| Impact

Este trigo no intenta vencer al clima. Intenta seguir teniendo valor cuando la cosecha falla

CSIRO desarrolló Hurdle, un trigo de doble propósito que puede cosecharse como grano en buenas temporadas y convertirse en heno o alimento para ganado cuando el calor o las heladas dañan la producción.

Este trigo no intenta vencer al clima. Intenta seguir teniendo valor cuando la cosecha falla [Foto por: CSIRO]

Hurdle puede producir grano en una buena temporada, pero también convertirse en heno o alimento para ganado cuando el calor o las heladas destruyen el rendimiento esperado. La mayoría de los cultivos se juzga por una pregunta: ¿cuánto produce? Hurdle añade otra: ¿qué puede hacerse con él cuando algo sale mal?

CSIRO, la agencia científica nacional de Australia, presentó un nuevo trigo resistente al clima de doble propósito, desarrollado durante 10 años para reducir las pérdidas que sufren agricultores ante fenómenos como calor fuera de temporada y heladas.

En una temporada favorable puede cosecharse como trigo. Si el clima daña su capacidad de producir grano, todavía puede utilizarse para pastoreo o convertirse en heno. Esa capacidad de cambiar de uso busca dar mayor certeza de ingresos a los productores. Ese detalle cambia la definición de resiliencia.

Un trigo resistente al clima no tiene que ser indestructible

Hurdle no elimina las heladas. Tampoco evita el calor. Lo que hace es dar otra salida económica cuando esos eventos ocurren. La variedad surgió después de que investigadores visitaran zonas agrícolas de Australia Occidental y encontraran cultivos severamente dañados por heladas. Los productores enfrentaban además otra fricción: retrasar la siembra para escapar del frío podía dejar al trigo expuesto a temperaturas elevadas más adelante en la temporada.

CSIRO desarrolló primero otras variedades de doble propósito. Hurdle añade mayor rendimiento y granos de mayor tamaño y está previsto que llegue comercialmente a los productores en los próximos meses.

Adaptarse también significa conservar opciones

La adaptación agrícola suele buscar plantas capaces de soportar más calor, sequía o enfermedades. Ese trabajo es importante. Investigaciones recientes analizadas por Fast Company México estudian incluso cómo una planta capaz de sobrevivir en la Antártida podría ayudar a crear cultivos más resistentes al clima extremo.

En Chile, una nueva variedad de arroz puede producir con aproximadamente la mitad del agua utilizada tradicionalmente. Hurdle adopta una lógica ligeramente distinta.

No necesita garantizar que siempre habrá cosecha. Necesita evitar que el productor termine necesariamente con cero valor cuando el clima destruye la opción más rentable. Eso es resiliencia económica, no solamente biológica.

¿Qué puede aprender México?

La variedad fue desarrollada para las condiciones agrícolas de Australia y no existe evidencia de que vaya a comercializarse en México. Pero el principio sí resulta relevante. En regiones donde sequía, calor o lluvias irregulares vuelven más impredecibles las cosechas, los cultivos capaces de conservar más de un uso podrían reducir parte del riesgo del productor.

El trigo resistente al clima de Hurdle tendrá ahora que demostrar que esa flexibilidad funciona fuera del programa de desarrollo y dentro de una explotación agrícola real. Porque un cultivo resistente no siempre es el que nunca falla. A veces es el que deja una segunda opción cuando falla.

Author

Author

Sobre el autor