[Foto por: Frida Quiñones / Fast Company]
Antes de que Mariel Hawley cruzara un solo canal a nado, la historia ya estaba en su familia. Su abuelo Austin, soldado del ejército británico, atravesó el Canal de la Mancha rumbo a Francia durante la Primera Guerra Mundial; volver a ver los acantilados blancos de Dover significó que había sobrevivido. Décadas después, ya instalado en México, le contó esa historia a su nieta. Mariel tenía doce años y decidió, ahí mismo, que ella también cruzaría ese canal. Hoy, esa misma disciplina la aplica al bienestar laboral de miles de trabajadores mexicanos.
Tardó treinta años en lograrlo. En el camino estudió Derecho en la Universidad Iberoamericana, trabajó en un despacho, en un banco y en Grupo Martí, se casó y tuvo dos hijos. El 12 de agosto de 2011, cruzó el Canal de la Mancha en catorce horas y treinta y tres minutos. Ocho años después, el 30 de marzo de 2019, cerró un ciclo que muy pocas personas en el mundo han completado: se convirtió en la número 15 en cruzar los Siete Mares (Oceans Seven), y en la primera mexicana en lograrlo.
Hoy, Hawley dirige Queremos Mexicanos Activos, la empresa social que en 2026 evaluó la condición física de más de 145 mil colaboradores en organizaciones mexicanas. Es la continuación, en tierra, de una convicción que lleva más de una década construyendo desde Queremos Mexicanos Activos: que la actividad física no es el deporte de alto rendimiento, sino cualquier movimiento que gaste energía, y que ninguna organización puede cuidar a su gente sin antes saber cómo está.
Fast Company México conversó con ella sobre los cuatro ejes de la certificación que ha llevado a decenas de empresas a medir, por primera vez, la salud física de sus colaboradores, sobre lo que aprendió de su padre, cirujano que recetaba caminatas antes que pastillas, y sobre los tiburones que ha tenido que vencer en cada etapa de su vida.
QUIÉN ES MARIEL HAWLEY
Mariel Hawley (Ciudad de México, 1968) es abogada por la Universidad Iberoamericana, escritora y nadadora de aguas abiertas. En marzo de 2019 se convirtió en la persona número 15 en el mundo, y la primera mexicana, en completar los Siete Mares, tras haber sido también la primera mexicana en obtener la Triple Corona de la disciplina. Tiene dos Récords Guinness y es autora de “Marea“. Desde hace más de una década trabaja en la promoción de la actividad física como pilar de salud: encabezó Queremos Mexicanos Activos y hoy dirige QMA Servicios, la empresa social de bienestar laboral que evalúa la condición física de trabajadores en organizaciones mexicanas.
“Mi papá recetaba caminar 45 minutos”
¿Cuál fue el dato o el momento que te hizo pensar que había que hacer algo ya?
Me tardé mucho tiempo en darme cuenta cuál era esa situación. Mi papá fue médico, cirujano reconstructivo del Instituto Mexicano del Seguro Social, y mi mamá era enfermera. Ambos ya fallecieron.
Durante mis primeros años de vida yo quería ser doctora o enfermera. Mi papá atendía pacientes en casa los fines de semana y les daba seguimiento; mi función como su enfermera era abrirle la puerta al paciente, pasarlo al consultorio y esperar la revisión. Al final me pedía el recetario, y yo esperaba que recetara inyecciones o un yeso, porque de niña eso es lo que uno imagina que hacen los doctores. Pero mi papá, invariablemente, les recetaba caminar cuarenta y cinco minutos todos los días.
Le pregunté por qué. Me dijo algo que en ese momento no entendí ni le di importancia: “Mariel, yo soy médico y tengo que hacer todo aquello que esté en mis manos para ayudar a mis pacientes a mantenerse saludables.” Pasaron muchos años de mi vida para darme cuenta de qué tanta razón tenía. Hoy puedo decirlo con todas sus letras: mi papá fue visionario al entender que la actividad física contribuye de forma fundamental a la salud integral de las personas.
El Instituto Mexicano del Seguro Social, donde trabajó su padre, es hoy la institución de salud pública más grande de América Latina. Casi cuatro décadas después, esa receta de caminatas se convirtió en el argumento central del trabajo de Hawley.
