| Work Life

Guía para emprendedores: ¿cómo tomar mejores decisiones?

Preguntar si la decisión es reversible puede aportar claridad.

Guía para emprendedores: ¿cómo tomar mejores decisiones?

Los emprendedores independientes toman docenas de decisiones empresariales cada día. ¿Qué cliente priorizar? ¿Subir las tarifas? ¿Qué herramienta probar? En un trabajo corporativo, existen comités, gerentes y cadenas de aprobación que comparten la carga de la toma de decisiones. Cuando diriges un negocio individual, cada decisión es tuya.

Cuando era gerente de producto, aprendí a clasificar las decisiones en dos categorías: las que se pueden revertir fácilmente y las que no. Suena demasiado simple, pero cambió mi ritmo de trabajo y la profundidad de mis deliberaciones. Este mismo enfoque se puede aplicar directamente a la gestión de un negocio individual.

Decisiones reversibles: actuar con rapidez

La mayoría de las decisiones empresariales son reversibles. Puedes cambiar de rumbo sin costes ni consecuencias significativas. Probar una nueva herramienta de gestión de proyectos, ajustar tu calendario de publicaciones en redes sociales, experimentar con una estructura de precios con un solo cliente, modificar tu firma de correo electrónico: todos estos son experimentos que puedes deshacer fácilmente.

En la gestión de productos, a estas puertas se las suele llamar “puertas de doble sentido”. Entras, echas un vistazo y, si no te gusta lo que ves, te marchas. El riesgo es bajo. 

Pero los emprendedores individuales que no se sienten cómodos tomando decisiones suelen tratar cada decisión como un compromiso permanente. Pasan días deliberando sobre opciones que podrían evaluarse en una tarde. Las investigaciones sobre la fatiga por decisión demuestran que el gran volumen de decisiones degrada la calidad de cada una de las siguientes. 

Para los emprendedores individuales, que no cuentan con un equipo que absorba la demora, el tiempo que dedican a darle vueltas a una decisión reversible es tiempo que no dedican al trabajo en sí. Cuando te encuentras inmerso en una hoja de cálculo comparativa de algo que podrías probar durante un mes, es la señal para actuar con rapidez.

Decisiones irreversibles: reduce la velocidad

Contrariamente a la famosa frase de Mark Zuckerberg, “muévete rápido y rompe cosas”, la prisa puede causar mucho daño en un negocio unipersonal. Algunas decisiones son difíciles de revertir. Por ejemplo, firmar un contrato con un cliente problemático a largo plazo o invertir meses en desarrollar un servicio antes de validar la idea pueden suponer un enorme gasto para tu negocio. 

A veces se las denomina “puertas de sentido único”. Una vez que se ha tomado un camino determinado, dar marcha atrás es costoso o imposible.

Estas decisiones merecen una reflexión más profunda: recopila datos, consulta con colegas o un mentor y establece una fecha límite para evitar demoras innecesarias. El objetivo no es evitar el riesgo, ya que este siempre forma parte de la gestión de un negocio en solitario. Se trata de ajustar tu nivel de atención a lo que está en juego. Algunas decisiones merecen más tiempo, y aprender a identificarlas es una habilidad que desarrollarás con el tiempo.

Construyendo tu propio filtro de toma de decisiones

La distinción entre reversible e irreversible es un punto de partida. Con el tiempo, puedes crear un filtro personal que agilice el día a día. Cuando tengas que tomar una decisión, analízala con estas preguntas:

  • ¿Puedo deshacer esto en un mes? 
  • ¿Cuál sería el peor escenario posible si me equivoco? 
  • ¿Estoy decidiendo entre dos opciones suficientemente buenas? 

(Si la respuesta a la última pregunta es “sí”, simplemente elige una y continúa).

Aquí también juega un papel importante la intuición. Después de un tiempo al frente de tu negocio, desarrollas un buen reconocimiento de patrones. Sabes qué clientes funcionan y cuáles no, qué herramientas se consolidan y cuáles se abandonan al cabo de un mes. Confiar en tu instinto es fundamental para cualquier negocio, y es una de las ventajas de trabajar por tu cuenta. No necesitas tres rondas de aprobaciones para actuar según lo que ya sabes.

Incluso aprendiendo con el tiempo, no siempre acertarás en todas las decisiones. Pero al menos puedes dedicar la energía necesaria a cada una.

Author

  • José Luis Noriega

    Latinoamericanista de la Universidad Nacional Autónoma de México, especializado en cine y literatura. Quería ser escritor y se volvió periodista y marketero. Amante de la cultura pop y la era digital. Ha trabajado dirigiendo equipos editoriales y creativos en medios mexicanos como Televisa y Milenio Diario, además de Univision para Estados Unidos. Ahora es Editor de Estrategia en Fast Company México.

    View all posts

Author

  • José Luis Noriega

    Latinoamericanista de la Universidad Nacional Autónoma de México, especializado en cine y literatura. Quería ser escritor y se volvió periodista y marketero. Amante de la cultura pop y la era digital. Ha trabajado dirigiendo equipos editoriales y creativos en medios mexicanos como Televisa y Milenio Diario, además de Univision para Estados Unidos. Ahora es Editor de Estrategia en Fast Company México.

    View all posts

Sobre el autor

Latinoamericanista de la Universidad Nacional Autónoma de México, especializado en cine y literatura. Quería ser escritor y se volvió periodista y marketero. Amante de la cultura pop y la era digital. Ha trabajado dirigiendo equipos editoriales y creativos en medios mexicanos como Televisa y Milenio Diario, además de Univision para Estados Unidos. Ahora es Editor de Estrategia en Fast Company México.