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Un tratamiento para cáncer de pulmón mantiene su ventaja ocho años después de la cirugía

Nuevos datos del ensayo ADAURA muestran que osimertinib mantiene un beneficio de supervivencia a ocho años en cáncer de pulmón con mutación EGFR.

Un tratamiento para cáncer de pulmón mantiene su ventaja ocho años después de la cirugía [Imagen: FCMX]

Los nuevos datos del ensayo ADAURA muestran que pacientes con ciertos tumores de pulmón con mutación EGFR siguen obteniendo un beneficio de supervivencia años después de terminar el tratamiento con osimertinib.

En cáncer, ocho años pueden cambiar mucho la lectura de un tratamiento. Una actualización del ensayo clínico ADAURA mostró que Tagrisso para cáncer de pulmón, cuyo principio activo es osimertinib, mantiene un beneficio de supervivencia ocho años después en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas en etapas tempranas y con determinadas mutaciones del gen EGFR.

En pacientes con enfermedad en etapas II a IIIA, la supervivencia global a ocho años fue de 74% con osimertinib y de 58% con placebo. En el conjunto de pacientes con enfermedad en etapas IB a IIIA, las cifras fueron 79% y 64%, respectivamente.

La diferencia importa porque estos pacientes ya habían pasado por cirugía con intención curativa. El medicamento no se administra para reducir un tumor visible, sino para disminuir el riesgo de que células cancerosas que pudieron quedar en el organismo provoquen una recaída.

Tagrisso para cáncer de pulmón actúa después de retirar el tumor

Osimertinib es una terapia dirigida contra ciertas mutaciones de EGFR, una proteína que puede impulsar el crecimiento de algunos tumores de pulmón. En lugar de atacar de manera amplia a las células que se dividen rápidamente, busca una característica molecular concreta del cáncer. La posibilidad de identificar correctamente a esos pacientes vuelve especialmente importante el diagnóstico molecular, pero también pone nuevamente sobre la mesa las barreras de acceso a tratamientos contra el cáncer en América Latina.

El ensayo ADAURA incluyó 682 pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas con mutación EGFR que habían sido sometidos a cirugía. Los participantes fueron asignados a recibir osimertinib o placebo durante hasta tres años. La actualización presentada durante el World Conference on Lung Cancer de 2026 representa el seguimiento de supervivencia más prolongado reportado hasta ahora en un ensayo global fase III de tratamiento adyuvante para este tipo de cáncer.

Ocho años también permiten ver los límites

Los resultados son importantes, pero deben interpretarse correctamente. El análisis a ocho años fue exploratorio. Es decir, ofrece información adicional sobre la duración del beneficio, pero no constituye un ensayo nuevo diseñado desde cero para volver a probar la eficacia del medicamento. Eso no resta importancia a lo observado. Muestra algo distinto: una terapia administrada durante un periodo limitado puede seguir asociándose con diferencias de supervivencia varios años después de terminar el tratamiento. La historia más interesante está ahí.

La innovación médica está desplazando parte de la atención desde simplemente eliminar un tumor hacia reducir la posibilidad de que vuelva.

El acceso sigue siendo otra historia

Que exista un tratamiento capaz de mejorar la supervivencia no significa que todos los pacientes puedan beneficiarse. Primero debe identificarse la mutación EGFR mediante pruebas moleculares. Después intervienen disponibilidad del medicamento, diagnóstico oportuno, oncólogos especializados y capacidad del sistema de salud. Ese problema es especialmente relevante para México y América Latina, donde la falta de acceso equitativo a diagnóstico y tratamientos oncológicos todavía separa el avance científico del impacto real sobre los pacientes.

ADAURA ya respondió una pregunta: el beneficio puede mantenerse durante años. La siguiente es más práctica: cuántos pacientes pueden descubrir a tiempo que son candidatos para recibirlo.

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