De la abogacía a Queremos Mexicanos Activos
Antes de convertirse en referente de bienestar laboral en México, Hawley pasó casi dos décadas en el mundo corporativo.
Tu trayectoria conecta el mundo corporativo, la natación de ultradistancia y las causas sociales. ¿En qué momento visualizaste que podían formar parte de un mismo propósito?
Trabajé muchos años en el mundo jurídico: en un despacho de abogados y en un banco. Después me invitaron a trabajar en Grupo Martí, un corporativo ligado al mundo deportivo, con la idea de generar responsabilidad social. Ahí, hace casi veinte años, me di cuenta de que se podían integrar varios aspectos: generar un beneficio de salud a través de ciertas actividades. En ese momento implementé una iniciativa que se llama “Nado por mi Corazón”, que este año cumple dieciséis ediciones.
Cuando comencé a hacer eventos de ultradistancia, busqué que todos mis nados tuvieran un beneficio, una causa a la que pudiera apoyar a través de cada travesía. La primera causa que apoyé fue recaudar fondos para cirugías de labio y paladar hendido: cuando mi papá se jubiló del IMSS, lo invitaron a participar en ese tipo de cirugías, y cada kilómetro que yo nadaba se traducía en fondos para operar a un niño más.
Nado por mi Corazón
¿En qué consiste exactamente Nado por mi Corazón?
Es un evento que se lleva a cabo desde hace dieciséis años, en el que invitamos a las personas usuarias de las distintas albercas del país a nadar un kilómetro. No es una competencia; cada quien lo hace a su manera. Pero antes de participar les pedimos que se tomen la presión arterial, porque uno de cada cuatro adultos en México es hipertenso y mucha gente no conoce su propia situación. Puedes ya tener el hábito de la actividad física y aun así no tener el hábito de medir tu presión con regularidad; los adultos deberíamos tomarla por lo menos dos veces al año.
En sus primeros años, “Nado por mi Corazón” apoyaba también a la Fundación Mexicana del Corazón. Ahí se amarran, desde entonces, los tres aspectos con los que sigo trabajando hasta hoy: que las personas realicen actividad física, que eso genere un beneficio medible para la empresa u organización, y mi propia trayectoria como nadadora de aguas abiertas, que empezó hace casi treinta años.
Bienestar laboral en cuatro ejes: la certificación “Organización Activa y Saludable”
El diagnóstico de QMA llega en un momento en el que cada vez más empresas mexicanas están tomando en serio el bienestar laboral, aunque pocas saben todavía cómo medirlo. Hawley explica los cuatro ejes de la certificación que diseñó para resolver justamente eso.
Queremos Mexicanos Activos nació en 2013 y de ahí se desprendió una certificación. ¿En qué consiste?
Queremos Mexicanos Activos es la iniciativa que arrancó en 2013 para promover la actividad física como parte integral de la salud de las personas, como herramienta de prevención y para generar bienestar integral. De ahí se derivó la certificación Organización Activa y Saludable. Yo estoy al frente del proyecto desde 2017; el próximo año se cumplen diez años. La certificación busca que las empresas, organizaciones e instituciones que agremian personas trabajen en cuatro ejes:
1. Información y conocimiento. Durante muchísimos años no tuvimos esa información sobre la importancia de la actividad física. Cuando las empresas simplemente exigían actividad física sin explicar por qué, los colaboradores lo vivían como una carga más. Cuando compartimos la información que les permite tomar mejores decisiones, entienden por qué es importante.
2. Tiempo dentro de la jornada laboral. Que los colaboradores tengan espacio para activarse: pausas activas, una rutina al inicio o al final de la jornada. Lo que buscamos es consistencia, que sea algo que se realice todos los días.
3. Evaluación. No podemos mejorar lo que no conocemos. A través de dos evaluaciones , el índice de masa corporal y el índice de condición física, que mide salud cardiovascular, fuerza musculoesquelética y flexibilidad, las empresas pueden tomar mejores decisiones en beneficio de sus colaboradores.
