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Curva de aprendizaje: Cómo Duolingo se mantiene en el top de apps educativas

Disrupción, humor, autocrítica despiadada y un toque de calor latino: la fórmula de Luis von Ahn para mantener a Duolingo en la cima de las apps educativas.

Curva de aprendizaje: Cómo Duolingo se mantiene en el top de apps educativas [Imagen: Duolingo/Héctor Cueto]

Desde hace unos años tengo una meta educativa por cumplir: hablar japonés fluidamente. No meramente como una excusa para leer manga o disfrutar de series de anime o películas clásicas de Godzilla sin la necesidad de subtítulos, sino porque realmente amo el idioma y quiero aprender a comunicarme mejor la próxima vez que visite Japón. Durante la pandemia empecé a tomar clases; sin embargo, tuve que dejarlas —porque todo termina siendo demasiado caro en la vida adulta y hay que priorizar otros gastos—. Entonces decidí tomar una ruta más práctica y económica: descargar Duolingo.

Por supuesto, esta no era la primera vez que usaba la aplicación, y si bien al inicio fui un usuario bastante activo, debo reconocer que no terminaba de atraparme del todo con sus insistentes notificaciones y limitaciones sobre cómo practicar el idioma, aunque debo reconocer que me servía para mantener fresco todo lo que ya había aprendido anteriormente. Los primeros meses fue un constante ir y venir de rachas de no más de 15 días, pero todo cambió el año pasado.

Con una racha de más de 400 días (y contando) he usado la app religiosamente desde principios de 2025 hasta lo que va de este año. ¿Qué cambió? Prácticamente toda la app y la manera en que ha mejorado su oferta educativa y funcionalidad, haciendo uso de la inteligencia artificial generativa para hacer que aprender un idioma (e incluso otros temas como matemáticas, música y hasta ajedrez) sea más dinámico y envolvente que nunca.

De hecho, 2025 marcó un punto de inflexión para esta compañía fundada hace casi 15 años por Luis von Ahn y Severin Hacker: se declaró oficialmente una empresa AI First, implementando IA generativa para agregar 148 nuevos cursos de idiomas y mejorar funciones de aprendizaje en tiempo real como Videollamada con Lily; llevó a cabo una curiosa campaña de marketing donde “mató” a Duo, su mascota; lanzó el anteriormente mencionado curso de ajedrez y hasta selló alianzas estratégicas con plataformas como LinkedIn para transformar la manera en que se acredita el aprendizaje en su plataforma. Y esto es solo la punta del iceberg de un plan mucho más ambicioso para esta empresa que mezcla un irreverente sentido del humor con una meticulosa seriedad para los negocios.

Nosotros estamos tratando de hacer algo que nunca ha sido sexy: educar.

Luis von Ahn

CEO de Duolingo

Sexy, sexy educación

“¡Ah! Tenemos muchísimo que mejorar en el curso de japonés”, me expresa enfáticamente Luis von Ahn, CEO de Duolingo, mientras le platico mi objetivo de aprendizaje durante una visita a las oficinas de la compañía en Nueva York, ubicadas en la zona sur de Manhattan.

[Imagen: Duolingo / Héctor Cueto]

De hecho, von Ahn tiene razón: el curso de japonés —como otros dentro de la plataforma— aún está lejos de ser perfecto. Algunas traducciones están claramente pensadas para el español de España, ciertas pronunciaciones de los personajes todavía suenan robóticas o resultan fonéticamente confusas y la función “Explica mi respuesta” a veces carece del contexto adecuado para entender, vaya, la respuesta. Aun así, es innegable que el curso se vuelve cada vez más envolvente y completo con el paso de los meses, una evolución que también se refleja en el resto de la oferta de la aplicación.

Pero es precisamente este ojo autocrítico y la ambición de seguir mejorando e innovando lo que hace a la compañía tan exitosa en un sector conocido por enfrentar diversos obstáculos para retener usuarios.

Von Ahn comenta que uno de los principales retos que tienen como compañía tecnológica es que se enfocan en un área considerada como “poco sexy”: la educación. “Hubo años donde lo sexy en la tecnología era cripto; antes de eso era lo hiperlocal o lo social. Y nosotros estamos tratando de hacer algo que nunca ha sido sexy: educar. Y para poder hacer eso creo que es necesario tener un equipo muy unido que pueda seguir encontrando maneras de innovar por décadas, porque para hacer lo que queremos hacer — que es llegar a educar a 1,000 millones de personas— va a tomar más de una década”, señala.

