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Las nuevas suites de Delta están diseñadas para quienes duermen de lado

La próxima frontera en la guerra de las aerolíneas de alta gama es quién puede diseñar un asiento que se parezca lo más posible a una cama.

Las nuevas suites de Delta están diseñadas para quienes duermen de lado [Foto: Delta]

Delta Air Lines acaba de presentar la nueva versión de su asiento más exclusivo, diseñado para que los pasajeros se estiren como si estuvieran en la cama de su casa.

El 13 de abril, la compañía anunció que la “próxima generación” de sus suites Delta One, diseñadas para vuelos internacionales y nacionales de larga distancia, debutará a principios de 2027 en los nuevos aviones Airbus A350-1000. El diseño actualizado incluirá una cama plana ampliada en más de 7.6 cm, un cojín personalizado que funciona como colchón de aire y un nuevo compartimento para guardar los zapatos.

El anuncio de Delta se produce pocas semanas después de que United Airlines (la segunda aerolínea más grande por ingresos, solo por detrás de Delta) presentara oficialmente su nuevo Polaris Studio, una opción de asiento ultralujosa un 25% más grande que su anterior asiento de gama alta.

Ambas iniciativas forman parte de una estrategia más amplia de “premiumización” en la industria aérea, con el objetivo de atraer y fidelizar a pasajeros de alto poder adquisitivo. Mientras las principales aerolíneas del sector redoblan sus esfuerzos para ofrecer la experiencia de vuelo más lujosa posible, la carrera por diseñar el asiento reclinable más cómodo ha comenzado oficialmente.

[Foto: Delta]

La carrera por los asientos ultra premium en la industria aérea

Durante los últimos años, Delta se ha propuesto, como declaró su CEO, Ed Bastian, a Fast Company en 2024, “distinguirse por su servicio y su marca premium”.

Hasta el momento, este esfuerzo está dando sus frutos: tras la implementación de una cabina rediseñada y más premium en toda su flota en 2025, sus ingresos totales por billetes premium (que incluyen Delta First, Delta One, Delta Premium Select y Delta Comfort) alcanzaron los 22,100 millones de dólares (mdd), un aumento interanual del 7%, según un comunicado de prensa.

Y en 2026, a pesar del aumento del precio del combustible para aviones debido a la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán, Delta registró ingresos récord de 14,200 mdd en el trimestre de marzo. Este logro se debió en gran parte a los ingresos por boletos premium, que por primera vez casi superaron los ingresos de la clase turista de la compañía. La aerolínea también aumentó recientemente sus tarifas por equipaje facturado.

En una entrevista con Fortune en abril, Bastian explicó: “Delta no es una aerolínea de bajo costo. No podemos ganar ofreciendo lo más barato. Tenemos que ganar ofreciendo lo mejor”.

Delta no es la única aerolínea que se rige por esta filosofía. Recientemente, los expertos han planteado que nos encontramos en plena economía en forma de K; básicamente, un modelo de recuperación económica en el que las personas con mayores ingresos prosperan mientras que los consumidores de menores ingresos se quedan atrás.

[Foto: Delta]

Y, como ya ha publicado Fast Company, esta tendencia se está haciendo cada vez más evidente en la industria aérea. Al mismo tiempo que las aerolíneas imponen un sinfín de cargos adicionales a los pasajeros de bajos ingresos, dedican aún más esfuerzos a hacer que sus asientos “premium” sean más atractivos para los clientes de altos ingresos.

Una forma de lograrlo es con nuevas comodidades como salones de lujo y refrigerios a bordo (en los que Delta ya ha invertido). Otra es priorizar la máxima comodidad en los asientos, y varias aerolíneas ya han avanzado en este aspecto.

En 2021, JetBlue Airways presentó nuevos asientos de clase ejecutiva diseñados por una startup de colchones. El nuevo Polaris Studio de United (disponible en cantidades muy limitadas de ocho por avión) ofrece mayor espacio para las piernas, la pantalla táctil más grande de cualquier aerolínea estadounidense y caviar de cortesía. Este mes, United también anunció una nueva clase de asientos económicos, llamada Relax Row, que permite a los pasajeros recostarse en un conjunto de tres asientos con acolchonamiento adicional (con costo extra). Ahora, Delta se pone al día con el diseño de su nueva suite Delta One.