4. Eventos de participación. Que los colaboradores puedan participar en eventos de actividad física de por lo menos un mes de duración, algo que cualquier persona pueda realizar. Si te propongo correr un maratón cada mes, suena intimidante. Pero si caminas un kilómetro y medio todos los días durante un mes, al final habrás recorrido la distancia de un maratón. Es la misma lógica con las escaleras: subir el Everest suena imposible, pero si cada cuatro escalones equivalen a un metro vertical, subirlas todos los días durante un mes y medio te puede llevar, sumando peldaños, a una altura como la del Ajusco o el Nevado de Toluca. No buscamos atletas de alto rendimiento: buscamos que las personas incorporen el hábito en su día a día.
La lógica no es nueva: la cultura del fitness corporativo lleva años usando el running como metáfora de disciplina y constancia, el mismo principio que Hawley aplica a la actividad física dentro de las empresas.
Lo que dicen los números: 145 mil colaboradores evaluados
Los datos de QMA son, hasta ahora, uno de los diagnósticos de bienestar laboral con mayor alcance en el país.
De las organizaciones evaluadas recientemente, el 86% quedó en un índice de condición física suficiente o inferior. ¿Qué te dice ese resultado?
El índice de condición física evalúa tres condicionantes del cuerpo: la salud cardiovascular y pulmonar, la fuerza musculoesquelética y la flexibilidad. Este año evaluamos a 140 mil personas, no solo de esas organizaciones, sino del total de las que llevaron a cabo su proceso de certificación, y el resultado es que el 80% se ubica en el nivel “suficiente”.
Que sea “suficiente” significa que ya están realizando actividad física y que, de alguna manera, dejamos atrás el sedentarismo para empezar a activarnos. Es un hallazgo impresionante: logramos mover la aguja de un resultado deficiente o muy deficiente a suficiente. Ahora lo que buscamos es ampliar el número de personas que se evalúan y que ese nivel de “suficiente” se convierta en “bueno”, porque ahí es donde realmente se impacta en los indicadores de salud y se contribuye a prevenir enfermedades metabólicas.
Entre las personas que tienen más de dos evaluaciones, un 47% mejoró sus resultados. ¿Qué han aprendido de quienes sí avanzan?
Que es fundamental volver a evaluar, no solo evaluar una vez. Una organización puede hacer la evaluación de sus colaboradores, pero si no la repite al año siguiente, no sabemos si hubo mejoría. Lo que hemos visto es que, para que exista una mejoría entre una evaluación y la otra, tiene que haber constancia: que las personas realicen actividad física como parte integral de su rutina diaria, no necesariamente en un gimnasio. Puede ser tener acceso a escaleras, un espacio de cinco o quince minutos para una pausa activa. Lo que buscamos es esa constancia: que sepan que lo poquito que hagan cada día les va a generar grandes beneficios.
El mito del gimnasio: otra barrera para el bienestar laboral
Ocho de cada diez mexicanos ya consideran el bienestar laboral tan esencial como el sueldo; el reto, dice Hawley, es que las empresas sepan cómo traducir esa demanda en acciones concretas.
Mencionas que las empresas a veces creen que necesitan un gimnasio, y que del lado de los colaboradores existe la idea de que hay que hacer una hora de ejercicio al día. ¿Cómo se rompe esa barrera?
Tenemos barreras en nuestro país, y no significa que las personas no quieran o no tengan disciplina. Una de las más importantes, sobre todo en las grandes ciudades, es el tiempo de transporte: ese trayecto ya de por sí es sedentario, y si llegamos a un trabajo frente a una computadora o de pie todo el día, la jornada laboral también lo es.
La información que yo aprendí a lo largo de mi vida es que, para hacer actividad física, tengo que ir a un gimnasio, tener tenis especiales o convertirme en atleta. Esa es otra barrera. Cuando compartimos que generar un beneficio con constancia es la magia, una caminata, subir escaleras, sentadillas o lagartijas en casa, algo que no requiere más que un espacio disponible, eso cambia la perspectiva de lo que significa activarse físicamente.
Hemos visto que las empresas donde participa el liderazgo, la dirección, el CEO, el área de comunicación y recursos humanos, tienen mucha más incidencia en que las personas participen. Parte de lo que buscamos desde Queremos Mexicanos Activos es apoyar a esas áreas dándoles la información necesaria, para que compartirla sea una carga menos para la empresa.
