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Las diferencias generacionales pesan más que el género y el país al buscar el equilibrio entre trabajo y vida personal en Latinoamérica

Un estudio con 3,908 trabajadores revela que la generación influye más que el país en lo que las personas buscan para equilibrar trabajo y vida.

Las diferencias generacionales pesan más que el género y el país al buscar el equilibrio entre trabajo y vida personal en Latinoamérica [Imagen: FCMX]

Un estudio de Rankmi muestra que la Generación Z y los Baby Boomers tienen prioridades muy distintas al buscar una relación sostenible entre el trabajo y la vida personal. La forma en que las personas concilian su vida laboral y personal está dejando de responder a una fórmula única. Aunque la flexibilidad, el descanso y el tiempo personal son cada vez más importantes para el bienestar laboral, las prioridades cambian según la etapa profesional. De hecho, las diferencias entre generaciones comienzan a pesar más que factores como el género o el país. Esto ocurre al momento de definir qué necesitan las personas para construir un equilibrio entre trabajo y vida personal sostenible.

Así lo revela el nuevo Pulso de Conciliación Trabajo-Familia 2026 de Rankmi. El estudio se elaboró a partir de 3,908 respuestas válidas de trabajadores de México, Chile, Perú y otros países de Latinoamérica. Las diferencias por país se mantuvieron por debajo de cinco puntos porcentuales en las preguntas analizadas. En cambio, las principales variaciones aparecieron entre generaciones, particularmente entre la Generación Z y los Baby Boomers. “Los datos muestran que hablar de conciliación ya no puede limitarse a ofrecer los mismos beneficios para todos. Las prioridades cambian de acuerdo con la etapa profesional y personal en la que se encuentra cada persona”, señaló Felipe Cuadra, CEO de Rankmi. Mientras algunas generaciones buscan mayor autonomía o tiempo para su bienestar, otras valoran más la planificación de la carga laboral o el acompañamiento de sus líderes. “Para las organizaciones, esto implica pasar de políticas generales a estrategias capaces de reconocer estas diferencias”, añadió Cuadra.

El equilibrio pesa más que los beneficios específicos

Más allá de prestaciones concretas, los trabajadores parecen buscar cambios más amplios en la manera en que se organiza el trabajo. El 41.6% de los encuestados señala que la característica que más valora en una empresa es que promueva activamente el equilibrio entre trabajo y vida personal. El dato forma parte del estudio regional de Rankmi. Esta opción queda por encima de la flexibilidad ante necesidades familiares, elegida por 27.8%, y de la autonomía para organizar el trabajo, con 10.3%. En contraste, ofrecer beneficios específicos para las familias ocupa el último lugar, con apenas 5.9% de las respuestas.

El resultado apunta a un cambio importante. La conciliación depende cada vez menos de prestaciones aisladas y más de la experiencia laboral en su conjunto. En México, esta conversación ya forma parte de un debate más amplio sobre productividad y bienestar.

El trabajo remoto e híbrido sigue al frente

Cuando se pregunta qué factores contribuyen más a una buena conciliación, el trabajo remoto o híbrido lidera las preferencias. Tres de cada 10 colaboradores lo consideran el elemento principal para conseguir un mejor equilibrio. Después aparece el respeto por los tiempos de descanso y desconexión, señalado por dos de cada 10 encuestados. Le sigue una buena planificación de la carga laboral, mencionada por casi dos de cada 10. Por su parte, la flexibilidad de horarios, el apoyo de las jefaturas y los beneficios específicos de cuidado familiar ocupan un lugar secundario.

La Generación Z quiere más tiempo para sí misma

Las diferencias se vuelven más claras al observar cada grupo de edad. Para la Generación Z, formada por personas nacidas entre 1997 y 2012, el principal problema no es desconectarse de internet. Solo 11.4% considera el apagón digital como su mayor dificultad. En cambio, 25.3% señala que su principal reto es encontrar tiempo para su propio bienestar y autocuidado. Además, los jóvenes son el único grupo que destaca por exigir una mayor autonomía para organizar sus tareas. Esa prioridad coincide con las nuevas expectativas laborales de la Generación Z, donde la flexibilidad y el equilibrio han ganado terreno.

La Generación X queda en un punto intermedio

Por su parte, la Generación X, nacida entre 1965 y 1980, ocupa una posición intermedia. Este grupo reporta un nivel de dificultad para conciliar por debajo del promedio general. Además, comparte con las generaciones jóvenes la preferencia por el trabajo remoto y el respeto a los tiempos de descanso. Sin embargo, también coincide con los Baby Boomers. Ambos grupos valoran por encima de la media una buena planificación de la carga de trabajo y el apoyo de las jefaturas.

Los Baby Boomers logran un mayor equilibrio

En el otro extremo están los Baby Boomers, nacidos entre 1946 y 1964 Son la generación que mejor consigue el equilibrio entre trabajo y vida personal. Tres de cada 10 aseguran no enfrentar grandes dificultades para compatibilizar las esferas familiar y laboral. A diferencia de los más jóvenes, este grupo valora más el acompañamiento de las jefaturas y la planificación de la carga laboral que el trabajo remoto.

Además, cuatro de cada 10 consideran primordial que la organización promueva el equilibrio de manera integral. Este énfasis en los líderes también resulta relevante para las empresas. El liderazgo se ha convertido en una pieza central para retener talento y proteger los límites entre la vida profesional y personal. “La conciliación entre trabajo y familia dejó de ser un beneficio aspiracional para convertirse en una condición básica del talento”, concluyó Cuadra. “Hoy el diferenciador no está en ofrecer flexibilidad, sino en entender que cada generación la necesita de una forma distinta para construir una vida profesional sostenible”.

El reto para las empresas: abandonar las fórmulas únicas

Las organizaciones enfrentan ahora el reto de diseñar políticas de conciliación que consideren las distintas generaciones y no solamente el género o el país. Las brechas más relevantes están marcadas por la edad y la etapa profesional de los colaboradores. Por eso, el éxito de estas estrategias dependerá de la capacidad de las empresas para segmentarlas correctamente. En otras palabras, ofrecer exactamente lo mismo a todos puede dejar de ser suficiente. Para construir un equilibrio entre trabajo y vida personal sostenible, las compañías tendrán que entender qué significa realmente la flexibilidad para cada generación.

Author

  • Frida Quiñones

    Content creator and digital communications specialist. She holds a degree in International Relations and is currently pursuing a Master’s in Digital Communication and Hypermedia. Her work explores the intersections of technology, digital culture, innovation, marketing, and emerging trends, with a particular interest in how new forms of communication are reshaping the way we live, work, and connect.

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Sobre el autor

Content creator and digital communications specialist. She holds a degree in International Relations and is currently pursuing a Master’s in Digital Communication and Hypermedia. Her work explores the intersections of technology, digital culture, innovation, marketing, and emerging trends, with a particular interest in how new forms of communication are reshaping the way we live, work, and connect.