De acuerdo con Von Ahn, uno de los cinco principios operativos de la compañía es raise the bar (o elevar el estándar), por lo que la autocrítica y el cambio son una constante en la manera en que se trabaja en Duolingo: “En la mayoría de nuestras reuniones no solo hablamos sobre lo que hicimos bien, sino cómo lo podemos hacerlo mejor”, señala. “Cada semana tenemos una nueva versión de la aplicación. Y cada semana hay alrededor de 100 cambios; algunos son chiquitos, algunos son grandes, pero cada uno de estos es un experimento. Básicamente se lo damos a cierto porcentaje a los usuarios y miramos qué hace con las métricas. Con todos estos experimentos estamos tratando de hacer tres cosas: uno, que Duolingo sea más divertido; dos, que enseñe mejor y tres, que más usuarios nos paguen”, explica.

Y todo indica que la estrategia está dando resultado. Duolingo obtuvo ganancias por primera vez en 2023, reportando un ingreso neto positivo (alrededor de 16 millones de dólares) ese año, gracias al significativo crecimiento de su base de suscriptores de pago, un hito tras años de pérdidas operativas mientras escalaba su modelo de negocio. Desde entonces, la compañía ha seguido expandiendo su rentabilidad, con un aumento adicional en los ingresos netos y ganancias en periodos posteriores. De hecho, para finales de 2025 Duolingo creció sus usuarios activos diarios a 5.5 millones (36% más que en 2024), y los de paga incrementaron a 11 millones (34% más que en 2024).

“Es muy diferente a cuando empezamos. Al principio, nunca pensamos que siquiera íbamos a llegar a 100,000 usuarios, hoy recibimos esa cantidad de usuarios nuevos por hora. Muchas cosas han cambiado, pero una cosa que ha se ha mantenido igual es siempre hemos tenido la misma misión de dar la mejor educación al mundo y hacerla accesible a todos”, reflexiona von Ahn.

La clave del éxito: divertirse

[Foto: Alejandra Mejía / Fast Company México]

Duolingo se ha consolidado como una empresa tecnológica que destaca por combinar su modelo de negocio con una identidad fresca y divertida. Y sus oficinas son una extensión directa de su filosofía: aprender —y trabajar— también puede ser divertido.

Ubicadas en el downtown de Manhattan, con una vista privilegiada de la parte baja de la isla, el espacio está lleno de guiños visuales y humor autorreferencial en cada rincón. Desde la recepción, donde “cuadros vivos” de sus personajes se exhiben como si fueran piezas de museo, hasta esculturas de Duo, el icónico búho verde, reinterpretado al estilo griego o atrapado en escenas cotidianas de la vida godín: concentrado frente a una laptop o profundamente dormido en la oficina.

Las paredes también están cubiertas de pósters que muestran a Duo en versiones inesperadas: como ícono pop de piernas largas o en su versión musculosa tras una intensa rutina de gimnasio. Incluso hay un pizarrón que detalla, con total ironía, los “planes de conquista mundial de Duolingo”, donde uno de los puntos clave —por absurdo que suene— gira en torno a qué tan redondo debería ser el trasero de su mascota. Todo el espacio refuerza una idea clara: aquí, el humor no es un adorno, es parte central de la cultura.

Todo esto, por supuesto, se traslada también a la plataforma de aprendizaje en sí, donde su principal fortaleza es una estrategia de gamificación diseñada no tanto para “jugar” con el idioma, sino para convertir el aprendizaje en un hábito diario. A través de principios de psicología conductual, diseño de juegos y análisis de datos, la plataforma logra que estudiar se sienta más como participar en un juego que como asistir a una clase tradicional, motivando a millones de personas a regresar todos los días.

Esta lógica se refuerza con mecanismos de motivación constante: rachas diarias que premian la constancia y penalizan la interrupción, recompensas inmediatas como puntos de experiencia, gemas y logros visuales, y un sistema de progreso claro con niveles, barras y coronas de dominio. A ello se suma un componente social basado en ligas semanales, donde la competencia amistosa y la comparación social impulsan el uso frecuente. Todo esto se apoya en lecciones breves y accesibles que reducen la fricción inicial, así como en nuevas funciones impulsadas por IA —como shows de radio y videollamadas con personajes— que hacen el aprendizaje más natural, dinámico y atractivo.

