El trabajo presencial no es garantía de que habrá conexión y comunicación genuina entre los colaboradores. Eso debe fomentarse.
Trabajar con antiguos compañeros puede parecer la forma más rápida de formar un equipo eficaz, pero sólo funciona con un diseño de relaciones bien pensado.
Se suele decir que la amistad nubla el juicio. En realidad, las relaciones sólidas impulsan equipos mejores y más innovadores.