| News

“¿Y si sí?”: el reto para las marcas es no confundir viralidad con memoria

Este grito de esperanza nació de una necesidad de la gente de creer.

“¿Y si sí?”: el reto para las marcas es no confundir viralidad con memoria [Imagen impulsada por IA]

Cuando era adolescente, por allá de los años 90, algunas marcas e instituciones gubernamentales crearon campañas que hicieron eco entre los mexicanos y tatuaron frases que, incluso décadas después, todavía forman parte del vocabulario de millones de personas en el país.

Pero la inmediatez de las redes sociales lo ha cambiado todo. No solo cambió el contexto, también la manera en que arropamos y asimilamos frases que hoy alimentan nuestra cotidianidad y albergan anhelos de años. Un ejemplo claro es el “¿Y si sí?”.

Construir alrededor de la ilusión colectiva

Este grito de esperanza nació de una necesidad de la gente de creer. No solo en su selección, sino en que la historia del balompié, e incluso del país mismo, puede cambiar, aunque siempre tengamos dudas de ello.

Ahora, ya no importa si fue Efraín Juárez quien ayudó a popularizarla antes de la final del Torneo Clausura 2026 entre Pumas y Cruz Azul. Lo importante es que, en pleno Mundial, ya está tatuada en el corazón de millones de personas en México.

Sin embargo, la vorágine que las redes sociales le imprimen a nuestra vida, y la manera en que las marcas se benefician de ello, es un punto que vale la pena analizar. Antes, cuando las frases nos impactaban, había un trabajo arduo de construcción. No solo queríamos vender, también posicionarnos. Hoy estamos luchando por ser virales, pero no por ser memorables.

El “¿Y si sí?” ya es de todos

El hoy famoso “¿Y si sí?” nos recuerda que no todas las marcas están listas para construir alrededor de una esperanza y ser memorables. Muchas pretenden construir con una frase que, en apariencia, no le pertenece a nadie y que, al mismo tiempo, es propiedad de todos los aficionados y aficionadas.

Para muchas marcas, la esperanza no es que México pueda ganar la Copa del Mundo o conseguir resultados históricos. La esperanza es subirse a un trend que inundó Instagram y TikTok desde que la Selección le ganó a Chequia hace unos días.

@jochesports 🇲🇽🔥 ¡RETUMBA EL "¿Y SI SÍ?" EN EL AZTECA! La afición volvió a ilusionarse. Tras la victoria, el Estadio Azteca fue un solo grito: "¿Y si sí?" 💚🤍❤️ La confianza en esta Selección está más viva que nunca. 💬 ¿Tú también crees que este puede ser el Mundial de México? 📸LuisErnestoP95 #Mexico #SeleccionMexicana #EstadioAzteca #WorldCup2026 #JocheSports ♬ original sound – JocheSports

¿Lo pueden hacer? Claro que sí. Pero no deben olvidar algo importante: esto ya es de todas y todos, y nadie nos lo puede arrebatar. Por ello, hay dos factores que deberían tomar en cuenta si en verdad quieren que esto trascienda más allá de un like o de un comentario: protagonismo y narrativa.

Protagonismo y narrativa alrededor del “¿Y si sí?”

Hablemos del primer punto. Si en este instante entramos a redes sociales, encontraremos una cantidad infinita de posteos haciendo alusión al “¿Y si sí?”, pero la mayoría de ellos no respeta el peso protagónico que tiene la frase misma. Es decir, para muchas marcas, la “esperanza” del quote no recae en lo que estamos esperando como país, sino en ellas como marca.

En pocas palabras, se están poniendo como protagonistas. Dejan de lado que lo más importante en este momento es lo que como mexicanos sentimos al anhelar algo a lo que nunca hemos podido llegar.

A muchos profesionales se les está olvidando que el objetivo no es ganar un like, sino hacer que la marca sea entrañable entre sus audiencias target, montándose a una ola con mucho potencial y contexto. Qué mejor oportunidad para estar en medio de la conversación con algo creativo y, sobre todo, con algo que pueda darle un impulso al corazón de la gente.

Un caso interesante es el de Miel de Fuego. Este post no habla para nada de la marca, pero sí mantiene el mensaje de esperanza por encima de su nombre. Al final, reflexiona que “cuando decimos ¿Y si sí? no hablamos solo de futbol”.

Ahora vamos al segundo punto, quizá el más importante de todos: la narrativa. En mi opinión, para que una marca se suba a una tendencia, no solo debe tomar en cuenta la rapidez con que lo hará, sino qué desea contar realmente en ese posteo que lanzará. Sobre todo porque el público castigará cualquier intento de subirse y trastocar el “grito de guerra” que hoy se expresa en estadios, plazas y calles.

La creatividad no solo debe estar implícita en el diseño, sino en cada palabra que utilicemos.

El error que vemos después de que México ganó su primer partido de eliminación directa en un Mundial desde 1986 es justamente ese: estamos más preocupados por apuntar la narrativa a vender que por seguir fomentando el top of mind de una marca. Estamos más preocupados por salir rápido que por construir o fomentar la esperanza que está moviendo al país.

No están impulsando el anhelo. Se están colgando de él. Y eso es algo muy diferente.

Un caso más es lo que hizo el Club América, donde se muestra al equipo mexicano reunido en la cancha, mientras la sombra de todos forma la Copa del Mundo.

Otros intentos que respetan su propia narrativa son los realizados por Gandhi e Izzi. El primero habla de la manera correcta de utilizar el “si” condicional y el “sí” afirmativo.

En el caso de la empresa de telecomunicaciones, utiliza su propio nombre para formar la frase que ha movido a todo el país: “¿izzi sí?”.

@izzimx_oficial ¿izzi, sí? Estamos haciendo historia. ¡Ya estamos en el 5º partido! #izzisí #izzi #ysisí ♬ sonido original – izzi

¿Cuál es el reto para las marcas?

Ahora, las marcas no deben decidir si pueden usar el “¿Y si sí?”. Pueden hacerlo. El verdadero reto está en entender qué emoción están tocando y desde dónde quieren entrar a ella.

Porque una frase puede dar alcance, pero no necesariamente construye memoria. Para lograrlo, la marca debe saber cuándo hablar, cuánto hablar y cuándo hacerse a un lado. En una conversación que ya pertenece a millones de personas, a veces la mejor estrategia no es apropiarse del momento, sino acompañarlo con inteligencia.

El “¿Y si sí?” ya es mucho más que un trend. Es una expresión de esperanza colectiva, una frase que nació de la afición y que hoy ya es parte del ánimo nacional. Las marcas que entiendan eso podrán conectar. Las que no, solo serán otro posteo más en el scroll infinito.

Author

Author

Sobre el autor

Periodista, socio de Ideaphilos Comunicación y especialista en Redes Sociales y storytelling.