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La web tiene un problema cuántico. Cloudflare quiere arreglarlo antes de que sea demasiado tarde

Cloudflare quiere reconstruir una de las capas invisibles que mantienen segura la web. Su nueva autoridad de certificación combinará certificados tradicionales con tecnología postcuántica para preparar internet antes de que las computadoras cuánticas puedan poner en riesgo parte del cifrado actual.

La web tiene un problema cuántico. Cloudflare quiere arreglarlo antes de que sea demasiado tarde [Imagen: FCMX]

La compañía quiere convertirse en una autoridad pública de certificación y preparar una de las capas más importantes, e invisibles, de internet para un futuro en el que las computadoras cuánticas puedan romper parte del cifrado que usamos hoy. Su apuesta pone la seguridad postcuántica en el centro de una transformación que podría cambiar la manera en que la web protege sus conexiones.

Hay una pequeña operación que ocurre millones de veces al día sin que prácticamente nadie la note. Abres una página, aparece un candado en el navegador y das por hecho que estás hablando con el sitio correcto y que la conexión está protegida.

Detrás de ese gesto cotidiano existe una enorme infraestructura de confianza formada por certificados digitales, navegadores y autoridades de certificación. Es una de las razones por las que podemos comprar, trabajar, iniciar sesión o intercambiar información sensible en internet sin tener que comprobar manualmente la identidad de cada servidor.

Pero esa infraestructura fue construida para un mundo anterior a la amenaza cuántica.

Ahora, Cloudflare quiere intervenir en una de sus piezas fundamentales. La compañía anunció su intención de convertirse en una autoridad de certificación pública (CA) capaz de emitir tanto los certificados tradicionales que utiliza actualmente la web como una nueva generación diseñada para facilitar la transición hacia la seguridad postcuántica.

La noticia puede sonar extremadamente técnica. Sus consecuencias no lo son.

A medida que la computación cuántica pasa de la ciencia ficción a aplicaciones cada vez más concretas, también crece una pregunta incómoda: ¿qué pasará con la infraestructura digital actual cuando existan computadoras cuánticas suficientemente poderosas para atacar algunos de los sistemas criptográficos en los que confiamos hoy?

Cloudflare quiere que una parte de la respuesta esté lista antes de que llegue ese momento.

La seguridad postcuántica empieza en el candado de tu navegador

Para entender la apuesta, primero hay que entender qué hace una autoridad de certificación.

Cuando visitas un sitio mediante HTTPS, el servidor presenta un certificado digital que ayuda a demostrar que realmente estás conectándote con el dominio que solicitaste. Esos certificados forman parte de la Web Public Key Infrastructure (Web PKI), el sistema de políticas, protocolos y organizaciones que permite establecer confianza entre navegadores y sitios web.

Las autoridades de certificación son uno de sus intermediarios fundamentales.

Piénsalo como una especie de sistema de pasaportes digitales. No basta con que un sitio diga “soy quien digo ser”: necesita una credencial que pueda ser validada dentro de una cadena de confianza reconocida por tu navegador o dispositivo.

Es una infraestructura especialmente importante porque el cifrado es una de las condiciones que hicieron posible el comercio electrónico. Sin mecanismos capaces de autenticar conexiones y proteger información en tránsito, actividades tan cotidianas como comprar en línea, entrar a una cuenta bancaria o enviar credenciales serían considerablemente más riesgosas.

Cloudflare ya participó en otra transformación de esa infraestructura. En 2014 lanzó Universal SSL, con el que comenzó a ofrecer certificados TLS gratuitos a millones de sitios. Ahora quiere ir un paso más atrás en la cadena y convertirse ella misma en una CA pública.

La diferencia esta vez es que no solamente está pensando en la web actual. Está pensando en la que tendrá que sobrevivir a las computadoras cuánticas.

El problema no es que mañana despiertes y el cifrado haya dejado de funcionar

La computación cuántica promete resolver ciertos problemas que resultan extraordinariamente difíciles para las computadoras convencionales. Esa capacidad podría abrir oportunidades en ciencia, materiales, medicina y optimización, pero también representa una amenaza para parte de la criptografía de clave pública que protege los sistemas digitales actuales.

Nadie sabe exactamente cuándo existirá una computadora cuántica criptográficamente relevante, es decir, suficientemente potente como para comprometer algunos de esos sistemas a gran escala. Pero esperar hasta que aparezca sería una mala estrategia.

El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) ya publicó sus primeros estándares de criptografía postcuántica y recomienda a las organizaciones comenzar la migración. La razón es sencilla: sustituir infraestructura criptográfica utilizada durante décadas puede tomar años.

Hay, además, otro problema conocido como harvest now, decrypt later: un atacante puede almacenar hoy información cifrada que no puede leer y conservarla hasta disponer, en el futuro, de tecnología capaz de romper su protección.

La seguridad post cuántica, entonces, no consiste en protegerse de una computadora que ya existe. Consiste en evitar llegar tarde a una amenaza cuya fecha exacta desconocemos.

Los certificados postcuánticos tienen un problema: pesan

Cambiar los algoritmos actuales por criptografía resistente a computadoras cuánticas parece sencillo sobre el papel. A escala de internet, no lo es.

