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¿Qué sucedió cuando Meta intentó recopilar datos de los empleados?

Un informe de Business Insider revela lo que sucedió antes de que el programa fuera archivado debido a las preocupaciones de los empleados y una violación de la privacidad de los datos.

¿Qué sucedió cuando Meta intentó recopilar datos de los empleados? [Fotografía original: Adobe Stock]

Cuando los empleados de Meta se enteraron de que la empresa comenzaría a recopilar sus datos para entrenar modelos de inteligencia artificial, la reacción fue inmediata. El programa contemplaba registrar movimientos del ratón, clics, pulsaciones de teclas y algunas capturas de pantalla en computadoras de trabajo. Reuters: Meta comenzaría a capturar movimientos del ratón y pulsaciones de teclas

Muchos empleados rechazaron abiertamente el plan de Meta y comenzaron a difundir una petición interna para pedir a sus compañeros que se sumaran. El episodio volvió a poner bajo la lupa la relación de la tecnológica con la privacidad y el uso de datos personales, un tema que también acompaña a sus nuevas apuestas de inteligencia artificial. Fast Company México: IA personal de Meta y privacidad

En tan solo unos meses, y tras una filtración interna, Meta puso fin al programa, al menos por ahora. Un nuevo informe de Business Insider detalla lo sucedido internamente cuando Meta compartió sus planes con los empleados y revela la rapidez con la que el proyecto fue archivado debido a las preocupaciones de los trabajadores y a una violación de la privacidad de los datos. Meta declinó hacer comentarios cuando Fast Company la contactó. Business Insider: cómo Meta intentó recopilar datos de sus empleados para IA

Un programa obligatorio para entrenar IA

Según se informa, la idea de recopilar datos de los empleados surgió de investigadores de la división de IA de Meta, quienes trabajan de forma bastante aislada del resto de la empresa. Uno de los investigadores que lideró el programa fue Rylan Schaeffer, quien reportaba al jefe de IA de la compañía.

Cuando se anunció el programa, al que la empresa denominó Model Capability Initiative (MCI), provocó una indignación inmediata entre los empleados, especialmente cuando se enteraron de que era obligatorio y que nadie podía optar por no participar.

Según Business Insider, cuando un ingeniero de ciberseguridad expresó su preocupación por la privacidad de los datos y afirmó que la seguridad parecía ser “una cuestión secundaria”, el director de tecnología de Meta, Andrew Bosworth, se puso a la defensiva: “¡Esa no es una descripción justa en absoluto! ¿Cómo podría todo esto quedar expuesto? Se trata de datos estrictamente controlados”.

Muchos empleados temían que el programa extrajera contraseñas y otros datos confidenciales, como información de tarjetas de crédito o formularios de inmigración. El riesgo de introducir o exponer información sensible mediante herramientas de IA ya se ha convertido en una preocupación creciente dentro de las empresas. Fast Company México: cómo proteger tus datos en chatbots de IA

Algunos trabajadores también se preguntaban si MCI terminaría dejándolos sin empleo y permitiría a la compañía reemplazarlos con inteligencia artificial.

Más de 1,800 empleados se opusieron al programa

Según Business Insider, la petición de los empleados que se oponían al programa finalmente consiguió más de 1,800 firmas. Los trabajadores incluso utilizaron folletos impresos para recabar apoyo y recordar a sus compañeros que protestar colectivamente por sus condiciones laborales puede ser una actividad protegida por la legislación laboral estadounidense. National Labor Relations Board: derechos de los empleados en actividades concertadas

En junio, Meta decidió que las personas podían optar por no participar en el programa durante un máximo de 30 minutos si necesitaban ocuparse de algo delicado, pero los empleados siguieron presionando para que la empresa eliminara por completo el programa MCI.

Las preocupaciones sobre la privacidad de los datos resultaron ser premonitorias: a finales de junio, un ingeniero de Meta dio la voz de alarma tras descubrir que los datos recopilados por el programa, incluso los de conversaciones privadas, eran accesibles para toda la empresa. Según se informa, un empleado comentó: “Juro que probablemente somos la empresa más rica y a la vez más incompetente del sector tecnológico en este momento”. Según Business Insider, Meta suspendió el programa casi de inmediato y afirmó que los trabajadores podrían optar por no participar si alguna vez se volviera a implementar.

Existen versiones contradictorias sobre si los datos que Meta recopiló de sus empleados se utilizaron de forma significativa. Algunos empleados declararon a Business Insider que un ejecutivo afirmó que los datos no se utilizaron para entrenar la IA, mientras que Bosworth habría dicho que resultaron más útiles de lo previsto. En un audio filtrado y obtenido por More Perfect Union, Bosworth sostiene que los empleados que se oponían abiertamente a MCI “empeoraron a toda la empresa”.

La vigilancia laboral choca con la apuesta por la IA

La fuerte reacción negativa que Meta sufrió por parte de sus empleados, por no hablar del escrutinio público, indica que los riesgos pueden superar los beneficios de intentar implementar un programa tan controvertido.

El caso plantea interrogantes complejos sobre la ética de recopilar datos de los trabajadores, incluso cuando técnicamente pueda ser legal hacerlo en dispositivos propiedad de una empresa. También evidencia la tensión entre la rápida adopción de IA en el trabajo y las políticas necesarias para proteger información confidencial y establecer límites claros. La enérgica protesta de los empleados de Meta también apunta a una disidencia más pública por parte de trabajadores administrativos, quienes a menudo no son el principal objetivo de este tipo de vigilancia laboral.

El clima interno se volvió todavía más tenso durante la reestructuración de Meta de mayo. La compañía planeó recortar alrededor de 10% de su plantilla y trasladar a unos 7,000 empleados hacia iniciativas relacionadas con inteligencia artificial, según documentos internos reportados por Reuters. Reuters: reestructuración y despidos de Meta en mayo de 2026

La situación forma parte de un debate mucho más amplio sobre los despidos atribuidos a la inteligencia artificial. Aunque algunas empresas están vinculando directamente sus recortes con la automatización, los datos muestran que la relación entre IA y empleo es mucho más compleja que una sustitución directa de personas por máquinas. Fast Company México: qué dicen los datos sobre los despidos por inteligencia artificial

A medida que el auge de la IA continúa transformando la industria tecnológica, y en medio de los crecientes temores entre los trabajadores de que puedan ser reemplazados por esta tecnología, algunos empleados del sector parecen haberse envalentonado para expresar públicamente sus quejas sobre sus condiciones laborales. El episodio de Meta deja una señal difícil de ignorar: entrenar mejores sistemas de inteligencia artificial no solo es un problema tecnológico. También es un problema de confianza.

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Sobre el autor

es escritor staff de Fast Company.