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IKEA y Xbox quieren que los muebles gamer dejen de parecer “muebles gamer”

La colección YXSTABY toma elementos del control de Xbox y los convierte en muebles pensados para convivir con el resto de la casa. La apuesta refleja algo más grande: el gaming ya no necesita un cuarto propio para formar parte de nuestra vida cotidiana. Durante años, construir un espacio para videojuegos parecía seguir una fórmula IKEA y Xbox quieren que los muebles gamer dejen de parecer “muebles gamer”

La colección YXSTABY toma elementos del control de Xbox y los convierte en muebles pensados para convivir con el resto de la casa. La apuesta refleja algo más grande: el gaming ya no necesita un cuarto propio para formar parte de nuestra vida cotidiana. Durante años, construir un espacio para videojuegos parecía seguir una fórmula bastante predecible: silla negra de aspecto deportivo, escritorio enorme, luces RGB y suficientes accesorios para dejar claro, desde la puerta, que ahí vive un gamer.

IKEA y Xbox quieren cambiar esa idea. Las compañías desarrollaron YXSTABY, una colección de nueve piezas que intenta hacer algo poco habitual dentro del mobiliario gamer: diseñar productos para jugar sin que parezcan exclusivamente hechos para jugar.

La colaboración llega en un momento en el que el gaming está cada vez más integrado a la vida cotidiana. IKEA calcula que los videojuegos forman parte de la vida de más de 3,000 millones de personas en el mundo. Y los jugadores ya no necesariamente están encerrados frente a una computadora en una habitación especializada. Juegan en la sala, el comedor, una laptop, una consola portátil o frente al televisor.

Es una evolución que también puede verse en México. El país ya cuenta con más de 75 millones de gamers y el videojuego dejó de ser una actividad de nicho para convertirse en una de las formas de entretenimiento más extendidas entre distintas generaciones.

IKEA y Xbox llevaron el control hasta los muebles

Parte del encanto de YXSTABY está en que IKEA y Xbox no ocultaron del todo su inspiración. Algunos productos toman directamente formas del control de Xbox. Un cojín verde reproduce la silueta del pad direccional; una bandeja de acero inoxidable transforma la misma geometría en un objeto decorativo y un pequeño banco convierte el joystick analógico en un asiento sobre el que el usuario puede inclinarse ligeramente en diferentes direcciones.

Para diseñar este último, los equipos incluso utilizaron los archivos 3D originales del control de Xbox. La textura que evita que el pulgar resbale sobre el joystick se transformó en una superficie que ayuda a mantener al usuario estable cuando está sentado. Es una forma bastante literal de convertir hardware en mobiliario. Pero la colección también intenta resolver problemas mucho menos llamativos.

Hay un soporte de televisión con ruedas que permite acercar la pantalla cuando comienza una partida y moverla después. En la parte trasera incluye espacio para cables, controles y hardware. También hay una caja para guardar accesorios cuya tapa funciona como soporte para laptop, una mesa auxiliar móvil con almacenamiento y un soporte para uno o dos monitores. La idea es que el espacio pueda transformarse y regresar rápidamente a su función original. Un comedor puede convertirse temporalmente en escritorio gamer. Una sala puede transformarse en zona de juego. Cuando termina la partida, los controles y cables vuelven a desaparecer.

El gaming salió del cuarto gamer

La colección también refleja un cambio más amplio que ya estamos viendo en la industria. El gaming ya no compite necesariamente con el mundo físico: cada vez se mezcla más con él. Las marcas están experimentando con experiencias presenciales, mundos virtuales, hardware y productos que trasladan elementos de los videojuegos a otros espacios de la vida cotidiana. IKEA conoce bien esa frontera.

A principios de este año, la compañía llevó algunos de sus muebles a una tienda virtual dentro de Roblox para explorar cómo las generaciones más jóvenes decoran hogares digitales. Ahora está haciendo casi el movimiento inverso: tomar el lenguaje visual de los videojuegos y llevarlo al mundo físico.

También encaja con la evolución reciente de la propia compañía. La nueva colección PS 2026 de IKEA mostró un lado más experimental de la marca, con piezas que intentan hacer del diseño escandinavo algo menos rígido y más divertido. YXSTABY lleva esa filosofía al gaming.

Muebles para gamers que también funcionan cuando nadie está jugando

Uno de los ejemplos más claros es el sillón de la colección. Está pensado para permitir que una persona se incline hacia adelante durante una partida intensa y cuenta con un espacio oculto debajo del asiento para guardar el control. Pero cuando nadie juega, sigue funcionando como un sillón convencional para leer, conversar o descansar. Ese detalle resume prácticamente toda la apuesta. En lugar de pedirle a una casa que se adapte al gaming, IKEA y Xbox están intentando que el gaming se adapte a la casa.

La colección combina líneas sencillas, formas suaves y colores blanco, negro y beige con pequeños detalles verdes destinados a señalar bolsillos y espacios para guardar accesorios. La estética está mucho más cerca de una sala contemporánea que del clásico setup gamer. La estrategia también resulta lógica para Xbox, una marca que este año celebra 25 años de historia y que poco a poco ha intentado ampliar la idea de dónde y cómo puede ocurrir una partida.

YXSTABY comenzará a venderse en tiendas IKEA y en línea a partir del 1 de octubre de 2026, aunque la propia compañía señala que la disponibilidad dependerá de cada mercado. Más allá de si termina llegando completa a México, la colección plantea una pregunta interesante para el futuro del diseño: si jugar videojuegos ya es una actividad cotidiana para millones de personas, ¿por qué los objetos que utilizamos para hacerlo todavía tienen que parecer sacados de una cabina de carreras? IKEA y Xbox creen que ya no.

Author

  • Frida Quiñones

    Content creator and digital communications specialist. She holds a degree in International Relations and is currently pursuing a Master’s in Digital Communication and Hypermedia. Her work explores the intersections of technology, digital culture, innovation, marketing, and emerging trends, with a particular interest in how new forms of communication are reshaping the way we live, work, and connect.

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Sobre el autor

Content creator and digital communications specialist. She holds a degree in International Relations and is currently pursuing a Master’s in Digital Communication and Hypermedia. Her work explores the intersections of technology, digital culture, innovation, marketing, and emerging trends, with a particular interest in how new forms of communication are reshaping the way we live, work, and connect.