A esta sólida estrategia de gamificación se une la de cómo se promociona a la aplicación. En los últimos años, Duolingo se ha posicionado como una de las compañías tecnológicas con uno de los estilos de marketing más disruptivos del mercado.

En febrero de 2025, lanzó una campaña humorística en la que anunciaba la “muerte” de su mascota. Los usuarios que abrían la aplicación veían una versión del logotipo que mostraba a Duo con unas X caricaturescas en lugar de ojos, y las publicaciones de Duolingo en redes sociales bromeaban con que “probablemente murió esperando a que hicieras tu lección”.

El anuncio no era literal: era una estrategia de marketing calculada, diseñada para captar la atención y generar expectación en línea, y se volvió viral. Las noticias en medios de comunicación, condolencias de otras marcas, las reacciones en redes sociales y los memes inundaron internet; incluso celebridades como Dua Lipa se unieron respondiendo con un mensaje irónico sobre el trágico destino del búho (un guiño a una broma recurrente sobre que Duo “está enamorado” de la cantante).

Posteriormente, Duo fue “revivido” después de que los usuarios completaran colectivamente suficientes lecciones de idioma para traerlo de vuelta (disclaimer: pueden escuchar en nuestro podcast, Ctrl+Chat, una conversación que sostuve con Kim de Anda, directora de Marketing en Duolingo para Latinoamérica, sobre cómo funcionó esta campaña en la región y cómo terminaron reviviendo a Duo con las Esferas del Dragón, para hacerlo más ad hoc al público mexicano).

La estrategia funcionó como estaba previsto: según datos de analítica citados por Tech-Champion, el día del anuncio Duolingo registró su mayor número de descargas en iOS del año, con un aumento cercano al 15% frente a su promedio diario, alcanzando alrededor de 172,000 descargas globales en un solo día. Por su parte, un reporte de ApkZonic señala que, durante el periodo de la campaña, las descargas totales de la aplicación llegaron a crecer hasta 320%, y que aproximadamente 40% de los nuevos usuarios aseguró haberse unido motivado directamente por el momento viral.

Von Ahn explica que otro de los principios operativos de la compañía, y quizás uno de los más importantes, es hacer divertido el trabajo. “Tratamos de que eso sea cierto en todos los aspectos de Duolingo y la razón es que si queremos que la educación sea divertida, también necesitamos tener una compañía divertida. Tratamos de hacerlo divertido y no tomarnos muy en serio. [La idea es] que nuestros usuarios se la pasen bien, y nuestros empleados también”, dice.

“Nuestro trabajo es hacer que la gente quiera aprender, y para eso necesitamos no solo tener un muy buen producto, sino además muy buen marketing. Es muy difícil que una aplicación para educación se convierta en un fenómeno mundial, pero por eso es que hemos invertido mucho en marketing. Hemos contratado a las personas más creativas que conocemos en el mundo, y han logrado que Duolingo se vuelva un fenómeno mundial”, agrega.

Un ejemplo reciente de cómo incentivaron el aprendizaje de una manera divertida y significativa fue con la campaña lanzada a principios de este año vinculada al show de medio tiempo del Super Bowl protagonizado por Bad Bunny, con el objetivo de invitar a la audiencia a practicar español antes del evento. Bajo el concepto “Bad Bunny 101”, la marca presentó piezas breves protagonizadas por Duo —ataviado al estilo del artista, con todo y un sombrero de paja puertorriqueño— en las que enseñaba frases y expresiones populares asociadas a su música, como “perreo” y “titi me preguntó”. Al término del show de medio tiempo del artista pertorriqueño, Duolingo vio un incremento del 35% en el número de usuarios que iniciaron lecciones de español. La campaña logró conectar el aprendizaje de idiomas con un momento pop de alto perfil, reforzando su posicionamiento como una herramienta accesible, divertida y culturalmente relevante.

El poder educativo de la IA generativa

El año pasado, Von Ahn anunció que Duolingo se convertiría en una compañía AI-first, integrando esta tecnología en procesos internos, creación de contenido y automatización de tareas repetitivas para liberar a su equipo humano para trabajo creativo y complejo. Aunque el anuncio generó debate sobre la relación entre IA y empleo, la idea detrás de esta decisión, según explica el CEO, es hacer uso de esta tecnología para crear cursos y herramientas que no reemplacen al elemento humano, sino lo amplifiquen.

