Musk, big boss de la compañía aeroespacial SpaceX y con gran influencia sobre Trump, está obsesionado con el planeta rojo y aboga por saltearse la Luna en sus proyectos.
OpenAI tiene está en su mejor racha de popularidad, sin embargo, enfrenta retos legales, competencia feroz (como Elon Musk con Grok 3) y dudas sobre la rentabilidad de la IA a largo plazo.
Desde su regreso a la Casa Blanca el 20 de enero, Trump ha hecho de los aranceles su principal herramienta para reducir el déficit comercial estadounidense.
El documento firmado por Marco Rubio dice que estas organizaciones amenazan “la seguridad nacional, la política exterior o la economía de Estados Unidos”.