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Boll & Branch dominó el algodón ético. Ahora se enfrenta al cachemir

En colaboración con una fábrica italiana con 190 años de historia, la marca de venta directa al consumidor presenta una manta decorativa trazable de 999 dólares.

Boll & Branch dominó el algodón ético. Ahora se enfrenta al cachemir [Fotos de origen: Boll & Branch]

El cachemir sostenible está intentando transformar una fibra asociada durante siglos con el lujo. Durante siglos, el cachemir fue un tejido tan escaso que los mercaderes persas lo apodaron “oro blando”. Los emperadores mogoles y los aristócratas europeos se lo regalaban mutuamente. Provenía de cabras del Himalaya que necesitaban una delicada capa interna de pelo para sobrevivir a los gélidos climas de gran altitud; luego, los pastores lo peinaban a mano y lo hilaban para confeccionar preciados chales.

Hoy, sin embargo, la “fibra de los reyes” ha experimentado una transformación industrial radical. Lo que antes era una preciada pieza de herencia familiar se ha democratizado, convirtiéndose en suéteres de Walmart de 45 dólares y mantas de Quince de 130 dólares. Pero la drástica caída del precio del cachemir moderno conlleva costos ocultos, desde el sobre pastoreo hasta el maltrato de las cabras.

[Foto: Boll & Branch]

Ahora, Boll & Branch, una marca pionera en cadenas de suministro éticas, se propone redefinir el concepto de cachemir sostenible de lujo.

Boll & Branch apunta a un consumidor de lujo con esta manta de cachemir sostenible, cuyo precio es de 999 dólares. Pero tras haber creado un grupo de seguidores fieles en torno a sus sábanas orgánicas de 300 dólares y su colección ultra premium Reserve de alrededor de 700 dólares, la marca cree que existe un mercado de consumidores que se preocupan tanto por el origen de sus artículos para el hogar como por su calidad.

Es una lógica que también comienza a transformar la manera en que las marcas entienden el consumo de lujo. Cómo está cambiando el lujo para las nuevas generaciones

Del algodón orgánico al cachemir sostenible

Boll & Branch debutó en 2014, en pleno auge de la venta directa al consumidor. Sus fundadores, Missy y Scott Tannen, lanzaron la empresa al descubrir que la cadena de suministro mundial del algodón está plagada de problemas relacionados con trabajo forzoso y pesticidas tóxicos que contaminan las aguas subterráneas. Querían comprobar si podían desarrollar una sábana más ética, así que prescindieron de los intermediarios y acudieron directamente a plantaciones de algodón orgánico en India.

Los Tannen encontraron fábricas de comercio justo y encargaron varios cientos de sábanas con la esperanza de venderlas durante el siguiente año y medio. Pero el pedido se agotó en 24 horas, lo que sugería que algunos clientes estaban dispuestos a pagar un precio más alto no solo por la calidad, sino también por un abastecimiento responsable.

Ese mismo desafío, conseguir que los consumidores paguen más por productos con mejores prácticas ambientales y sociales, atraviesa buena parte de la conversación actual sobre moda sostenible. ¿Pueden las marcas convencernos de pagar más por moda sostenible?

En 2024, Boll & Branch emprendió un ambicioso proyecto: lograr la trazabilidad de cada producto en su cadena de suministro. Al introducir el código de un producto en la página web de la marca, se puede saber con exactitud dónde se cultivó el algodón y a qué lugar del mundo se envió para su procesamiento y transformación en sábanas. Pero con el paso de los años, los Tannen se han dado cuenta de que la ética por sí sola no vende un producto. Los consumidores pueden sentirse bien con los valores de una marca, pero gastan dinero en estética, tacto y calidad.

Para conquistar a los compradores, Missy, la diseñadora principal de la marca, se ha centrado en el diseño, creando cada estampado internamente, perfeccionando tejidos personalizados y sometiendo los productos a rigurosos estándares de inspección. “Los clientes simplemente quieren un producto bonito”, afirma.