“Para nosotros el uso de la inteligencia artificial es para aumentar la creatividad humana. Todo lo que hacemos es muy humano acá, pero la IA nos está ayudando a hacer varias cosas; una de ellas es elevar el contenido educativo que tenemos. Lo estamos creando ahora mayormente con inteligencia artificial y lo que ha hecho eso es que nos ha ayudado a crear muchísimo más contenido”, explica el directivo.

Cabe mencionar que el uso de IA no es nada nuevo en Duolingo, desde sus inicios la compañía incorpora algoritmos para personalizar las lecciones, adaptarse a los niveles de competencia del usuario y proporcionar retroalimentación en tiempo real, mejorando la eficacia de la adquisición del idioma. Además, modelos como Birdbrain y otros algoritmos ayudan a ajustar el nivel de dificultad de los ejercicios, analizando respuestas de millones de usuarios para personalizar el contenido. Sin embargo, la actual implementación de IA generativa le está permitiendo a la compañía llevar su oferta educativa a horizontes que antes eran inimaginables. De hecho, según el ejecutivo, esta tecnología les permite generar contenido cinco veces más rápido que antes.

“Cuando lanzamos Duolingo, desde el español solo se podía aprender inglés. Eventualmente agregamos también cursos de francés, portugués, etcétera, pero por cada curso había que hacer otros. Además del español, también teníamos que hacer cursos desde el italiano, desde el francés, desde el alemán. Estos son cientos y cientos de cursos y cada uno nos tomaba mucho tiempo, mientras que ahora con inteligencia artificial podemos hacerlos muchísimo más rápido. Esa es una de las cosas que nos está ayudando a escalar”, explica.

Duolingo ya podía enseñarnos vocabulario, gramática y fonética, pero Von Ahn dice que la IA generativa también desbloqueó uno de los puntos más importantes para aprender cualquier idioma: la práctica de la conversación. Videollamada con Lily es una función que utiliza esta tecnología para simular conversaciones naturales y prácticas de habla en múltiples idiomas, adaptándose al nivel del usuario y ofreciendo transcripciones y animaciones que hacen la experiencia más realista.

Las conversaciones suelen ser breves (entre uno y tres minutos, dependiendo del avance dentro del curso) y adaptativas: Lily ajusta la velocidad y la complejidad según el nivel del usuario, y es posible pedirle que repita o hable más despacio cuando sea necesario. No hay penalizaciones por cometer errores, lo que fomenta la prueba y el error, como en una conversación real.

El sistema se apoya en inteligencia artificial generativa avanzada —similar a modelos de lenguaje como GPT-4— combinada con indicaciones estructuradas y límites claros para mantener diálogos naturales, relevantes y acordes al nivel del estudiante. Lily cuenta con una personalidad definida, ligeramente sarcástica y juguetona, y puede recordar detalles de conversaciones previas, lo que hace que la experiencia se sienta más personal.

La función se lanzó inicialmente para idiomas populares como inglés, español, francés, alemán, italiano y portugués, y recientemente se sumaron japonés y coreano. Duolingo planea ampliar el número de idiomas disponibles y profundizar en la personalización de las interacciones.

Aunque no todas las opiniones han sido positivas —algunos usuarios señalan fallas técnicas, respuestas poco naturales o limitaciones en el flujo de la conversación—, la herramienta sigue evolucionando. Duolingo continúa mejorándola con animaciones más expresivas, transcripciones y recordatorios enviados por la propia Lily para incentivar la práctica constante.

“En mi caso, yo hablo con ella en francés. Usualmente le platico sobre lo que hice el fin de semana y siempre le cuento todo lo que hago con mi esposa”, bromea von Ahn.

Liderazgo en modo experto

Luis von Ahn, CEO de Duolingo. [Foto: Alejandra Mejía / Fast Company México]

Por supuesto, apuestas tan disruptivas en adopción tecnológica y marketing no serían posibles sin un liderazgo a la altura.

A primera vista, Luis von Ahn encarna a la perfección al CEO tecnológico contemporáneo. Viste sin pretensiones —jeans, tenis y una playera gris—, una elección que transmite sencillez y una clara preferencia por la practicidad antes que por llamar la atención. En persona resulta igual de cercano: es ameno, bromista y fácil de tratar. Aunque habla en voz baja y a veces se detiene a buscar la palabra exacta en español durante la conversación, eso no le impide soltar chistes con naturalidad. “Bien. Tranquilo. Mis clases de modelaje funcionaron”, bromea cuando le pregunto cómo se sintió durante la sesión de fotos para este artículo.