Las firmas digitales postcuánticas pueden ser considerablemente más grandes que las utilizadas actualmente. Si esas firmas simplemente se incorporaran a los certificados tradicionales, cada conexión tendría que mover más datos y podría afectar el rendimiento de la web.

Ahí aparece una de las piezas más interesantes del proyecto de Cloudflare: los Merkle Tree Certificates (MTC).

En lugar de transmitir una pesada firma postcuántica individual con cada conexión, el sistema utiliza estructuras criptográficas conocidas como árboles de Merkle para demostrar que un certificado pertenece a un registro confiable mediante pruebas mucho más pequeñas. Cloudflare sostiene que este diseño permite escalar la autenticación postcuántica sin imponer el mismo costo de rendimiento que tendría trasladar directamente grandes firmas a cada conexión.

Después de una implementación experimental con Chrome, Cloudflare planea avanzar hacia MTC de producción y apunta a comienzos de 2027 para su incorporación al nuevo almacén de raíces resistentes a la computación cuántica de Chrome.

La ambición es que el cambio ocurra casi sin que el usuario lo note. Y probablemente esa sea la mejor señal de que funcionó.

La seguridad postcuántica también tiene que funcionar en el internet viejo

Existe otro obstáculo menos futurista: millones de dispositivos antiguos siguen conectándose a internet.

Smartphones que dejaron de recibir actualizaciones, sistemas operativos viejos, televisores, dispositivos IoT y hardware heredado no pueden adoptar de inmediato una nueva cadena de confianza. Crear una autoridad de certificación desde cero implica, además, convencer a navegadores y sistemas operativos de que confíen en ella.

Por eso, Cloudflare acordó adquirir material de claves de una CA raíz de GlobalSign ya reconocida públicamente. Una raíz de confianza existente puede permitir que los certificados emitidos bajo esa infraestructura sean reconocidos por una enorme cantidad de dispositivos, incluidos algunos antiguos.

Al mismo tiempo, Cloudflare solicitó entrar directamente en los programas de certificados raíz de Chrome, Apple, Microsoft y Mozilla. La emisión de sus certificados clásicos comenzaría una vez completados los procesos correspondientes, mientras que la compañía prevé iniciar la emisión de MTC en producción durante el primer trimestre de 2027.

Es una tensión que aparece constantemente cuando se moderniza infraestructura crítica: construir el futuro sin romper el pasado.

Cloudflare también quiere cambiar qué pasa cuando algo sale mal

Convertirse en autoridad de certificación implica asumir otro problema: los certificados a veces necesitan ser reemplazados rápidamente.

Una vulnerabilidad, una clave comprometida o un error operativo puede obligar a revocar grandes cantidades de certificados. Cuando eso sucede a escala de internet, una tarea de seguridad puede convertirse rápidamente en un problema de disponibilidad.

Cloudflare plantea utilizar mecanismos de renovación automatizada para permitir el reemplazo de certificados en segundo plano en millones de sitios, reduciendo el riesgo de interrupciones masivas durante revocaciones o actualizaciones de seguridad.

También promete un modelo que denomina de “caja de cristal”: información técnica y operativa pública, compilaciones de código reproducibles y un panel en tiempo real para observar las operaciones de la autoridad.

Es una apuesta relevante porque una CA no vende únicamente tecnología. Vende confianza.

Y cuanto mayor sea el papel que Cloudflare desempeñe en la infraestructura de internet, más importante será observar no solamente cómo funciona esa tecnología, sino cuánto poder y responsabilidad concentra en el proceso.

La carrera por la seguridad postcuántica ya empezó

La paradoja de la seguridad postcuántica es que debe construirse antes de que pueda demostrarse que era indispensable.

En 2024, NIST finalizó sus primeros tres estándares principales de criptografía postcuántica después de un proceso de varios años y, desde entonces, ha insistido en que las organizaciones comiencen la transición. Los sistemas, productos y protocolos de ciberseguridad necesitan actualizarse mucho antes de que una computadora cuántica capaz de amenazar la criptografía actual esté disponible.

Mientras empresas como IBM buscan hacer que la computación cuántica sea cada vez más utilizable, otra industria está trabajando en el problema inverso: asegurarse de que el resto de la infraestructura digital pueda resistir cuando esas máquinas sean suficientemente poderosas.

Ahí está lo interesante del movimiento de Cloudflare. La compañía no está esperando a que una computadora cuántica rompa internet para empezar a reconstruir una de sus defensas. Está apostando a modificar una infraestructura que casi nadie ve mientras todavía hay tiempo para hacerlo.

Porque si la transición funciona como debería, quizá la mayoría de nosotros nunca note que ocurrió.

Y ese es precisamente el punto.

Author

  • Frida Quiñones

    Content creator and digital communications specialist. She holds a degree in International Relations and is currently pursuing a Master’s in Digital Communication and Hypermedia. Her work explores the intersections of technology, digital culture, innovation, marketing, and emerging trends, with a particular interest in how new forms of communication are reshaping the way we live, work, and connect.

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Sobre el autor

Content creator and digital communications specialist. She holds a degree in International Relations and is currently pursuing a Master’s in Digital Communication and Hypermedia. Her work explores the intersections of technology, digital culture, innovation, marketing, and emerging trends, with a particular interest in how new forms of communication are reshaping the way we live, work, and connect.