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¿Viajas a Europa? Ten cuidado con la trampa de las tarjetas de crédito que está costando mucho dinero a los turistas

Acabo de regresar de unas vacaciones familiares por Francia, España y Portugal, y lo pasamos de maravilla. Sin embargo, viajar a Europa también me hizo fijarme en una nueva trampa para turistas que podría haberme costado mucho dinero. Y en un momento en el que las tendencias de viaje están cambiando, vale la pena saber ¿Viajas a Europa? Ten cuidado con la trampa de las tarjetas de crédito que está costando mucho dinero a los turistas

¿Viajas a Europa? Ten cuidado con la trampa de las tarjetas de crédito que está costando mucho dinero a los turistas [Foto: Getty Images]

Acabo de regresar de unas vacaciones familiares por Francia, España y Portugal, y lo pasamos de maravilla. Sin embargo, viajar a Europa también me hizo fijarme en una nueva trampa para turistas que podría haberme costado mucho dinero. Y en un momento en el que las tendencias de viaje están cambiando, vale la pena saber cómo funciona antes de sacar la tarjeta.

La trampa tiene que ver con una práctica conocida como Conversión Dinámica de Divisas o DCC, por sus siglas en inglés. Debido a ella, corres el riesgo de perder dinero cada vez que pagas con tarjeta de crédito, lo cual, para la mayoría de la gente hoy en día, es casi siempre. Y recientemente parece que la DCC ha evolucionado para que sea aún más fácil caer en esta trampa.

Primero, por si no lo sabías, aquí te explicamos cómo funciona la DCC: imagina que estás de visita en Italia, España o Portugal y decides pagar con tarjeta de crédito. El terminal puede ofrecerte dos opciones: pagar en la moneda de tu tarjeta, por ejemplo, pesos mexicanos, o en la moneda local, que en estos países serían euros. Para quienes no estén informados, pagar en la moneda de origen puede parecer una buena idea. Pero normalmente no lo es, ya que el tipo de cambio que ofrece la terminal suele ser desfavorable. Muy desfavorable. Según Visa, esta conversión puede suponer un recargo adicional de entre 3% y 5% debido a tipos de cambio inflados.

En cambio, pagar en moneda local, como euros al viajar a Europa, permite que la red de tu tarjeta y tu banco emisor se encarguen del cambio, generalmente a un tipo más favorable. Aunque las condiciones dependen de cada banco y tarjeta, la Unión Europea explica que pagar en moneda local suele ser la opción más económica. Por eso, en circunstancias normales y en igualdad de condiciones, suele ser recomendable pagar en moneda local. Para ilustrarlo, imagina que sales a cenar a un buen restaurante y te traen una cuenta de 100 euros. Un recargo de entre 3% y 5% por DCC podría añadir el equivalente a entre 3 y 5 euros al costo de la operación, antes de considerar cualquier otra comisión que pueda cobrar tu banco o la entidad emisora de la tarjeta.

La expansión de los pagos digitales hace que este tipo de decisiones aparezca cada vez con mayor frecuencia directamente en las terminales de pago. Pero, como ya se mencionó, la historia ahora tiene más detalles. La trampa de la DCC parece haber evolucionado recientemente, aumentando las probabilidades de caer en ella. Ahora, en muchas tiendas y restaurantes, después de elegir pagar en moneda local como el euro, la terminal te redirige a una segunda pantalla donde debes confirmar si aceptas o rechazas la conversión.

Como señaló recientemente Richard Quest, corresponsal de negocios de CNN, en un hilo de X, si pulsas “aceptar”, caes en la trampa. “Has aceptado lo que querías rechazar”, explica Quest. “La cajera me ha dicho que la mayoría de los clientes, yo incluido, caen en la trampa. Es un error garrafal”.

Para ser claros, la mayoría del personal de servicio con el que traté durante nuestro viaje me animó a rechazar la conversión en esa segunda pantalla. De hecho, a menudo optaba por pagar en euros, olvidarme de la segunda pantalla y devolver la terminal al cajero. En ese momento, ellos pulsaban “rechazar conversión” por mí, mostrándome al mismo tiempo lo que estaban haciendo para asegurarse de que estaba de acuerdo. Visa establece que, cuando se ofrece la DCC, el comercio o cajero debe mostrar el importe en ambas monedas, el tipo de cambio utilizado y cualquier comisión o margen adicional. Además, el cliente debe tener la opción de aceptar o rechazar la conversión y el comercio no debería realizar esa elección en su nombre.

El problema de la DCC no se limita a Europa. También puede aparecer en destinos turísticos de Asia, Latinoamérica y otras partes del mundo. No he oído hablar de esta nueva trampa de la “segunda pantalla” en todos esos mercados, pero no sería extraño que este diseño de pago comenzara a extenderse. Sin embargo, tras haber vivido y viajado extensamente por Europa durante años, he notado que la DCC parece ser especialmente agresiva allí.

Cómo evitar la trampa de la DCC al viajar a Europa

Recuerda que, para evitar caer en la trampa de la DCC, asegúrate siempre de:

  1. Elegir pagar en moneda local.
  2. Seleccionar “rechazar la conversión”.

Al hacerlo, generalmente estarás dejando que tu banco y la red de tu tarjeta realicen la conversión, en lugar de aceptar el tipo de cambio propuesto por la terminal. Eso puede ayudarte a obtener un cambio más favorable y, potencialmente, ahorrar bastante dinero durante un viaje. Antes de viajar, también vale la pena revisar las condiciones de tu tarjeta: algunas cobran comisión por transacciones internacionales y otras ofrecen beneficios específicos para viajeros. México, de hecho, se ha convertido en un mercado cada vez más activo para tarjetas orientadas a viajes y recompensas.

La regla práctica es sencilla: si estás en Europa y la terminal te pregunta en qué moneda quieres pagar, elige euros. Y si después aparece otra pantalla preguntando si quieres aceptar la conversión, recházala.

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