Como CEO de Duolingo, von Ahn combina esta personalidad amena y humorística con rigor científico y una sólida cultura de producto para mantener a la compañía entre las líderes globales del aprendizaje digital, sin perder el tono irreverente que la caracteriza. De hecho, su estilo de liderazgo se distingue del de otros ejecutivos de grandes tecnológicas por un rasgo clave: la cercanía.

El CEO es famoso por tener onboardings de una semana con los empleados nuevos de la empresa (que, por cierto, ya superan los 1,000), también tiene sesiones de preguntas y respuestas habituales con todos, sin importar el tema, y tiene establecido como política estricta dar dos semanas de vacaciones navideñas a toda la empresa para que puedan estar con sus familias, algo que definitivamente no se ve en otras compañías tecnológicas.

Von Ahn, originario de Guatemala, explica que esta filosofía empresarial surge de la idea de trasladar un poco de la calidez latinoamericana a la cultura de la compañía: “Crecí en una familia con 11 hermanos. Y como buenos guatemaltecos, cada uno tuvo muchos niños. Entonces, realmente yo crecí en una familia con 70 primos y todos muy cercanos. Cuando iba a comer a casa de mi tía había otras 30 personas. Creo que eso de ahí viene”, dice.

El directivo también busca generar esta cercanía con los usuarios de la app. De hecho, algo que llena de orgullo a von Ahn es que Duolingo tiene usuarios de todas partes del mundo y del espectro socioeconómico: desde refugiados sirios que usan la app para aprender el idioma del país europeo al que llegaron, hasta usuarios de alto perfil como Bill Gates e incluso uno en las más altas esferas del Vaticano (Duolingo no confirmó que este individuo sea el Papa León XIV, pero sí que existe una cuenta creada en el Vaticano que probablemente sea de él).

La importancia de alcanzar a una audiencia tan amplia radica en que materializa directamente el sueño de Luis von Ahn: llevar educación gratuita a cualquier persona que quiera aprender. “Lo que más me inspira es educar al mayor número de personas posible. Crecí en Guatemala, un país que —como muchos en América Latina— enfrenta una profunda brecha entre quienes tienen recursos y quienes no”, explica.

Von Ahn sostiene que, lejos de cerrarla, la educación tradicional suele ampliar esa desigualdad: quienes pueden pagar acceden a las mejores escuelas y universidades, mientras que quienes no, en muchos casos, apenas logran aprender a leer y escribir, lo que limita sus oportunidades económicas. “Lo que yo quisiera es que exista más igualdad, y por eso mi objetivo es educar al mayor número de personas posible”, enfatiza.

Aunque la meta de educar de forma gratuita al mayor número de personas y en la mayor cantidad de materias posibles es profundamente noble, von Ahn tiene claro que Duolingo también es un negocio y que debe equilibrar los intereses de todos sus grupos clave. “Tenemos a nuestros empleados, para quienes debemos construir una gran empresa donde valga la pena trabajar. Están nuestros inversionistas, a quienes debemos ofrecerles retornos. Y están nuestros usuarios, a quienes queremos brindarles mejores cursos para que aprendan”, explica.

El verdadero reto, señala, está en balancear esas expectativas, que a menudo parecen opuestas. Mientras los inversionistas buscan maximizar ingresos, eso puede entrar en tensión con la misión de ofrecer educación gratuita. Sin embargo, von Ahn sostiene que, a largo plazo, los intereses de todos convergen. “Si alguien invierte en Duolingo, lo mejor que puede pasarle es que eduquemos a 1,000 millones de personas, aunque no les cobremos a todas. Eventualmente, eso se traduce en un negocio sostenible”, afirma. Convencer a todos de esa visión de largo plazo no siempre es fácil, pero, añade que la mayoría de quienes trabajan en Duolingo lo hacen precisamente por esa misión, lo que facilita mantener a la organización alineada.