Recuerdo una reunión con la dirección de una empresa muy entusiasmada con certificarse como Organización Activa y Saludable. Después de una conferencia para sus colaboradores, uno de ellos nos dijo que quería llevarse la información a su casa, porque normalmente hay información de la empresa que no puede compartir con su familia. Le dijimos que claro que sí. Semanas después, cuando la empresa organizó una activación física, ese colaborador invitó a su esposa y a sus hijos: llegaron como quince personas que ya no eran parte de la empresa, pero a quienes él les había compartido la información. Tenemos muchas malas noticias en términos de salud; para él, esta fue la buena noticia que quiso compartir con su familia. Ese es un ejemplo clarísimo de que lo que hacemos no solo incide en la persona y en la organización, sino también en su entorno familiar.
Bienestar laboral: ¿de quién es la responsabilidad, del colaborador o de la empresa?
La pregunta no es nueva, pero se ha vuelto más urgente conforme el liderazgo dentro de las empresas asume un papel más activo en la retención de talento.
¿Hasta dónde llega la responsabilidad individual sobre nuestra condición física, y qué responsabilidad tiene la organización que determina nuestros horarios y espacios de trabajo?
Hace veinte o treinta años, hablar de actividad física no era parte de la conversación como lo es hoy. Hablar de salud tenía que ver con acudir a una cita médica una vez al año, con no enfermarte en época de frío, con qué medicamento tomar para algo que ya se había manifestado. Hoy tenemos que hablar de salud de una manera empática, orgánica, pero sobre todo desde la prevención.
Creo que existe una corresponsabilidad. Del lado individual está el saber que mucho de lo que cada uno de nosotros hace puede impactar nuestra salud de forma positiva o negativa; para eso hace falta tener el conocimiento. Y del lado de las empresas está implementar todo aquello que contribuya a que sus colaboradores puedan mantenerse saludables. Antes, a las organizaciones les bastaba con cumplir lo que pedían las autoridades; hoy ese “estar bien” significa ayudar a sus colaboradores a mantener su salud.
Si pudieras cambiar una sola cosa en la manera en que actualmente están diseñadas las jornadas laborales en México, ¿qué cambiarías?
Que todas las personas que forman parte de una organización tuvieran el espacio de tiempo, dentro de su jornada laboral, para activarse por lo menos quince minutos. No estoy diciendo que tengan que hacer más que eso, pero sí que la activación física sea parte reconocida de su jornada.
Los Siete Mares: la otra vida de Mariel Hawley
Mientras construye esta conversación desde las oficinas de QMA, Hawley sigue nadando. En julio nadó en el Lake Tahoe, en Estados Unidos, en beneficio de Casa de la Amistad para Niños con Cáncer, causa que eligió porque su esposo, Eduardo, murió de cáncer hace algunos años. “Sigo nadando para ser ejemplo, para fortalecerme, para tener un objetivo, para mantenerme constante, dice, y además me encanta poder hacerlo para poner un granito de arena en beneficio de otras familias que están pasando por una situación similar a la que vivimos en casa.”
Es la misma lógica que ha seguido desde 2011, cuando cruzó el Canal de la Mancha , el nado que le debía a su abuelo, después de la muerte de su padre. En los años siguientes completó, siempre ligando cada travesía a una causa, el resto de los Siete Mares (Oceans Seven), el circuito de cruces en aguas abiertas más exigente del mundo:
| Travesía | Fecha | Distancia | Tiempo | Detalle |
| Canal de la Mancha | 12 ago 2011 | 33.5 km | 14 h 33 m | 43 años. El nado que le debía a su abuelo |
| Canal de Catalina | 25 ago 2012 | 32.3 km | 11 h 27 m | 44 años. Primera mexicana en cruzarlo |
| Estrecho de Gibraltar | 2 jul 2015 | 14.4 km | 4 h 23 m | 47 años. Nadó acompañada por sus dos hijos |
| Canal de Molokai | 10 jul 2017 | 42 km | 14 h 28 m | 49 años. El más largo: un tiburón y una noche entera en el agua |
| Estrecho de Tsugaru | 1 jul 2018 | 19.5 km | 6 h 20 m 52 s | 50 años. Récord Guinness al cruce individual más rápido por una mujer |
| Canal del Norte | 20 ago 2018 | 35 km | 13 h 14 m | 50 años. El agua más fría, cercana a 5 °C |
| Estrecho de Cook | 30 mar 2019 | 23 km | 11 h 45 m | 51 años. Con este cierra los Siete Mares |
Fuente: World Open Water Swimming Association (WOWSA); Forbes México; Openwaterpedia.