[Foto: Boll & Branch]

Este compromiso con la artesanía atrajo la atención de importantes inversionistas de capital privado, entre ellos L Catterton, que invirtió 100 millones de dólares en la empresa. Consulta el anuncio de la inversión de L Catterton Esta financiación impulsó la expansión de la marca a 19 tiendas físicas y un modelo de tienda dentro de alrededor de 100 establecimientos de Bloomingdale’s y Nordstrom.

El costo oculto del cachemir barato

Tras dominar el algodón orgánico, Boll & Branch ahora centra su atención en las fibras animales. Recientemente incorporó la lana a su colección con mantas de lana merino, pero quería desarrollar un producto de mayor calidad con esta manta de cachemir. Cuando Missy empezó a aprender sobre la producción de cachemir, descubrió que el aumento de la demanda ha generado problemas en distintos puntos de la cadena de suministro.

Para obtener la fibra a gran escala, algunas explotaciones recurren a métodos de peinado que pueden lastimar a los animales. Además, cuando las cabras son esquiladas durante los meses fríos, antes de su muda natural de primavera, pueden quedar expuestas a bajas temperaturas.

Al mismo tiempo, el crecimiento de los rebaños y el sobrepastoreo han contribuido a la degradación de algunas praderas asiáticas. El propio Good Cashmere Standard señala que el crecimiento de la cría de ovejas y cabras ha contribuido a la degradación de las praderas de Mongolia Interior, con impactos sobre la biodiversidad y la desertificación. Datos sobre las praderas y producción de cachemir en Mongolia Interior

Puede resultar difícil determinar si un producto de cachemir proviene de una cadena de suministro ética. Las fibras animales en bruto suelen agruparse y comercializarse como una mercancía, lo que dificulta identificar su origen. La nota original de Fast Company estima que 95% de las fibras animales del mundo no pueden rastrearse hasta su origen. “Puedes especificar la calidad, pero no sabes de dónde viene”, dice Missy. “Al igual que con el algodón, cualquier agricultor simplemente lo entrega y se vende en el mercado abierto”.

[Foto: Boll & Branch]

La trazabilidad del cachemir sostenible

Missy quería crear una manta de cachemir sostenible con trazabilidad. Pasó seis meses trabajando estrechamente con Marzotto, una histórica fábrica familiar italiana fundada en 1836 y que en 2026 celebra 190 años de historia. Historia de Marzotto

Boll & Branch colaboró con Marzotto para adoptar el Good Cashmere Standard, desarrollado en 2020 para mejorar el bienestar de las cabras de cachemir, proteger el medio ambiente y apoyar a los pastores.

El estándar evalúa las granjas según múltiples criterios relacionados con nutrición, salud, manejo, condiciones ambientales y comportamiento de las cabras. Su versión actual utiliza el modelo de los Cinco Dominios del Bienestar Animal, que considera nutrición, ambiente, salud, comportamiento y estado mental. “Hasta evalúan su estado mental, aunque parezca increíble”, comenta Missy.

La manta resultante presenta un tejido de sarga resistente, con un delicado bordado de punto de concha hecho de lana en los bordes. Además, Boll & Branch asegura que el cachemir utilizado está certificado bajo el Good Cashmere Standard y cuenta con trazabilidad.

[Foto: Boll & Branch]

El lujo también necesita una historia

Si bien una manta de 999 dólares representa una inversión, Boll & Branch la considera una extensión natural de su colección de ropa de cama de alta gama.

Entre sus productos más exclusivos se encuentra una línea elaborada con algodón orgánico Supima de fibra extralarga cultivado en Estados Unidos. Según la marca, este algodón representa menos de 0.01% del suministro mundial de algodón.

Con precios que pueden superar ampliamente los 700 dólares por juego, estas sábanas compiten dentro del mercado de marcas de lujo como Frette y Sferra. Y, según Boll & Branch, sus productos premium se han convertido en una parte importante de su crecimiento.