El multiverso educativo de Duolingo

[Imagen: Omar Mijangos / Fast Company México]

Duolingo también ha expandido su universo educativo a lo largo de estos años, con la meta de convertirse en la plataforma integral de aprendizaje —básicamente una escuela infinita en tu bolsillo. Actualmente cuenta con idiomas, música, matemáticas y ajedrez, pero von Ahn asegura que no pararán ahí, aunque hay criterios claros sobre cómo decidir qué más se enseñará en la plataforma.

Primero, Von Ahn dice que el tema en cuestión tiene que ser una habilidad que ayude a las personas. Por ejemplo, Duolingo jamás enseñaría a apostar. El segundo criterio es que sea un tema que millones de personas quieran aprender, cómo las matemáticas o el ajedrez. El tercero es que debe ser algo que tome años aprender. Tal vez no lo vamos a enseñar todo, pero al menos las materias que toman años de aprender, eso sí lo vamos a tratar de enseñar”, señala Von Ahn. “Lo que yo quisiera después de lo que tenemos ahorita es ciencia; quisiera enseñar diferentes tipos de ciencia como física, química, etcétera”.

¿Qué planea la empresa para el resto de 2026? El CEO asegura que “más gamificación, más funciones sociales —como interacciones entre los usuarios— y crecer el curso de ajedrez; vas a ver muchas cosas que van a pasar con el ajedrez. También queremos agregar mucho más contenido en nuestras materias y enseñar mejor. Por ejemplo, en matemáticas vamos a multiplicar por cuatro la cantidad de contenido que tenemos; en música vamos a lanzar un curso completamente nuevo. Lo que está ahorita en música es divertido, pero la nueva versión —que no va a salir por unos meses— es increíble”, dice.

También asegura que buscará que la versión gratuita de Duolingo sea la mejor que ha existido. Von Ahn sostiene que un producto gratuito sólido impulsa la recomendación de boca en boca y, con ello, el crecimiento de las suscripciones. Un modelo freemium potenciado, dice, permitirá que los usuarios migren gradualmente a planes de pago sin comprometer la misión central de la plataforma.

Von Ahn mira hacia 2026 con entusiasmo porque, según él mismo, apenas representa el comienzo de una misión de largo aliento. “Tenemos 135 millones de usuarios activos mensuales; yo quisiera llegar a 1,000 millones. Aún hay mucho trabajo por hacer. Creo que es importante —especialmente en Latinoamérica— que nuestros usuarios sepan que lo que realmente queremos es que sientan que Duolingo es un buen uso del teléfono. Si en algún momento no están sintiendo eso, que nos digan, pero eso es lo que queremos: que si tienes hijos pequeños y no quieres que usen el teléfono, sí que usen Duolingo, porque eso sí les sirve”, concluye.

Author

  • Héctor Cueto

    Héctor Cueto Holmes es licenciado en Periodismo y Medios de Información por el Tecnológico de Monterrey. Con más de 14 años de experiencia en el ámbito editorial, comenzó su carrera como reportero en Animal Político (anteriormente Pájaro Político). A lo largo de su trayectoria, ha ocupado diversos cargos en medios destacados: fue consejero editorial para la sección Internacional del periódico Reforma, coeditor de la revista Deep del Grupo Medios y editor de Tecnología en Business Insider México, donde ha cubierto el impacto de diversas tecnologías en los ámbitos social, económico y de entretenimiento.

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    Héctor Cueto Holmes es licenciado en Periodismo y Medios de Información por el Tecnológico de Monterrey. Con más de 14 años de experiencia en el ámbito editorial, comenzó su carrera como reportero en Animal Político (anteriormente Pájaro Político). A lo largo de su trayectoria, ha ocupado diversos cargos en medios destacados: fue consejero editorial para la sección Internacional del periódico Reforma, coeditor de la revista Deep del Grupo Medios y editor de Tecnología en Business Insider México, donde ha cubierto el impacto de diversas tecnologías en los ámbitos social, económico y de entretenimiento.

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Sobre el autor

Héctor Cueto Holmes es licenciado en Periodismo y Medios de Información por el Tecnológico de Monterrey. Con más de 14 años de experiencia en el ámbito editorial, comenzó su carrera como reportero en Animal Político (anteriormente Pájaro Político). A lo largo de su trayectoria, ha ocupado diversos cargos en medios destacados: fue consejero editorial para la sección Internacional del periódico Reforma, coeditor de la revista Deep del Grupo Medios y editor de Tecnología en Business Insider México, donde ha cubierto el impacto de diversas tecnologías en los ámbitos social, económico y de entretenimiento.