[Foto: Delta]

El caviar es un placer, pero la comodidad es primordial

En los últimos meses, Delta ha atraído a sus clientes a Delta One con una serie de nuevas salas VIP en aeropuertos que ofrecen tartar de carne, duchas privadas y bufés, además de ventajas a bordo como neceseres y ropa de cama diseñados por Missoni. Sin duda, todas estas comodidades son un plus, pero el nuevo diseño de las suites de Delta One demuestra que, al final, lo que los pasajeros realmente desean es un asiento cómodo.

“Los clientes tienen claro que la comodidad es su prioridad número uno al volar en Delta One: 97% afirma que la cama plana de Delta es la razón por la que eligen esta cabina”, declaró Mauricio Parise, vicepresidente de experiencia de marca de Delta, en un comunicado de prensa. “Esto nos llevó a un nuevo diseño que, combinado con nuestro colchón actual y la ropa de cama de lujo de Missoni, ofrece un descanso incomparable a 9,000 metros de altura”.

Las nuevas suites solucionan el problema que probablemente más mencionan los pasajeros: el espacio para las piernas y las rodillas. El asiento reclinable, diseñado en colaboración con la empresa Thompson Aero Seating, se ha ampliado en más de 7.6 cm, alcanzando una longitud total de más de 2 metros.

Según Michael Steinfeld, gerente sénior de productos a bordo de Delta, esta modificación se realizó específicamente para dar cabida a quienes duermen de lado, que, según los estudios de Delta, constituyen la mayoría de los pasajeros. Para aprovechar este espacio adicional, el equipo de diseño de Delta optó por una configuración de espiga invertida en las suites, que maximiza la amplitud del espacio del Airbus A350-1000.

[Foto: Delta]

Sobre el colchón y las sábanas existentes, Delta diseñó un cojín con capa superior acolchada a medida para que el asiento se sienta más como una cama. “Tras analizar las opiniones de los clientes y los datos de mapeo de presión de los cojines de nuestros asientos Delta One, se nos ocurrió diseñar una capa superior mullida que hiciera que la suite se sintiera más como una cama, especialmente en la zona de las caderas, donde la mayoría de los asientos de clase ejecutiva tienen un pequeño espacio entre el respaldo y el asiento”, explica Steinfeld. Delta probó varios prototipos del diseño para asegurar que el cojín se moviera y estirara con el asiento durante el vuelo.

Según el portavoz, el proceso de diseño, que duró dos años, incluyó un año de creación de bocetos conceptuales y talleres, más de 40 pruebas de desarrollo para validar el diseño y múltiples pruebas con empleados para asegurar que las tareas operativas, como el reemplazo de componentes y la programación de los controles de los asientos, funcionaran correctamente. Como prueba final, el equipo de Steinfeld durmió en los asientos antes de aprobar el diseño.

Mientras las aerolíneas compiten por el liderazgo en el segmento premium, el ganador podría no ser la compañía que ofrezca más ventajas, sino la que logre replicar con mayor precisión las habitaciones de los pasajeros a bordo.

Author

  • Grace Snelling

    Es colaboradora de Fast Company, con un enfoque en diseño de productos, branding, publicidad, arte y todo lo relacionado con la Generación Z. Sus artículos han incluido una exploración del excéntrico mundo del branding de agua, una charla con Questlove sobre su serie de YouTube centrada en la creatividad, y una mirada a la primera tienda física de Wayfair. Grace es una reciente graduada de la Universidad Northwestern, donde estudió periodismo y literatura inglesa. Antes de ser pasante y colaboradora en Fast Company, trabajó como freelance en la revista St. Louis durante dos años, cubriendo el crecimiento de la escena local de arte y cultura.

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Sobre el autor

Es colaboradora de Fast Company, con un enfoque en diseño de productos, branding, publicidad, arte y todo lo relacionado con la Generación Z. Sus artículos han incluido una exploración del excéntrico mundo del branding de agua, una charla con Questlove sobre su serie de YouTube centrada en la creatividad, y una mirada a la primera tienda física de Wayfair. Grace es una reciente graduada de la Universidad Northwestern, donde estudió periodismo y literatura inglesa. Antes de ser pasante y colaboradora en Fast Company, trabajó como freelance en la revista St. Louis durante dos años, cubriendo el crecimiento de la escena local de arte y cultura.