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Revelaciones del Mundial sobre el futuro de las pautas publicitarias en México

El gasto publicitario en México creció con el Mundial 2026, pero los datos de YouGov muestran que más exposición no significa más ventas.

Revelaciones del Mundial sobre el futuro de las pautas publicitarias en México [Foto: envato]

Cada cuatro años, el futbol nos recuerda que la atención tiene un precio, y ese precio sube cuando todos quieren el mismo espacio al mismo tiempo. Este Mundial no fue la excepción: de acuerdo con Front Office Sports, un spot comercial de 30 segundos osciló entre 300,000 dólares durante la fase de grupos y entre 1 y 2 millones de dólares (mdd) para las rondas posteriores, con Fox cobrando ya cerca de 1 mdd por los partidos de apertura del equipo estadounidense (USMNT), dada la fortaleza de la audiencia en Estados Unidos. En México, los CPM de publicidad programática aumentaron conforme avanzó el torneo, especialmente durante los partidos de la selección nacional. Ante estas cifras, la respuesta de muchas marcas fue simple, pagar más.

Los números lo confirman. Muestra de ello, es que la inversión publicitaria en México crecerá alrededor de 4% en 2026, una cifra positiva pero no excepcional para un mercado sede, según WARC Media. Y a nivel mundial este patrón se repite, este evento inyectó cerca de 10,500 mdd al mercado publicitario global, apenas 1.1% más que en Qatar 2022 y muy por debajo del impulso de 2.8% que generó Rusia 2018. Pese al aumento de derechos y patrocinios, la contribución del torneo al crecimiento publicitario se está debilitando, mostrando que la curva de retorno por dólar invertido ya no es la misma.

Ese límite, Estados Unidos ya lo cruzó, ahí competir por el mismo espacio publicitario exige gastar cada vez más. Desde mi punto de vista, México y el resto de Latinoamérica todavía tienen margen de tres y cuatro años detrás de Estados Unidos y Europa Occidental en madurez de medición. Este rezago, leído con otros ojos, es tiempo. Una oportunidad para construir una ventaja competitiva antes de que el mercado se comprima como ocurrió al norte de la frontera. El Mundial no abrió la brecha, solo la hizo más evidente.

Conocimiento para tomar acciones

Ya sea el Mundial, vacaciones de verano o temporada navideña, la clave es tener la tecnología y el conocimiento para saber, en tiempo real, qué canal, qué audiencia y qué momento realmente convierten en clientes, y no solo en impresiones. Hoy existen herramientas para conectar los datos que una marca ya tiene sobre sus consumidores con la activación en cada canal al mismo tiempo, y para medir si esa inversión llegó a una transacción o se quedó en una vista de video. La tecnología ya existe, lo que falta en la mayoría de los casos, es el socio que sepa activarla con esa profundidad.

Lo he visto una y otra vez trabajando con marcas en México y el resto de Latinoamérica y existe un apetito enorme por invertir en momentos de alta atención como este, pero la infraestructura de datos detrás de esa inversión todavía está fragmentada. Muchas marcas compran audiencia en cinco plataformas distintas sin conexión entre ellas, lo que las obliga a decidir con información parcial justo cuando más cuesta equivocarse. Ahí está, casi siempre, la diferencia entre gastar y crecer, entre ver al consumidor completo o solo pedazos de su recorrido.

Las marcas que salgan mejor paradas de este Mundial no serán necesariamente las que más gastaron en pautas publicitarias. Serán las que entendieron que, con presupuestos más caros, la disciplina de medir, ajustar y conectar cada canal a un resultado de negocio deja de ser un lujo y se convierte en la única forma de que la inversión valga lo que cuesta.

Los datos de YouGov BrandIndex sobre el Mundial 2026 lo confirman y de 22 marcas analizadas en México, solo seis lograron subir más de un punto su reconocimiento publicitario. Entre ellas, una empresa de apuestas en línea registró el mayor aumento en reconocimiento publicitario de todo el estudio, pero su intención de compra apenas creció 0.2 puntos. Más gente la recuerda, casi nadie compró más por eso. La exposición sin conexión a resultados de negocio es, precisamente, el riesgo que describimos. No es casualidad que IAB México señale que la ventaja en 2026 ya no vendrá de adoptar tecnología más rápido, sino de construir sistemas integrados de datos, medición y decisión.

¿Qué sigue?

¿Por dónde empezar? No es necesario tirar todo y reconstruir desde cero. Lo primero es preguntarse en cuántas plataformas está comprando audiencia la marca hoy, y si esas plataformas realmente se hablan entre sí. Después es fundamental conectar los datos que ya existen sobre los consumidores, sus compras, sus visitas, sus señales de intención, con la activación en cada canal, en lugar de tratarlos como piezas sueltas. Y medir más allá de la impresión.

La pregunta que importa no es cuánta gente vio el anuncio, sino si esa inversión terminó en una transacción o se quedó en una vista de video. La tecnología para hacerlo ya existe. Lo que hay que decidir es si el socio actual sabe activarla con esa profundidad, o si toca buscar uno que sí.

El Mundial terminó. La necesidad de invertir con inteligencia, no.

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Sobre el autor

es cofundador de Admattic.