tradicionales. 

En un entorno donde los algoritmos aplauden el volumen, la frecuencia y el engagement fugaz, estos videos se adueñaron del escenario. De hecho, los análisis muestran que cerca de 30% del feed de Shorts incluye contenido clasificado como AI Slop o brainrot

Esta capacidad de clonar a gran escala impulsó su expansión hasta convertirlos en un negocio tentador para muchos. Solo en el 2025, los 10 canales de AI Slop más populares en Youtube lograron recaudar 33.6 millones de dólares con este contenido. 

Aunque para algunos es una apuesta mínima con grandes retornos, para los negocios ha sido un golpe bajo. De ahí parte el conflicto que genera el AI Slop para las empresas: ser distinguible frente a una enorme cantidad de videos indistinguibles. 

El verdadero costo del AI Slop para las empresas

La popularización de hashtags como #SupportHumanArt y #AISlop es la muestra viva de que el público también se está ahogando en este mar de contenido “basura”. La falta de propuestas de valor y la fatiga de la atención han llevado al público a preguntarse con mayor frecuencia si el contenido que ve es real o generado por IA. 

Aunque abundan las críticas a la inteligencia artificial, la realidad también abre otra puerta: el exceso de IA ha llevado a nuestra audiencia a redescubrir el valor de lo humano.

Cuando las empresas se montan a la tendencia de generar con IA, se mezclan fácilmente con las asunciones que se hacen sobre el contenido AI Slop. Un ejemplo propagado por todo el internet es el anuncio de McDonald’s para Navidad. Más allá de su calidad técnica, el anuncio activó las mismas sospechas que el público ya asocia con el AI Slop. 

Tanto que empresas como Burger King aprovecharon para diferenciarse y utilizar la IA para crear un comercial satírico, capitalizando en la desconfianza ya existente ante el uso indiscriminado de herramientas de IA generativa. Al final, McDonald’s tuvo que retirar el anuncio de todas las plataformas.  

Cómo navegar el mar de AI Slop sin desaparecer

Las herramientas de inteligencia artificial pueden ser aliadas para reducir costos y mejorar la eficiencia, pero ya no basta con optimizar copies, formatos o prompts, porque todos juegan al mismo juego. 

¿Entonces, cuál es la jugada? 

La clave está en construir diferenciación y autenticidad a través de decisiones creativas difíciles de automatizar. Y sí, el precio a pagar es tener una menor eficiencia que la que puede ofrecer el AI Slop. 

En primer lugar, es importante recuperar la intención. Es difícil sentir que estás generando menos contenido que los demás. Sin embargo, mientras haya decisiones creativas más claras detrás de cada pieza, estas marcas están un paso más cerca de conectar con su audiencia. Para ello, hay que preguntarse: “¿Qué debe cambiar esta pieza gráfica en quien la consume?”. Esto genera una diferenciación impresionante en un mundo de contenido que constantemente te invita a no pensar. 

Tomen el ejemplo de Polaroid con la simple frase “La IA no puede generar arena en tus pies”, o el de Heineken: “La mejor forma de hacer un amigo es con una cerveza”. Este tipo de ads genera un cuestionamiento inmediato en quien lo ve, lo que redirige el valor al producto que ofrecen. 

Adicionalmente, construyen credibilidad y un sentido de ser irremplazables frente a la inteligencia artificial. Por eso, es importante resaltar la experiencia directa, los datos propios y las decisiones reales — estas no pueden ser simuladas. 

No significa que la IA no pueda utilizarse. De hecho, debe utilizarse como un amplificador en vez de como sustituto. Es decir, buscar mejoras de eficiencia en las actividades de soporte de marketing, como la optimización de SEO, la gestión de ads multicanales o la predicción del comportamiento del público. 

Este trabajo es precisamente realizado por plataformas de IA orientadas al soporte estratégico. A pesar de ser AI-First, permiten automatizar o entender mejor a tu público mediante la tecnología, sin perder el criterio, el ángulo y la postura humana de tu marca. 

Del contenido al significado: la ventaja competitiva silenciosa

En un mar saturado de contenido monumental pero poco valioso, pensar mejor será el verdadero diferencial. Volviendo a los principios básicos del marketing, sabemos que el mensaje de nuestra marca no es para todo el público. 

Por eso, en esta coyuntura es importante revisitar la estrategia comunicativa y preguntarse: “¿A quién quiero hablarle a través de esta pieza gráfica?”. 

Es una realidad que la escala del AI Slop permite hablarles a todos. Sin embargo, ese incremento de eficiencia no debe significar que las marcas auténticas también lo hagan, ya que eso diluirá el mensaje que quieren transmitir.

Las aguas han cambiado: para que la voz de las empresas resalte, no se necesita ser la más frecuente, sino la más clara. Esa claridad no se automatiza: se decide. Por eso, el futuro no es anti-IA, sino anti-slop. Eso es lo que nos lleva a valorar el contenido con intención.

Por Ana Sofía Herazo / SocialGeek

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    es un medio colombiano especializado en tecnología, innovación, startups, cultura y tendencias. SocialGeek también es aliado de Fast Company México para generar contenido exclusivo en la región.

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