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Construyeron una torre de 148 metros para almacenar energía. Una batería normal hace lo mismo por una octava parte del costo

La gigantesca batería gravitacional de Energy Vault en China demuestra que almacenar electricidad levantando bloques de 25 toneladas sí funciona. El problema es que las baterías convencionales se volvieron mucho más baratas mientras la torre estaba siendo construida. En Rudong, China, una enorme estructura de 148 metros de altura está intentando resolver uno de los Construyeron una torre de 148 metros para almacenar energía. Una batería normal hace lo mismo por una octava parte del costo

Construyeron una torre de 148 metros para almacenar energía. Una batería normal hace lo mismo por una octava parte del costo [Imagen por: FCMX]

La gigantesca batería gravitacional de Energy Vault en China demuestra que almacenar electricidad levantando bloques de 25 toneladas sí funciona. El problema es que las baterías convencionales se volvieron mucho más baratas mientras la torre estaba siendo construida. En Rudong, China, una enorme estructura de 148 metros de altura está intentando resolver uno de los grandes problemas de la transición energética: cómo almacenar electricidad cuando sobra para utilizarla cuando realmente se necesita.

La instalación pertenece a Energy Vault y, a diferencia de los sistemas tradicionales de almacenamiento, no depende principalmente de reacciones químicas. Funciona con algo mucho más sencillo: gravedad. El sistema EVx utiliza electricidad para elevar miles de bloques extremadamente pesados dentro de la estructura. Cuando la red necesita recuperar esa energía, los bloques descienden y el movimiento acciona generadores que vuelven a producir electricidad. La idea parece elegante. Incluso futurista. Pero hay un problema: mientras Energy Vault construía una gigantesca máquina para competir con las baterías, las baterías convencionales se hicieron muchísimo más baratas.

Una batería de 800,000 toneladas

El proyecto de Rudong tiene una potencia de 25 MW y una capacidad de almacenamiento de 100 MWh, suficiente para entregar su potencia máxima durante aproximadamente cuatro horas. Energy Vault asegura que su sistema puede superar una eficiencia de ida y vuelta de 80% y está diseñado para funcionar durante unos 35 años. Energy Vault detalla las especificaciones del proyecto EVx de Rudong

La estructura mide aproximadamente 120 metros de largo, 110 de ancho y 148 de alto. En su interior se mueven más de 12,000 bloques de alrededor de 25 toneladas cada uno. Un análisis académico sobre almacenamiento energético en China estima que el peso combinado de la torre y los bloques supera las 800,000 toneladas. Una revisión técnica describe las dimensiones y funcionamiento del sistema

El principio es parecido al almacenamiento hidroeléctrico por bombeo: cuando hay electricidad abundante, se utiliza energía para mover una masa hacia arriba. Cuando hace falta electricidad, la gravedad hace el trabajo contrario. No es una idea nueva, pero convertirla en infraestructura comercial sí representa un logro de ingeniería. El problema aparece cuando se compara con lo que ya existe.

Una batería convencional puede hacer prácticamente el mismo trabajo

Un análisis publicado en septiembre de 2026 por Michael Barnard comparó el proyecto de Rudong con un sistema moderno de almacenamiento mediante baterías, BESS, por sus siglas en inglés, capaz de ofrecer el mismo servicio de 25 MW/100 MWh durante cuatro horas. La comparación es dura. Durante la primera mitad de 2026, los contratos de sistemas BESS de cuatro horas en China promediaron alrededor de 123 euros por kWh, según el análisis. Eso colocaría una instalación equivalente de 100 MWh alrededor de los 12.3 millones de euros. Barnard estima el costo de referencia del proyecto de gravedad de Rudong en aproximadamente 103 millones de euros, después de considerar distintas cifras públicas sobre su inversión.

En otras palabras, bajo esos supuestos, la torre costaría aproximadamente ocho veces más que un sistema de baterías capaz de prestar un servicio comparable. El análisis completo compara costos, operación, terreno y emisiones Es importante señalar que los 103 millones de euros son una estimación analítica y no un costo final auditado publicado por Energy Vault. Por eso, la comparación debe entenderse como un benchmark tecnológico, no como una factura definitiva del proyecto.

También ocupa mucho más espacio

El costo no es la única diferencia. La planta de Rudong tiene una huella aproximada de 13,200 metros cuadrados solo considerando los 120 por 110 metros de su estructura. Sungrow asegura que una instalación de baterías PowerTitan 2.0 con los mismos 100 MWh de almacenamiento puede ocupar alrededor de 1,200 metros cuadrados. Es decir, aproximadamente una onceava parte del terreno. Sungrow especifica una huella de 1,200 m² para una planta de 100 MWh Y mientras una batería moderna llega en módulos cada vez más estandarizados, la alternativa gravitacional necesita cimentaciones profundas, elevadores, motores, generadores, sistemas de transporte, frenos, sensores, controles y una estructura capaz de soportar cientos de miles de toneladas.

Ese es precisamente el desafío de muchas tecnologías energéticas experimentales: no compiten contra las soluciones que existían cuando fueron diseñadas, sino contra las que existen cuando finalmente llegan al mercado. Las baterías son un ejemplo extremo de esa velocidad. Su expansión ya está transformando sectores que van desde los centros de datos hasta las redes eléctricas y la industria automotriz. Fast Company México ha documentado cómo Ford está convirtiendo su capacidad de fabricación de baterías en un nuevo negocio energético y cómo el reciclaje de baterías se está volviendo estratégico para recuperar minerales críticos.

Entonces, ¿la batería gravitacional no sirve?

No necesariamente. Energy Vault plantea ventajas importantes. Los bloques no sufren la misma degradación electroquímica que una batería de litio, pueden utilizar materiales locales o de desecho y, según la compañía, el sistema está diseñado para una vida operacional cercana a 35 años. Además, evita depender directamente de grandes cantidades de litio para almacenar energía. Pero Rudong demuestra que una tecnología puede funcionar técnicamente y, aun así, tener dificultades para justificar su economía.

La paradoja es especialmente importante ahora que la transición energética avanza a una velocidad récord y las redes necesitan cada vez más almacenamiento para absorber electricidad solar y eólica. También es una discusión relevante para México. El crecimiento industrial y el nearshoring están aumentando la presión sobre la infraestructura eléctrica, mientras empresas comienzan a combinar generación renovable con almacenamiento y sistemas de autogeneración. Atera Energy, por ejemplo, anunció una inversión de 500 millones de dólares para soluciones energéticas industriales en México.

La pregunta, por lo tanto, no es simplemente qué tecnología puede almacenar electricidad. Es cuál puede hacerlo de forma más barata, rápida, compacta y escalable. La torre de Rudong ya demostró que es posible convertir cientos de miles de toneladas de concreto y acero en una gigantesca batería gravitacional. Ahora tiene que demostrar algo más difícil: que vale la pena hacerlo.

Author

  • Frida Quiñones

    Content creator and digital communications specialist. She holds a degree in International Relations and is currently pursuing a Master’s in Digital Communication and Hypermedia. Her work explores the intersections of technology, digital culture, innovation, marketing, and emerging trends, with a particular interest in how new forms of communication are reshaping the way we live, work, and connect.

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Sobre el autor

Content creator and digital communications specialist. She holds a degree in International Relations and is currently pursuing a Master’s in Digital Communication and Hypermedia. Her work explores the intersections of technology, digital culture, innovation, marketing, and emerging trends, with a particular interest in how new forms of communication are reshaping the way we live, work, and connect.