Durante mi infancia y adolescencia era muy miedosa, pero el estreno de Scream, la película de Wes Craven de 1996, me transformó de la noche a la mañana de una persona muy nerviosa a una aficionada al terror. Ver a Sidney Prescott, interpretada por Neve Campbell, enfrentarse a Ghostface me ayudó a comprender el placer de sentir un miedo delicioso.
Pero ver películas de terror hace algo más que acelerar el ritmo cardíaco. Las películas de miedo revelan y reflejan los temores culturales con los que lidiamos colectivamente, convirtiendo las películas de terror de cada época en una cápsula del tiempo que refleja las mayores preocupaciones de la sociedad en aquel momento.
El dinero siempre ha sido motivo de ansiedad, así que no debería sorprendernos que algunos de los villanos más aterradores de nuestras películas de terror favoritas también representen nuestras preocupaciones financieras. Aquí te presentamos algunas lecciones financieras sorprendentes que puedes aprender de los monstruos icónicos del cine.
El villano: Muerte en Destino final
A diferencia de la mayoría de los villanos del cine, en la película Destino final de James Wong (2000) nunca vemos a la Muerte como personaje. En esta película, Alex Browning (Devon Sawa), un estudiante de preparatoria, tiene una visión de que el avión en el que viaja con sus compañeros a París explotará en el aire. Alex, junto con otros cinco estudiantes y un profesor, son evacuados del avión antes del despegue, pero este explota tal como lo predijo.
Por desgracia para Alex y los demás, al bajar del avión antes de que explotara, burlaron a la Muerte, que ahora se cobrará la vida de cada uno de estos sobrevivientes accidentales, en el orden en que estaban destinados a morir. Y como la Muerte es un tanto caprichosa, cada víctima muere de maneras cada vez más inverosímiles.
La lección financiera: comprender el riesgo real
Si bien la saga Destino final deja claro que no existe una forma satisfactoria de evitar la muerte, podemos extraer importantes lecciones financieras de la película. En concreto, es fundamental comprender los riesgos reales a los que nos enfrentamos.
En la película (y en la vida real), la muerte es inevitable e imposible de evitar. Alex intenta mantenerla a raya escondiéndose en una cabaña aislada. Intenta evitar todo riesgo y se obsesiona pensando en las ingeniosas maneras en que la muerte podría alcanzarlo en la cabaña. De manera similar, las personas reacias al riesgo podrían guardar su dinero en efectivo en lugar de invertirlo. Para evitar una posible pérdida del capital, condenan su dinero a perder valor inevitablemente debido a la inflación.
En el otro extremo del espectro de riesgo se encuentra Carter (Kerr Smith), quien detiene a propósito su auto en un cruce ferroviario para demostrar que los sobrevivientes no tienen nada que temer. Aunque Alex lo salva de un tren que se aproxima, el accidente acaba con la vida de su amigo Billy (Seann William Scott) de una forma especialmente cruel. Carter representa al tipo de inversionista que no cree que le pueda pasar nada malo a su dinero. Más que ser reacio al riesgo, simplemente lo ignora y puede que necesite ser rescatado de sus decisiones imprudentes.
La villana: Samara en El aro
Samara (Daveigh Chase), de la película de Gore Verbinski de 2002, El aro (The Ring), es una de las villanas de terror más escalofriantes de los últimos tiempos. Como el fantasma homicida de una niña, Samara encuentra a sus víctimas a través de cintas VHS malditas.
Una vez que hayas visto el extraño video, tienes siete días antes de que ella llegue para matarte, atravesando tu televisor. La única forma de salvarte de Samara es hacer una copia de la cinta y asegurarte de que alguien más la vea, para que la villana pueda seguir matando sin cesar.
La lección financiera: di no a las redes de mercadeo multinivel (MLM)
Al igual que en el marketing multinivel, la maldición de Samara depende del reclutamiento constante de una red descendente. Rachel (Naomi Watts) logra evitar la muerte porque hizo una copia de la cinta VHS original que le dio a su expareja, a quien Samara asesina. La película termina con Rachel ayudando a su hijo de 8 años, que ha visto la cinta, a hacer una nueva copia para que alguien más la encuentre.
Como en los esquemas que dependen del reclutamiento constante, la única forma de sobrevivir a la maldición de Samara es atraerle nuevos miembros. Cada recluta será consumido por Samara o le proporcionará nuevas víctimas. En la vida real, la mayoría de quienes entran a un multinivel gana poco o nada, y algunas personas pierden dinero, según la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC). Cuando los ingresos dependen principalmente de reclutar personas, se trata de una señal de alerta de un esquema piramidal.
Por mucha curiosidad que tengas, rechaza cualquier oportunidad de ver un video inquietante o de unirte a un amigo en una “fiesta de presentación de productos”.
El villano: Candyman, interpretado por Tony Todd en Candyman
El villano que da título a la película Candyman de Bernard Rose, de 1992, fue asesinado en un horrible linchamiento en el siglo XIX. Después de que la turba le reemplazara la mano con un garfio, lo cubrieron con panal de abejas y dejaron que un enjambre lo picara hasta la muerte. Cien años después, Candyman sigue atormentando y aterrorizando a los residentes del lugar donde murió, que ahora es el complejo de viviendas públicas Cabrini-Green Homes en Chicago.
Si bien la película ofrece una gran cantidad de comentarios sobre raza, privilegio y clase, la mejor lección financiera que se puede extraer de ella se encuentra detrás de las cámaras.
Candyman está asociado con las abejas. Estas llenan su caja torácica y su boca, y las usa para someter a Helen (Virginia Madsen), la protagonista. El fallecido Tony Todd, quien interpretó a Candyman, negoció con Rose para recibir un bono adicional de 1,000 dólares por cada picadura de abeja que sufriera durante el rodaje. Sus 23 picaduras de abeja incrementaron su sueldo en 23,000 dólares durante esa producción.
La lección financiera: crear una situación beneficiosa para todos en circunstancias difíciles
Aunque la escena de las abejas requería que Todd tuviera la boca llena de estos insectos , un proceso que, según se dice, duró media hora, el actor reconoció la importancia del simbolismo de las abejas para su personaje y la película. En una entrevista de 2019, Todd declaró: «Todo lo que vale la pena hacer tiene que implicar algún tipo de dolor. Una vez que comprendí que era una parte importante de la esencia de Candyman, lo acepté».
Pero Todd no se limitó a aceptar estas condiciones de rodaje tan difíciles. Negoció una manera de convertir cada posible picadura de abeja en una victoria personal, al tiempo que conseguía que la producción tuviera un interés económico en mantenerlo lo más seguro posible.
Era inevitable que Todd sufriera algún revés en estas escenas, así que encontró la manera de minimizarlo y, a la vez, sacarle provecho. Cuando nos enfrentamos a dificultades similares e inevitables, podemos aprender de Todd y convertir los aspectos negativos en una situación ventajosa para todos.
Aterrador y astuto
Quizás no esperes aprender nada sobre dinero al sentarte a ver una película de terror. Pero los villanos icónicos del género pueden enseñarnos a administrar mejor nuestro dinero, incluso mientras nos asustan.
Este Halloween, ya sea que vuelvas a ver las máquinas de Rube Goldberg de la Muerte en Destino final, a Samara saliendo de un televisor en El aro, o a Candyman repartiendo un beso lleno de abejas en Candyman, puedes aprender a comprender mejor los riesgos, ignorar el canto de sirena del reclutamiento de marketing multinivel y negociar escenarios beneficiosos para ambas partes en situaciones difíciles.
Pero también conviene tener cuidado con las estufas, los televisores y los espejos. Por si acaso.
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