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Las empresas dicen que la IA está provocando despidos. Los datos cuentan una historia más complicada

La IA fue la principal razón citada para los despidos en Estados Unidos durante julio. Sin embargo, los recortes totales bajaron y la contratación aumentó.

Las empresas dicen que la IA está provocando despidos. Los datos cuentan una historia más complicada [Imagen Por: Frida Quiñones/ Fast Company México]

La inteligencia artificial se convirtió en una de las explicaciones favoritas para justificar recortes de personal. Pero mientras aumentan los despidos atribuidos a la IA, también crece la contratación. El verdadero cambio podría estar ocurriendo dentro de los empleos, no solamente eliminándolos.

Si una empresa anuncia miles de despidos y en el mismo comunicado habla sobre inteligencia artificial, la conclusión parece sencilla: la IA sustituyó a esas personas. En 2026 esa narrativa se volvió cada vez más común.Pero los datos más recientes sugieren que la relación entre inteligencia artificial y despidos es bastante más complicada.

Un análisis publicado este 19 de agosto por el Financial Times cuestiona precisamente hasta qué punto los recortes que las empresas atribuyen a la IA representan una sustitución directa de trabajadores mediante automatización. Economistas consultados por el diario advierten que, en muchos casos, pueden coexistir otros motivos como reestructuraciones, reducción de costos o cambios en las estrategias empresariales.

Y las cifras del mercado laboral parecen respaldar la necesidad de hacer esa distinción.

La IA es la razón número uno para despedir, pero los despidos totales bajaron

El último reporte de Challenger, Gray & Christmas tiene una aparente contradicción. Durante julio, la inteligencia artificial fue la principal causa citada para realizar recortes de personal en Estados Unidos por quinto mes consecutivo. Se atribuyeron directamente a la IA 10,970 despidos solamente durante julio y 112,713 durante los primeros siete meses de 2026. Eso equivale aproximadamente a 24% de todos los recortes anunciados este año. Sin embargo, el número total de despidos está disminuyendo.

Las empresas estadounidenses anunciaron 33,429 recortes en julio, 46% menos que un año antes. Entre enero y julio se anunciaron 477,033 despidos, 41% menos que durante el mismo periodo de 2025. Y ocurre otra cosa: las contrataciones están aumentando. Las compañías anunciaron planes para contratar a 107,500 personas entre enero y julio, 25% más que durante el mismo periodo del año pasado. Incluso el sector tecnológico, epicentro de los recortes, encabezaba las contrataciones acumuladas entre los sectores registrados por Challenger.

Por eso decir simplemente “la IA está destruyendo empleos” explica cada vez menos.

Culpar a la IA también puede ser una estrategia corporativa

La inteligencia artificial tiene una característica extremadamente útil para las empresas que quieren explicar una reestructuración: suena a futuro. Decir que una compañía reducirá costos puede parecer defensivo. Decir que está “rediseñando su organización para la era de la IA” puede sonar como innovación.

Andy Challenger, experto laboral de Challenger, Gray & Christmas, lo planteó de manera especialmente clara en su último informe: mencionar IA en un anuncio de despidos puede resultar atractivo para inversionistas, incluso si genera efectos negativos entre empleados actuales y futuros. Eso no significa que los empleos no estén siendo automatizados. Significa que “despido atribuido a IA” y “empleo sustituido por IA” no son necesariamente la misma cosa.

Fast Company México ya ha documentado cómo algunas organizaciones que realizaron despidos masivos apostando por inteligencia artificial terminaron recontratando trabajadores después de descubrir que sus sistemas automatizados no podían reemplazar determinadas capacidades humanas. La pregunta dejó de ser únicamente cuántos empleos desaparecerán. Ahora también importa cuántos fueron recortados demasiado pronto.

La transformación podría estar ocurriendo dentro del puesto de trabajo

Un análisis de Boston Consulting Group estima que entre 50% y 55% de los empleos estadounidenses podrían cambiar sustancialmente debido a la IA durante los próximos dos o tres años. Eso no significa que desaparezca la mitad de los puestos.

BCG distingue precisamente entre automatizar tareas y eliminar trabajos completos. Su modelo estima que entre 10% y 15% de los puestos podrían ser vulnerables a eliminación en un horizonte de alrededor de cinco años, aunque la consultora subraya que no se trata de una predicción de desempleo. La distinción es importante. Un abogado puede automatizar la revisión inicial de documentos y seguir siendo abogado. Un diseñador puede generar variaciones visuales con IA y dedicar más tiempo a dirección creativa. Un programador puede producir código más rápido sin que desaparezca el trabajo de arquitectura, revisión o implementación.

El puesto sobrevive, pero cambia lo que significa ser bueno en él.

Usar más IA también podría significar trabajar más

Un estudio presentado apenas el 16 de agosto analizó registros digitales de trabajadores que utilizaron herramientas de IA generativa dentro de Microsoft 365 en varias grandes compañías internacionales. Los investigadores encontraron que, entre quienes utilizaron el sistema más de 100 veces durante un periodo posterior de 20 semanas, las acciones asociadas a productividad aumentaron 21.2%, mientras las relacionadas con comunicación crecieron 7.1%.

El trabajo se desplazó relativamente hacia actividades individuales y de producción de documentos. Es una pista interesante porque introduce otra posibilidad: la inteligencia artificial puede aumentar la productividad sin reducir proporcionalmente la cantidad de trabajo. Puede permitir que una persona produzca más. Y una empresa puede responder aumentando sus expectativas.

El riesgo más inmediato podría estar en la puerta de entrada

Esto no significa que todos los trabajadores tengan el mismo nivel de exposición. Los empleos junior continúan siendo especialmente vulnerables porque muchas de las actividades que históricamente permitían aprender una profesión (hacer investigaciones preliminares, preparar documentos básicos, escribir código sencillo o generar primeras versiones) son precisamente las tareas que la IA puede realizar con mayor facilidad.

Fast Company México ya ha explorado los mitos y realidades detrás de los despidos por IA, y el problema de los puestos de entrada es posiblemente uno de los más importantes. Si automatizamos las tareas con las que las personas aprendían una profesión, tendremos que diseñar nuevas formas de construir experiencia.

Quizá estamos haciendo la pregunta equivocada

La pregunta dominante de los últimos tres años ha sido: ¿cuántos empleos destruirá la inteligencia artificial?

Pero podría ser demasiado simple.

Una mejor pregunta sería: ¿qué partes del trabajo desaparecerán, cuáles aumentarán de valor y quién tendrá acceso a aprender las nuevas?

Porque la IA sí está cambiando el mercado laboral.

Lo que todavía no está claro es que cada despido realizado en su nombre haya sido realmente provocado por ella.

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