[Foto: Armando Tovar]
Hace casi un año, Francisco Valdivia, director general de Visa México, me describió el Mundial 2026 como algo más que una vitrina: era, dijo, la oportunidad de demostrar “que México está a la altura y con estándares de innovación como en cualquier otra parte del mundo”. Habló de pagos sin contacto que apenas despegaban, de wallets para conectar con la Gen Z y de un país que seguía apegado al efectivo pero mostraba señales de estar listo para dejarlo atrás. Era, en resumen, una hipótesis. Ahora Visa tiene los números para sostenerla.
Con el balón ya guardado, Visa Consulting & Analytics (VCA) publicó un análisis que documenta el comportamiento de los consumidores durante los 13 partidos que se jugaron en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
El hallazgo central: las transacciones transfronterizas de Visa crecieron 41% entre el 11 de junio y el 5 de julio en las tres sedes, comparadas con el mismo periodo de 2025. Es la clase de cifra que una marca patrocinadora necesita para justificar años de inversión en un evento que, para el consumidor promedio, se reduce a 90 minutos de futbol.
Sí nos gustó pagar sin contacto
Pero el dato que más conecta con lo que Valdivia adelantó en aquella entrevista no es el gasto transfronterizo en sí, sino cómo se pagó. Las transacciones sin contacto de tarjetahabientes Visa internacionales aumentaron 105% durante el torneo.
Hace un año, Valdivia hablaba de un mercado donde el pago sin contacto había pasado de 2% a 22% de las transacciones en menos de dos años, impulsado por proyectos como el Metrobús y, más tarde, el Metro de la Ciudad de México.
El Mundial, según los nuevos datos de VCA, no inventó ese comportamiento: lo aceleró. Restaurantes, supermercados y gasto relacionado con el torneo (entretenimiento, recuerditos, eventos para ver partidos) concentraron 56% de todas las transacciones sin contacto del periodo y crecieron 111% contra al año anterior.
Ahí está también la categoría más reveladora del análisis: el gasto ligado directamente al torneo se disparó 511%, muy por encima del 36% de restaurantes y el 17% de supermercados. Es la prueba de que gran parte de ese dinero no era gasto que ya iba a suceder de todas formas (comer, hacer el mandado) sino consumo que el Mundial creó de la nada: boletos, merch, la experiencia alrededor del evento.
Impacto extendido
Luego tenemos el “efecto estadio”, el término que usa VCA para describir lo que pasó en un radio de cinco kilómetros alrededor de los estadios y los FIFA Fan Festival en las tres ciudades: las transacciones internacionales ahí subieron 37%.
Es un dato que le sirve a Visa para un argumento más amplio, el que Valdivia también insinuó en la entrevista: que el impacto de un evento así no se queda encapsulado dentro del estadio, sino que se derrama hacia los negocios de la zona.
Y esa derrame no fue exclusivo de las cadenas grandes. Las pequeñas y medianas empresas registraron un crecimiento de 33% en transacciones transfronterizas durante el mismo periodo, lo que respalda otro punto que Valdivia subrayó hace un año: 75% de los puntos de aceptación de pagos en México dependen de adquirientes no bancarios y facilitadores de pago (los llamados PayFacs), la infraestructura que permite que un changarro cerca del Estadio Akron o del Azteca pueda cobrar con tarjeta internacional sin necesidad de una relación bancaria tradicional.
Party en México
Estados Unidos, Canadá y Colombia encabezaron el volumen de transacciones internacionales, un patrón de visitantes más o menos previsible dado el formato de sede compartida entre México, Estados Unidos y Canadá.
El dato más anecdótico, probablemente el más citado en redes, es que, de los cinco partidos de la selección mexicana, el duelo contra Inglaterra generó el mayor número de transacciones transfronterizas, una pista de qué tan lejos viajaron los aficionados ingleses para verlo.
“En Visa, estamos satisfechos de haber sido parte de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en México, un evento que ha contribuido a seguir impulsando los pagos digitales en el país”, dijo Valdivia sobre los resultados. “Nos enorgullece haber brindado a los aficionados una experiencia de pago más conveniente y segura que seguirá impulsando el dinamismo de México hacia el futuro del comercio digital”.
Vale la pena leer estas cifras con el contexto correcto: es el propio patrocinador reportando el éxito de su patrocinio, y VCA no comparte la metodología completa detrás de cada porcentaje. Pero como estudio de caso de marca, la nota es difícil de ignorar.
Visa no llegó al Mundial con un logo en la cancha. Bueno, sí pero no solo eso. Llegó con un plan. Con una idea sobre cómo México pagaría durante el torneo y, según su propia consultora, se cumplió.
Para Visa, la pregunta que sigue ahora es si esa curva de adopción (contactless, pymes, menos cash) sobrevive al Mundial o si, como tantas veces pasa con el gasto ligado a un evento, se desinfla en cuanto el estadio queda vacío.
![[Foto: James Martins/Wikimedia Commons]](https://fc-bucket-100.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/23110659/mineria-ilegal-malaria-Fast-Company-Mexico-Wikimedia-Commons.jpg)
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