Missy Tannen cree que existe un público dispuesto a invertir en cachemir sostenible y ropa de cama de lujo cuando la calidad y la trazabilidad justifican el precio. Para Boll & Branch, eso también implica contar la historia del origen de los productos. “Si dejamos de lado la ética, sigue teniendo que ser de alto rendimiento, delicado y estar confeccionado a la perfección”, explica. “No es caridad”.

Author

  • Elizabeth Segran

    Ha sido redactora de Fast Company desde 2014. Cubre temas de moda, venta minorista y sostenibilidad. Ha entrevistado a Virgil Abloh, Mara Hoffman, Telfar, Diane von Furstenberg y Ulla Johnson, entre muchos otros diseñadores. Ha cubierto los orígenes problemáticos del nombre de Banana Republic, la historia sexista del traje pantalón y cómo los diseñadores están resaltando las historias olvidadas de los vaqueros negros. En 2021, escribió una carta abierta pidiendo al presidente Biden que regulara la industria de la moda mediante el nombramiento de un "zar de la moda", lo que inspiró a varias organizaciones políticas a impulsar una legislación. En 2019, su escritura fue reconocida en los premios "Best in Business", de la Society for Advancing Business Editing and Writing. Segran recibió su doctorado en literatura india y estudios de la mujer de la U.C. Berkeley, después de graduarse de la Universidad de Columbia. Su libro, The Rocket Years: How Your Twenties Launch the Rest of Your Life fue publicado por Harper en 2020. También ha escrito para The Atlantic, Foreign Affairs y Foreign Policy.

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  • Elizabeth Segran

    Ha sido redactora de Fast Company desde 2014. Cubre temas de moda, venta minorista y sostenibilidad. Ha entrevistado a Virgil Abloh, Mara Hoffman, Telfar, Diane von Furstenberg y Ulla Johnson, entre muchos otros diseñadores. Ha cubierto los orígenes problemáticos del nombre de Banana Republic, la historia sexista del traje pantalón y cómo los diseñadores están resaltando las historias olvidadas de los vaqueros negros. En 2021, escribió una carta abierta pidiendo al presidente Biden que regulara la industria de la moda mediante el nombramiento de un "zar de la moda", lo que inspiró a varias organizaciones políticas a impulsar una legislación. En 2019, su escritura fue reconocida en los premios "Best in Business", de la Society for Advancing Business Editing and Writing. Segran recibió su doctorado en literatura india y estudios de la mujer de la U.C. Berkeley, después de graduarse de la Universidad de Columbia. Su libro, The Rocket Years: How Your Twenties Launch the Rest of Your Life fue publicado por Harper en 2020. También ha escrito para The Atlantic, Foreign Affairs y Foreign Policy.

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Sobre el autor

Ha sido redactora de Fast Company desde 2014. Cubre temas de moda, venta minorista y sostenibilidad. Ha entrevistado a Virgil Abloh, Mara Hoffman, Telfar, Diane von Furstenberg y Ulla Johnson, entre muchos otros diseñadores. Ha cubierto los orígenes problemáticos del nombre de Banana Republic, la historia sexista del traje pantalón y cómo los diseñadores están resaltando las historias olvidadas de los vaqueros negros. En 2021, escribió una carta abierta pidiendo al presidente Biden que regulara la industria de la moda mediante el nombramiento de un "zar de la moda", lo que inspiró a varias organizaciones políticas a impulsar una legislación. En 2019, su escritura fue reconocida en los premios "Best in Business", de la Society for Advancing Business Editing and Writing. Segran recibió su doctorado en literatura india y estudios de la mujer de la U.C. Berkeley, después de graduarse de la Universidad de Columbia. Su libro, The Rocket Years: How Your Twenties Launch the Rest of Your Life fue publicado por Harper en 2020. También ha escrito para The Atlantic, Foreign Affairs y Foreign Policy.