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El corazón humano puede regenerar músculo después de un infarto

Un estudio encontró evidencia de que el corazón adulto puede producir nuevas células musculares tras un ataque cardíaco. El hallazgo abre una nueva ruta para desarrollar terapias capaces de ayudar al órgano a repararse por sí mismo. El corazón humano puede regenerar músculo después de un infarto. Durante décadas, la medicina asumió que el músculo El corazón humano puede regenerar músculo después de un infarto

El corazón humano puede regenerar músculo después de un infarto [Imagen por: FCMX]

Un estudio encontró evidencia de que el corazón adulto puede producir nuevas células musculares tras un ataque cardíaco. El hallazgo abre una nueva ruta para desarrollar terapias capaces de ayudar al órgano a repararse por sí mismo. El corazón humano puede regenerar músculo después de un infarto. Durante décadas, la medicina asumió que el músculo cardíaco perdido tras un ataque cardíaco era prácticamente irrecuperable. Una nueva investigación sugiere que esa idea no es del todo correcta.

Investigadores de la Universidad de Sídney, el Instituto Baird y el Royal Prince Alfred Hospital descubrieron que el corazón humano puede generar nuevas células musculares después de un infarto, un hallazgo que podría cambiar la forma en que entendemos la recuperación del órgano.

El estudio, publicado en Circulation Research, encontró que los cardiomiocitos, las células musculares responsables de las contracciones del corazón, presentan un aumento de la mitosis y la división celular después de sufrir daño por isquemia. Consulta el estudio en PubMed Es una señal pequeña, pero importante: el corazón adulto conserva cierta capacidad natural de regeneración.

El descubrimiento también se suma a una conversación más amplia alrededor de la medicina regenerativa y la posibilidad de utilizar los propios mecanismos del cuerpo para desarrollar nuevas terapias, un terreno que ya empieza a transformar la investigación médica. Medicina regenerativa en Fast Company México

Cómo el corazón humano puede regenerar músculo

Cuando ocurre un infarto, el flujo de sangre hacia una parte del corazón se interrumpe. La falta de oxígeno puede provocar la muerte de una cantidad considerable de células musculares. De acuerdo con la investigación, un infarto puede eliminar hasta un tercio de los cardiomiocitos del corazón humano. Hasta ahora, se pensaba que esas células no podían recuperarse de manera significativa en adultos. Los científicos ya habían observado un fenómeno diferente en modelos animales. Estudios con ratones mostraron que después de un infarto aumentaba la mitosis, el proceso mediante el cual las células se dividen, en el músculo cardíaco.

Sin embargo, faltaba una pieza fundamental: comprobar si algo parecido sucedía también en personas. La nueva investigación encontró evidencia de que los cardiomiocitos humanos adultos aumentan su mitosis y citocinesis después de una lesión isquémica. En otras palabras, algunas células del corazón intentan dividirse y generar nuevas células después del daño.

Esto no significa que el corazón pueda repararse completamente por sí solo. La respuesta regenerativa natural sigue siendo demasiado pequeña para sustituir todo el tejido destruido durante un infarto. Pero demuestra que el mecanismo existe.

Tejido cardíaco vivo permitió observar el proceso

La evidencia de que el corazón humano puede regenerar músculo fue posible, en parte, gracias al análisis de tejido cardíaco obtenido de pacientes vivos durante cirugías de bypass. Uno de los elementos más relevantes del estudio fue la posibilidad de trabajar con tejido cardíaco obtenido de pacientes vivos durante cirugías de bypass. Las muestras provenían tanto de áreas dañadas como de regiones sanas del corazón de pacientes que habían dado su consentimiento.

Esto permitió a los investigadores analizar con mayor precisión lo que sucede en un corazón humano después de un infarto, en lugar de depender únicamente de modelos animales o tejido obtenido después de la muerte. El equipo utilizó técnicas como secuenciación de ARN, proteómica, metabolómica y análisis de células individuales para estudiar el comportamiento de los cardiomiocitos.

La posibilidad de estudiar órganos y tejidos humanos vivos puede convertirse en una herramienta cada vez más importante para desarrollar tratamientos personalizados y nuevas tecnologías médicas. Esa transformación ya empieza a extenderse por distintos frentes de la atención médica. Cómo la tecnología está transformando la atención médica en Fast Company México

El objetivo: ayudar al corazón a regenerarse más

La pregunta ahora es si esa capacidad natural puede amplificarse. Los investigadores buscan identificar las proteínas y mecanismos celulares involucrados en la regeneración para encontrar formas de estimularlos. El objetivo a largo plazo sería desarrollar tratamientos capaces de impulsar al corazón para producir suficientes células nuevas como para recuperar una parte mayor del músculo perdido. Eso podría tener implicaciones especialmente importantes para las personas que desarrollan insuficiencia cardíaca, una enfermedad en la que el corazón pierde capacidad para bombear sangre de manera adecuada. Por ahora, se trata de una posibilidad futura, no de un tratamiento disponible.

Los propios investigadores advierten que la regeneración observada no es suficiente para revertir por sí misma los daños causados por un infarto. El valor del descubrimiento está en haber demostrado que el corazón posee un mecanismo que potencialmente podría ser aprovechado terapéuticamente. La investigación con células madre y otras estrategias de medicina regenerativa avanza bajo una lógica parecida: comprender cómo estimular, reemplazar o reprogramar células para reparar tejido dañado. Así ha avanzado la investigación celular y regenerativa

Por qué este descubrimiento importa en México

La relevancia del hallazgo va mucho más allá del laboratorio. Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte a escala mundial. La Organización Mundial de la Salud estima que provocan alrededor de 19.8 millones de fallecimientos al año.

En México, el problema es especialmente importante. Según cifras preliminares del INEGI, las enfermedades del corazón fueron la primera causa de muerte del país durante el primer semestre de 2025, con 95,935 defunciones registradas. El problema cardiovascular también está estrechamente relacionado con factores como obesidad, diabetes, hipertensión y otros padecimientos crónicos que tienen un peso importante en la salud de los mexicanos. Enfermedades del corazón y obesidad en México

Eso convierte cualquier avance que permita reparar tejido cardíaco en algo más que una curiosidad científica. Si los investigadores consiguen descubrir cómo potenciar el proceso natural que acaba de observarse, el tratamiento de un infarto podría algún día dejar de concentrarse únicamente en evitar más daño y comenzar también a recuperar parte de lo que ya se perdió.

Todavía falta investigación para llegar a ese punto. Pero ahora existe una pista que antes no estaba ahí: incluso después de sufrir un infarto, el corazón humano no deja completamente de intentar reconstruirse.

Author

  • Frida Quiñones

    Content creator and digital communications specialist. She holds a degree in International Relations and is currently pursuing a Master’s in Digital Communication and Hypermedia. Her work explores the intersections of technology, digital culture, innovation, marketing, and emerging trends, with a particular interest in how new forms of communication are reshaping the way we live, work, and connect.

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Sobre el autor

Content creator and digital communications specialist. She holds a degree in International Relations and is currently pursuing a Master’s in Digital Communication and Hypermedia. Her work explores the intersections of technology, digital culture, innovation, marketing, and emerging trends, with a particular interest in how new forms of communication are reshaping the way we live, work, and connect.