Con el cruce del Estrecho de Cook, en Nueva Zelanda, el 30 de marzo de 2019, Hawley cerró el circuito a los 51 años: se convirtió en la persona número 15 en el mundo en completarlo. Antes ya había obtenido la Triple Corona , Canal de la Mancha, Canal de Catalina y la vuelta a la isla de Manhattan, y dos Récords Guinness, uno de ellos por el cruce individual más rápido de una mujer en el Estrecho de Tsugaru.
“Los tiburones que tenemos en la mente son más peligrosos que los del océano.”
— Frase que Hawley acuñó tras una noche entera nadando en el Canal de Molokai, y que hoy repite en sus conferencias.
“El tiburón que me aparece todos los días en el espejo”
Retomando eso: un consejo para vencer los tiburones que tenemos en la vida y mantener la calma del océano en el corazón, en medio de las tormentas.
Creo que los tiburones más peligrosos son los que te salen en el espejo: los que te hacen pensar que no eres capaz, que no lo vas a lograr, que para qué lo intentas. Esos tiburones te alejan de tus sueños. Y para mí eso ha sido Queremos Mexicanos Activos, porque conlleva un tiburón todos los días: todos los días me hace volver a pensar si voy a estar logrando algo positivo para el país, para las empresas que se están certificando, para las personas cuya salud estoy impactando. Ese es un tiburón que me aparece todos los días en el espejo. Lo único que hago es quitármelo de la mente y seguir nadando para lograr el objetivo, porque si no, ese tiburón me alejaría del resultado. Y como yo tengo ese tiburón, creo que todos lo tenemos.
¿Qué te gustaría que las personas conocieran o vieran más de Mariel?
Que he tenido que sobreponerme a muchos tiburones en la vida, pero que en esta etapa, en especial como mujer de casi sesenta años que sigue activa profesionalmente y que de alguna forma busca generar un cambio, una transformación en mi país, hay un tiburón muy peligroso que me aparece todos los días y me dice que ya lo suelte, que no voy a lograr nada. Lo único que pretendo es seguir nadando, aunque sea a contracorriente, y tener mucha paciencia para lograrlo.
¿Qué le dirías a la Mariel chiquita?
Que tenga mucha paciencia, para toda la vida. Hay que saber nadar contracorriente en todas las etapas de la vida, y para poder nadar contracorriente hay que tener mucha paciencia. No hay que pensar que, por no tener a la vista el objetivo, no lo vamos a lograr. Puedes no tener a la vista el objetivo; hay que tenerlo muy claro en el corazón y en la mente, aunque no lo tengas a la vista. Y cuando no lo tienes a la vista, lo que tienes que hacer es ser muy paciente para seguir adelante.
Si tuvieras que resumir tu vida en tres frases, ¿cuáles serían?
- No darte por vencida.
- “Lo esencial es invisible a los ojos y solo puede verse con el corazón”, que es una frase de El Principito.
- Y que mantengas tu corazón en paz, aún en medio de la tormenta.
Lo que sigue
¿Qué sigue en la vida y en la carrera de Mariel?
Sigue Queremos Mexicanos Activos, crecer, llegar a más empresas. Sigue Nado por mi Corazón: ese evento se va a llevar a cabo en septiembre y octubre, y no está pensado solo para las organizaciones que se certifican, sino que está abierto al público en general. Estamos buscando la participación de al menos doscientas albercas, públicas y privadas, en todo el país, y que naden al menos sesenta mil personas, que tomen conciencia de que activarse físicamente es un beneficio para su salud, que tomen su presión arterial como una acción responsable de su etapa adulta, y que los niños que participen desde pequeños aprendan que ese evento es parte de su salud integral y de su crecimiento y desarrollo. Y que haya más empresas a las que podamos llegar a través de Queremos Mexicanos Activos.
Es, en el fondo, la misma apuesta que ha sostenido toda su carrera: construir bienestar laboral en México, un kilómetro y un colaborador a la vez.
Por último: un mensaje con el que quieres que se quede la audiencia. ¿Qué mensaje quieres dar a las empresas y a las personas?
Queremos mexicanos activos porque queremos mexicanos sanos, y nos hace mucha falta tener ese concepto de salud en nuestro país.
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